BONIFICACIÓN POR NUEVOS PASAJEROS Y Más RUTAS

Aena restaura los descuentos de tarifas a las aerolíneas por el ‘boom’ del tráfico aéreo

El aumento del tráfico aéreo, previsto en un 5% para 2015, ha permitido recuperar los incentivos por nuevos pasajeros y rutas que Aena suprimió tras la bajada de tasas impuesta por la CNMC

Foto: Un avión despega en el aeropuerto Adolfo Suárez Barajas. (Reuters)
Un avión despega en el aeropuerto Adolfo Suárez Barajas. (Reuters)

Obsequio de propina para las compañías aéreas en los Presupuestos del Estado de 2016. Las tasas aeroportuarias no solo bajarán un 1,9% como estableció la CNMC a finales de julio, sino que además Aena recuperará los llamados incentivos al crecimiento, que suponen una serie de bonificaciones a las aerolíneas tanto por el incremento de pasajeros transportados como por las nuevas rutas operadas a lo largo del próximo ejercicio. La medida ha sido adoptada por iniciativa del propio gestor aeroportuario dada la positiva evolución del tráfico aéreo, que cerrará este año 2015 con una subida del 5%.

Los incentivos al crecimiento fueron suprimidos por Aena como contrapartida por la reducción de las tarifas impuesta por el organismo regulador dentro del conflicto mantenido a lo largo de todo el pasado año. La compañía que preside José Manuel Vargas mantuvo un fuerte pulso con la CNMC, que finalmente se saldó con una solución ciertamente salomónica, dadas las pretensiones de cada una de las partes. En todo caso, el gestor aeroportuario tuvo que renunciar a su pretensión de asegurar unas tarifas estables que garantizasen a corto y largo plazo la congelación de los precios en el mercado aeroportuario.

La presión de las aerolíneas, sobre todo de las principales empresas extranjeras de bajo coste, influyó decisivamente en la decisión del organismo supervisor de los mercados para imponer una bajada en 2016 que, en detrimento de los intereses de Aena, es la que sirve de referencia ahora para congelar las tarifas a partir de los siguientes 10 años. Las cosas podrían haber sido mucho peores para la sociedad cotizada controlada por el Ministerio de Fomento si la entidad que preside José María Marín Quemada hubiera llevado a cabo con todas las consecuencias sus primeras pretensiones, que apuntaban a un ‘tijeretazo’ de casi el 10%.

Los descuentos por mayor tráfico son aplicados por otros gestores internacionales y su eliminación afectaba a la competitividad de los aeropuertos

La bajada del 1,9% en 2016 fue encajada por el gestor aeroportuario como un mal menor, pero Aena se reservó su derecho a suprimir los incentivos que habían sido propuestos inicialmente por la dirección de la empresa en las negociaciones mantenidas con los representantes sectoriales de las aerolíneas. La CNMC tuvo que aceptar el planteamiento de la empresa, ya que estas bonificaciones no forman parte del cálculo de la actualización tarifaria, pero recordó en su resolución de julio que “el hecho de que otros gestores estén ofreciendo este tipo de descuentos podría disminuir la competitividad de los aeropuertos españoles”.

La advertencia se ha disipado ahora totalmente porque Aena ha comunicado hace escasos días a las autoridades de regulación que su consejo de administración ha decidido la pasada semana restaurar los incentivos al crecimiento dada la satisfactoria evolución de la compañía. Los datos de los seis primeros meses del año ponen de relieve un incremento del tráfico aéreo del 5,2% con respecto al mismo periodo de 2014. Este nivel de mejora parece garantizado de aquí a finales de 2015, superando con creces los aumentos estimados previamente para el conjunto del ejercicio, que oscilaban entre el 3,5 y el 4%.

La decisión de Aena supone el cierre del conflicto permanente que enfrentaba a la empresa del Ministerio de Fomento contra la CNMC

El ‘boom’ de actividad en la red pública de Aena se manifiesta de manera especial en el aeropuerto Adolfo Suárez de Madrid-Barajas, que registra en el primer semestre un incremento del 11,4% en el número de pasajeros. Esta mejora está claramente impulsada por el incremento del tráfico internacional que, a su vez, se ve favorecido con la puesta en operación de rutas adicionales que se incorporan por primera vez a la lista de nuevos destinos o que han sido recuperadas por las grandes aerolíneas españolas que, como en el caso de Iberia, tratan de volver por donde solían después de superar un largo proceso de ajuste y transformación societaria.

Los incentivos al crecimiento se abonarán en un periodo de dos años y suponen una bonificación del 50% en 2016 y del 25% en 2017 sobre el importe de la tarifa por pasajero transportado. Además, las compañías aéreas obtendrán descuentos en rutas no operadas hasta la fecha que serán del 75% en 2016 y del 50% en 2017. Todas estas rebajas se aplican sobre el incremento de viajeros o, lo que es igual, sobre la diferencia entre el número de personas transportadas en el año menos las del año anterior. Las rebajas serán únicamente efectivas para los trayectos que salgan de los aeropuertos de Aena y no para los vuelos que lleguen a ellos.

En 2014 estas bonificaciones alcanzaron una cifra de 23,8 millones de euros, si bien Aena llegó a estimar que el mantenimiento a futuro de los incentivos por crecimiento supondría una reducción de ingresos de 74 millones de euros, lo que da una idea de la satisfactoria evolución del tráfico prevista por la compañía. Al final, la empresa controlada mayoritariamente por el Estado ha decidido compartir con el sector los beneficios que está reportando la mejora de actividad en un ejercicio de generosidad poco habitual para los tiempos que corren, y que sirve también para cerrar la herida abierta en las relaciones entre el Ministerio de Fomento y la CNMC. 

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