Caixabank, Popular y Sabadell toman el 30% de Pescanova tras superar el convenio
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respaldo al plan de salvación

Caixabank, Popular y Sabadell toman el 30% de Pescanova tras superar el convenio

Pese a los últimos intentos de Carceller, la banca ha sacado adelante el convenio de acreedores de Pescanova, de la que ya son los nuevos dueños.

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Pescanova empieza hoy una nueva singladura con nuevos capitanes en sus barcos. La compañía ha evitado la liquidación después de que un 63% de los acreedores financieros y comerciales hayan dado el visto bueno al plan de salvación propuesto por los seis principales bancos, que han conseguido expulsar del accionariado a José Carceller y al fondo Luxempart.

La propuesta del convenio presentada el juez y apoyada por el consejo de administración con la excepción del dueño de Damm y la firma de capital riesgo ha tenido un grado de aceptación muy superior al exigido legalmente –el 50,01%- y al esperado por los propios bancos y por los accionistas disidentes. Porque Carceller y Luxempart aún confiaban en que, debido a los numerosos hedge funds que habían animado en la compañía para sacar tajada de la posible defunción, muchos de estos prestamistas rechazaran la quita y la posterior inyección de capital.

De hecho, según indican fuentes financieras, tanto el empresario dueño de Sacyr y con intereses en el sector del petróleo como Luxempart han intentado en las últimas 24 horas ponerse en contactos con los llamados fondos buitre para intentar que rechazaran la propuesta de la banca con el fin de retener el control de la compañía gallega, que se ha destapado como el mayor caso de contabilidad falsa de la historia de España.

Sin embargo, el apoyo ha sido mayoritario. Tras las aceptaciones, Caxiabank, Popular y Sabadell se quedarán con el 30% de las acciones de Pescanova, a razón de un 10% cada uno. Por su parte, Novagalicia será dueñó de un 7% del capial, mientras que BBVA y el italiano UBI han canjeado parte de sus deudas por el 6% del accionariado.

El acuerdo ha sido vital para salvar la compañía, que tiene el honor de ser la primera que evita la desaparición con la aplicación de la reciente normativa aprobada por el Gobierno sobre refinanciaciones. Se ha conseguido dar vida a la parte viable de Pescanova, como es su filial española, y algunos de sus filiales, mientras que el resto se liquidará.

Tras sacar adelante el convenio, la compañía llevará a cabo una ampliación de capital de 150 millones de euros, que los nuevos accionistas se comprometen a suscribir. Al mismo tiempo se llevará a cabo una recomposición del consejo de administración, con la entrada de los nuevos dueños y el más que posible relevo del presidente, Juan Manuel Urgoiti.

La que fuera estandarte de la industria gallega acumula un pasivo a efectos del concurso de 2.400 millones de euros, que ahora será reducido a 1.000 millones después de la preceptiva quita que deberán asumir todos los acreedores.Los bancos del G-6 tienen una deuda de734 millonesmientras que lospagos comprometidos con los proveedores y pequeños acreedores comerciales ascienden a 429 millones. El grupo acumula ademásemisiones de bonos por valor de 369 millones.

Pescanova Hedge funds