LAS CONSECUENCIAS DEL 26-J

Los barones socialistas y Ferraz coinciden en el no (de momento) a Rajoy

Del comité federal de este sábado saldrá el anuncio del voto en contra a la investidura del líder del PP. Pero no se descarta del todo que se revierta la posición a última hora para evitar terceras elecciones

Foto: Pedro Sánchez, el pasado 27 de junio, durante la reunión del plenario de la ejecutiva federal que siguió a las generales. (Reuters)
Pedro Sánchez, el pasado 27 de junio, durante la reunión del plenario de la ejecutiva federal que siguió a las generales. (Reuters)

No. Un no rotundo a Mariano Rajoy y al PP. Esa es la respuesta que dará el comité federal del sábado a la investidura del presidente del Gobierno en funciones. Un no unánime y sin fisuras, tanto de los barones como de Pedro Sánchez. Los socialistas no facilitarán la reelección de Rajoy.

Pero ese no es provisional. Es un no... de momento. Es la posición que saldrá del máximo órgano de poder del PSOE el 9 de julio, pero puede no ser la definitiva. Porque la abstención podría ser inevitable si los populares no amarran los votos suficientes y la investidura encalla. Ese giro no será inminente ni fácil, y podría instrumentarse a través de una segunda reunión del comité federal, más adelante -en agosto o quizá septiembre-, o por decisión de la ejecutiva de Sánchez.

Tanto Ferraz como las federaciones se han conjurado para visibilizar ese voto en contra de Rajoy en la cita de este sábado, que podría traducirse en una nueva resolución, aunque no necesariamente, como indicaban dirigentes tanto de la cúpula como de los territorios. El texto podría sustituirse por un compromiso del secretario general a que todo el grupo -los 84 diputados, aparte del de Nueva Canarias, socio del PSOE en las generales del 26 de junio- rechazará en bloque la investidura de Rajoy. Pero Ferraz y los territorios tienen difícil escapar de la pregunta siguiente, qué harán en caso de que el PP no logre sumar los respaldos necesarios para superar la investidura.

Los socialistas redoblan su advertencia de que el día 9 dirán no, pero ya no descartan otro comité federal que replantee la decisión de no facilitar la investidura

Porque todo apunta a que será así: dando por bueno que todas las derechas voten a favor de la reelección del presidente en funciones (el PP, 137 síes; Ciudadanos, 32; PNV, cinco, y Coalición Canaria, uno), aún faltaría un escaño para alcanzar el listón de los 176 diputados, puesto que atraerse a Convergència Democràtica de Catalunya (8 actas), hoy instalada en tesis soberanistas, suena a un imposible. Y como el PSOE no quiere ir a unas terceras elecciones, porque así lo han repetido todos sus mandos, la única respuesta plausible es la de la abstención, de la que nadie -salvo el extremeño Guillermo Fernández Vara- quiere hablar pero que muchos dirigentes admiten como posibilidad.

Los barones socialistas y Ferraz coinciden en el no (de momento) a Rajoy

Las palabras de Mendia y Hernández

Que el comité federal de este sábado no tendrá la última palabra lo evidenciaron este martes Idoia Mendia y Sara Hernández, secretarias generales de los socialistas vascos y madrileños y las dos primeras líderes que se entrevistaron con Sánchez en la ronda con los barones que se prolongará hasta el viernes por la tarde y que presumiblemente cerrará la andaluza Susana Díaz. Ambas, que destacaron su "coincidencia plena" con la posición de Sánchez respecto al no a Rajoy -"Somos la alternativa al PP y no podemos favorecer, ni facilitar un gobierno del PP", esgrimieron en términos semejantes-, no descartaron una segunda reunión del comité federal que pueda replantear ese veto al PP para evitar unas terceras elecciones cuando fueron preguntadas a la salida de sus respectivas charlas con Sánchez, de unos 45 minutos en los dos casos.

La líder del PSE, Idoia Mendia, a su llegada a Ferraz, a su entrevista con Pedro Sánchez, este 5 de julio. (EFE)
La líder del PSE, Idoia Mendia, a su llegada a Ferraz, a su entrevista con Pedro Sánchez, este 5 de julio. (EFE)

"No lo descartaría, porque hemos celebrado en otras ocasiones comités federales sucesivos y no hay ningún problema. Creo que es bueno, no es malo que el comité federal se reúna todas las veces que sea necesario, porque al final es el órgano máximo entre congresos y donde nos sentamos los representantes de todas las federaciones. Es el lugar idóneo para adoptar una decisión de calado", respondió Mendia. Tampoco se comprometió Hernández a que el no a Rajoy sea definitivo: "Los socialistas madrileños hacemos muchas cosas, pero aventurar el futuro lo tenemos de momento un poco complicado. Madrid lo tiene muy claro: de cara al sábado, el PSOE de Madrid dirá no a una investidura de Rajoy. Es una postura clara y rotunda. No hay ninguna duda: no al PP".

