NO CONFIRMA EL ESTADO REAL DE LAS NEGOCIACIONES

Carmena no da por perdido a Wanda y negocia un plan de viabilidad

La alcaldesa salió hoy por primera vez de manera oficial a dar la cara ante la crisis desatada en torno al Edificio España. El Ayuntamiento sigue en plenas negociaciones con el grupo chino

Foto: Edificio de la emblemática Plaza de España de Madrid (Daniel Muñoz)
Edificio de la emblemática Plaza de España de Madrid (Daniel Muñoz)

Manuela Carmena, alcaldesa de Madrid, ha salido hoy por primera vez de manera oficial a dar la cara ante la crisis desatada por la decisión del grupo chino Wanda de cerrar su oficina en Madrid y poner en venta el Edificio España. A pesar de las dimensiones de este problema -Wanda también está detrás de Operación Calderón y Campamento-, la regidora se había mantenido hasta ahora en un segundo plano y había confiado a su sobrino político (y para muchos alcalde en la sombra), Luis Cueto, llevar las batutas de las negociaciones.

El concejal de Desarrollo Urbano Sostenible, José Manuel Calvo, acompañado por la regidora, afirmó "no estar trabajando" en el escenario de la marcha definitiva de Wanda porque actualmente los técnicos municipales y los del gigante asiático se encuentran en "plenas negociaciones" para llegar a un acuerdo que "garantice la viabilidad" del proyecto que el promotor quiere llevar a cabo, "respetando al mismo tiempo los elementos protegidos". En todo caso, el equipo de Gobierno de Ahora Madrid no confirmó el estado en el que se encuentran esas conversaciones, asegurando únicamente en que están "avanzadas" y que el grupo chino se encuentra actualmente estudiando "un nuevo proyecto" elaborado por Urbanismo que pretende recoger las peticiones del promotor.

La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena (Efe)
La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena (Efe)

El equipo del Ayuntamiento ya mantuvo una primera reunión la semana pasada con representantes de Wanda y espera volver a encontrarse en los próximos días. Los escollos que plantearon son los ya conocidos de sobra. Inicialmente, el promotor pretendía derribar el edificio en su conjunto, tras lo que el consistorio elevó la consulta sobre si se podía llevar a cabo a la Comisión de Patrimonio -de la que forma parte Ayuntamiento y Comunidad-. El informe de la comisión, previo informe técnico, señaló que la obra retirando la fachada en su totalidad no quedaba acreditada. A partir de ahí comenzaron las negociaciones sobre cómo llevar a cabo la obra pretendida por el promotor manteniendo los elementos protegidos. La concejalía de Urbanismo tiene preparado el informe de detalle para ser aprobado en cuanto Wanda de su visto bueno. Pero el grupo chino tiene serias dudas.

Y en esa misma tesitura se encuentran ahora las conversaciones entre la institución municipal y el gigante presidido por Wang JianLin. Aunque el consistorio confía en que el proyecto pueda salir adelante, la propia alcaldesa reconoció "no poder asegurar" que al final de la legislatura el Edificio España esté reformado. "Seguimos negociando y desconozco los plazos y el tiempo de ejecución de la obra", insistió Carmena. Si todo siguiera según lo previsto las obras podrían comenzar en dos o tres meses, pero hasta que no haya un acuerdo en claro no se podrán confirmar los tiempos.

Pero, lejos de llegar a buen puerto, éstas han encallado definitivamente. La puntilla llegó la semana pasada, el jueves, en la reunión que mantuvieron los represantes de Wanda en España con el Ayuntamiento de Madrid, encuentro que el propio concejal de Desarrollo Sostenible, José Manuel Calvo, adelantó que iba a tener lugar, dejando abierta una puerta a la esperanza del entendimiento. Pero el encuentro discurrió por un camino radicalmente opuesto.

El propietario del Grupo Wanda, Wang JianLin (Reuters)
El propietario del Grupo Wanda, Wang JianLin (Reuters)

La tajante negativa del consistorio a permitir cualquier tipo de operativa que suponga desmontar la fachada marcó el camino de no retorno entre las partes, un callejón sin salida que llevó, incluso, a anular el viaje inicialmente previsto para este mismo martes a Madrid de la mano derecha de Wang JianLin, presidente de Wanda, el directivo Laurent Fischler.

De hecho, según confirman fuentes inmobiliarias, el grupo chino ha empezado a solicitar formalmente ya ofertas para el Edificio España, inmueble por el que Wanda pagó 267 millones a Banco Santander hace año y medio, en junio de 2014. Ya entonces, la entidad le advirtió sobre el nivel de protección del inmueble, aunque en el ambiente siempre sobrevoló la posibilidad de llegar a un acuerdo con el Ayuntamiento, entonces gobernado por Ana Botella, para rebajar la protección, como se ha hecho en el Complejo de Canalejas, y facilitar el desmontaje de la fachada.

Pero el cambio de color en el consistorio de la capital echó definitivamente por tierra estos planes, sobre todo, después de la Comisión de Patrimonio se pronunciara en favor de respetar la fachada. El problema que se esconde detrás de la decisión de mantener esta estampa del edificio, según explican fuentes implicadas, es que su reparto de alturas limita la posibilidad de hacer habitaciones y viviendas de lujo, por las particulares necesidades y dimensiones de este tipo de activos.

Los planes que tenía Wanda para el Edificio España consistían en promover un hotel de lujo, viviendas de alto standing y un gran espacio comercial, planes que ahora quedan en el aire, a la espera de que el nuevo comprador decida qué quiere hacer con el activo. Diferentes fuentes aseguran que el actual precio del edificio, seriamente vapuleado por todo el debate generado alrededor, oscila entre 180 y 220 millones, cifras inferiores a las que pagó Wanda hace año y medio.

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