el cisma en la derecha

El 'efecto Pachá' se abre camino en el colegio mayor: "Los hijos del PP se pasan a Vox"

La intención de voto a Vox se dispara entre los jóvenes en edad universitaria. En los colegios mayores y universidades católicas, se ha convertido en la tendencia en auge de los más politizados

Foto: Fotomontaje:EC
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Le llaman 'el pequeño Abascal'. Sube y baja por las calles de Ciudad Universitaria (Madrid) hablando con el móvil. "Un momento, que estoy en una 'call", se disculpa. Chaleco acolchado por debajo del traje, zapatos de hebilla, pañuelo asomando de la solapa y gomina. Parece sacado de un catálogo de Cortefiel, pero viene de clase. Votó por primera vez en las últimas generales, estudia el doble grado de Derecho y ADE en el CEU y es un entusiasta de Vox.

"Yo no me avergüenzo", arranca. En las anteriores elecciones votó al PP, pero ahora "Vox ya no es tirar el voto" y "España necesita un cambio". Le preocupa, dice, la unidad de España y endurecer el Código Penal. Otro de sus compañeros destaca la política de inmigración y acabar con las políticas de género. "En mi clase hay muchos, muchos seguidores de Santiago Abascal. De ese grupo de allí", comenta, señalando a unos compañeros, "yo creo que todos”. El único programa político que han leído, coinciden todos, es el de Vox. "Lo fuimos pasando en grupos de WhatsApp".

El pasado fin de semana, el partido verde abarrotó la sala Pachá, rebautizada como Barceló. El 'pequeño Abascal' intentó ir, pero no consiguió entradas porque se habían acabado. “Volaron enseguida”. Unos 700 chavales, la mayoría muy jóvenes y varones, corearon allí el himno de la Legión y canciones de Los Nikis antes que saliera Abascal a pinchar como Dj. Juntar a 1.000 personas en Madrid puede no tener mérito, pero que un partido político tenga esa capacidad de convocatoria entre gente tan joven y en horario de fiesta sí es una demostración de músculo.

No es solo que la sociología de proximidad, a pie de colegios mayores de ambiente ‘pijo’, apunte en este sentido. Las tripas del CIS coinciden en que algo está pasando entre los jóvenes de derechas. Si en enero de 2018, el 10% de los encuestados de entre 18 y 34 años decía que votaría al PP en unas elecciones, ese porcentaje bajó en el último CIS al 6,34%. Es intención directa de voto, sin cocinar, pero la tendencia es evidente.

En ese periodo y en ese rango de edad, Vox ha pasado de ser irrelevante al 5,8%. El Pacma ha pasado del 2,45% al 5,4%. Al segmentar tanto las 3.000 entrevistas del CIS, la muestra es pequeña pero los movimientos coinciden con lo que están observando los institutos de sondeos privados. El dato de Vox mejora más entre los mayores de ese segmento (de 25 a 34 años) que entre los de 18 a 24. Así que lo que se ve en los colegios mayores debe de ser aún más evidente entre los que son algo más mayores.

Enrique Marchán vivió durante tres años en el Jaime del Amo, uno de los colegios mayores católicos de Madrid. Es en ese ambiente de pelo semilargo descuidadamente cuidado donde ha crecido Vox a costa del PP. “Es normal que quien elige un colegio mayor católico sea conservador. Hace un año, en el comedor decían que votar a Vox era tirar el voto, pero ya no”.

Merchán, que estudia Economía y Finanzas, fue organizador de charlas en el colegio y hace justo un año contó con la presencia de Santiago Abascal. Durante su travesía del desierto, el líder de la ultraderecha se ha trabajado este entorno con conferencias sin cámaras ni prensa. En las redes hay rastro de numerosos actos en escuelas universitarias y colegios mayores. "Entonces estaba menos moderado. Recuerdo que dijo que Mahoma era el anticristo. Estábamos unas 80 personas y pensamos ‘madre del amor hermoso’. Pero ahora es más prudente y a mucha gente le gusta", cuenta Merchán. "El PP está entre dos aguas. Los que son más progresistas que sus padres votan a Ciudadanos y los que han salido más conservadores votan a Vox".

A un kilómetro del Jaime del Amo está el Elías Ahuja, donde estudió Pablo Casado. Muchos colegiales pasan de política, pero muchos de los más movilizados están también con Vox. Uno de esos estudiantes para la bici de alquiler a la entrada. "Muchos están con Vox, pero yo no porque he hablado con mis padres y ellos ofrecen soluciones muy drásticas". El secretario general del PP, Teodoro García Egea, también ha realizado actos y conferencias en colegios mayores para intentar recuperar terreno. Este mismo jueves protagoniza uno en la Universidad de Sevilla.

Cerca de la boca de metro de Vicente Aleixandre (Metropolitano), está el Colegio Mayor Pío XII, en honor a uno de los papas más conservadores, muy polémico por la época que le tocó vivir (en pleno apogeo del fascismo y el nazismo). Hace 20 años, en vísperas electorales, era frecuente escuchar el himno del PP a todo volumen saliendo de las habitaciones para provocar a los estudiantes de izquierdas. Ahora, en varias de esas ventanas cuelgan banderas de España. Otros colegios mayores como el Chaminade tienen fama de izquierdistas, como la mayoría de las facultades.

En la cafetería universitaria más cercana, Chema, estudiante de Humanidades, asegura que muchos de sus amigos van a votar a Vox. “Sobre todo los más activistas de mis amigos dicen que Vox es el PP en bruto, el bueno. Yo votaré a Pablo Casado si continúa con esta política contra el aborto, a favor de la unidad de España y defendiendo a las víctimas del terrorismo. Pero si se desvía...”. Juan, que aún no tiene decidido el voto pero cree que votará a Ciudadanos, lo explica así: "Son partidos que suenan a renovación. Nadie se entusiasma con el PP, que es de toda la vida, pero los seguidores de Vox son más ruidosos porque es la novedad".

Que el PP boxee en el mismo peso que Pacma y Vox en ese tramo de edad es significativo. Los menores de 30 años, los nacidos en los noventa, son 4,9 millones de votantes. Muchos acudirán por primera vez a las urnas en unas generales el 28-A. La edad media de los votantes del PP es la más alta, 58,3 años, frente a los 48,7 de Vox, según los datos de la empresa GAD3. En octubre, antes de la explosión de la derecha populista en Andalucía, el perfil de votante de Vox que dibujaban las encuestas era de un hombre de 55 años. Narciso Michavila, presidente de GAD3 y asesor de varios partidos, entre ellos el PP, ha advertido el movimiento: “Hace unos años, los votantes de Podemos eran los hijos de los socialistas, aunque últimamente están volviendo. Ahora los votantes de Vox son los hijos de los del PP”.

No es solo que el mensaje más duro de Vox ilusione más a la autodefinida como derecha sin complejos. Es que tradicionalmente los jóvenes tienen un voto más volátil. “Los jóvenes cambian más de voto que sus padres, y si son varones, más todavía. En estos segmentos, la apelación al voto útil funciona menos. El votante ha perdido el miedo al experimento, ya votan hasta el Brexit, aunque luego sí hay arrepentimiento”.

Los menores de 30 años, nacidos en los noventa, son 4,9 millones de votantes. Muchos acudirán por primera vez a las urnas en unas generales el 28-A

Estos estudiantes apenas tienen vínculos con la marca PP. Aznar para ellos es la prehistoria. “Los votantes más mayores llevan toda la vida siendo fieles a un partido y se ponen en la piel del que ha tomado las decisiones. Los jóvenes han nacido con un móvil en la mano, tomando decisiones sobre la marcha y con una situación multipartidista, en una sociedad líquida en la que cambian de partido”, añade Michavila.

Rocío Monasterio, previsible candidata de Vox a la Comunidad o el Ayuntamiento de Madrid, estaba en Pachá junto a Abascal. “Si miras la penetración que tenemos en Instagram, es la mejor prueba del exitazo entre gente de 16 a 30 años”. En esa red social, la favorita de los jóvenes, Vox tiene 209.000 seguidores, el PSOE 38.000, el PP 55.000, Podemos 101.000 y Ciudadanos 71.000. “Vemos que los chavales nos traen a los abuelos a afiliarse”. Monasterio considera que no es que el partido lo haya buscado especialmente. Abascal también es el líder más seguido en la red social de los más jóvenes, con 173.000 seguidores, frente a los 98.600 de Casado.

Andrés Medina, consultor de la empresa Public y especialista en análisis de encuestas, coincide en que los jóvenes son los más proclives a votar partidos nuevos: “La gente que hoy tiene 29 años empezó a nacer a la democracia con la crisis y cuando el bipartidismo parecía herido de muerte. Los que fueron a Pachá nacieron a la democracia con el multipartidismo. Para ellos, la decisión de cambiar de voto es menos traumática que en la generación anterior”.

El votante de Vox sigue siendo muy masculino. Las fotos de Pachá muestran muchos más chicos que chicas entre el público. Alejandro, estudiante de ADE y Derecho y amigo del 'pequeño Abascal', admite que los hombres son mayoría en su entorno de votantes de Vox, pero advierte: "Hay más tíos de Vox, pero las chicas son las más radicales". María y Sara, estudiantes del CEU, explican que les parece demasiado dura la opción de Vox: "Votaremos a partidos de centro derecha. Vox me lo he pensado, pero me resulta muy radical". "En mi clase muchos lo van a votar, sobre todo los chicos", dice una de ellas.

A Vox le ha salido ya hasta un rap que se ha hecho viral entre los votantes más jóvenes, una canción cuyo estribillo dice así: “Tus ojos lanzan misiles. Tu fuerza es descomunal. Quiero verte en más desfiles. Eres todo un semental”. Es dificil entender si va en serio o es una parodia. Tanto, que el propio Abascal dudó en un primer momento, cuenta su autora, Sofía Rincón, una madrileña de 25 años que se define como “anarquista de derechas”. “Simpatizo sobre todo con Santiago, que lo conocí en los toros y fue muy majo conmigo. Le hablaron de mí sus hijos. A la gente joven le gusta mucho Vox porque tiene una frescura ideológica que en España hacía mucha falta. Mi rap se lo ha puesto mucha gente joven como tono de llamada”.

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