Sánchez guarda escrupuloso silencio desde la noche electoral y, salvo imprevisto, no reaparecerá hasta la reunión del máximo órgano de este sábado

Mendia y Hernández no son presidentas autonómicas, pero sí baronesas muy cercanas a Sánchez y que le han demostrado sobrada lealtad. De ahí la importancia de sus palabras, dejando explícitamente abierta la puerta a una reversión del no al PP más adelante. No hubo forma de contrastar sus declaraciones con las del líder, porque guarda silencio desde la noche electoral, cuando compareció brevemente ante los simpatizantes congregados en la sede federal. No ha respondido ni una sola cuestión y su reaparición será este sábado, en su intervención ante el máximo órgano entre congresos, sin posibilidad de que la prensa le inquiera.

Distinta coyuntura a la de diciembre

El 28 de diciembre pasado, el comité federal que siguió a las generales del 20-D, aprobó una resolución en la que proclamaba un no rotundo a Rajoy y a cualquier candidato popular, y ese no era definitivo. Ni Sánchez ni su partido se apeó de esa posición. Ahora, cuando se pregunta a dirigentes de la cúpula y de los territorios qué ocurrirá si el líder del PP no recaba los apoyos necesarios, la respuesta más común es un difuso "ya se verá". Será más tarde cuando se analice esa hipótesis, no ahora. El mensaje es evidente: desplazar toda la presión a los conservadores, que sea el presidente el que se mueva ya que por él pasa "única y exclusivamente la gobernabilidad" de España, como dijo Hernández.

Distintos dirigentes se preguntan por qué no se abstienen Podemos o Convergència. El PSOE no quiere cargar con la culpa de ir a unos terceros comicios

La abstención, en caso de aprobarse en el seno del PSOE, no llegará en la primera votación de investidura -no está fijada la fecha-, en la que se reclama al candidato mayoría absoluta (176 síes), y quizá tampoco en la segunda, 48 horas después, en la que basta la mayoría simple (más síes que noes). Los socialistas podrían alargar el misterio unas cuantas semanas para, en el último momento, antes de que se disuelvan las Cortes Generales camino de unas terceras elecciones -a los dos meses de la primera votación-, facilitarle el Ejecutivo a Rajoy y pasar de inmediato a la oposición. Bien con una abstención de los diputados justos que aseguren la elección del aspirante del PP (la "abstención mínima" de la que hablaba Vara, que no convence mucho a otros barones) o bien de todo el grupo.

Pero los socialistas no quieren situarse ahora en ese escenario. Para no darle bazas ni expectativas a los populares y para trasladarles a ellos la presión... y a otros partidos. "¿Por qué tenemos que ser nosotros los que nos abstengamos? ¿Por qué no se abstienen Podemos y CDC, por ejemplo?", se preguntan tanto en Ferraz como fuentes próximas a Susana Díaz, a años luz (en lo orgánico) de Sánchez. El PSOE no quiere cargar él solo con el mochuelo de ser el responsable de ir a unas terceras generales, que nadie quiere pero que no están al cien por cien descartadas.

Los barones socialistas y Ferraz coinciden en el no (de momento) a Rajoy

Los socialistas tienen pánico a las consecuencias de una posible abstención. Electorales, porque sería asumir "un harakiri" que podría hundirles, creen, en los siguientes comicios, ya que habrían "traicionado" a sus votantes. E internas, porque como advierte un responsable de Organización de peso, "el partido podría reventar en mil pedazos". "Casi mejor unos terceros comicios a que estemos todos muertos dentro de dos o tres años. Felipe González, que habla tanto de facilitar el Gobierno al PP, jamás se habría abstenido para dejar paso a José María Aznar. Podemos ser responsables, pero no suicidarnos", reflexiona esta fuente. La previsión, con todo, es que se apruebe el sábado "un no rotundo y contundente al PP... con independencia de que el sol se pueda abrir por otro lado", agrega.

Reconstruirse como alternativa "seria"

En público, los presidentes autonómicos mantienen el veto a Rajoy. Este martes, así lo hicieron el manchego Emiliano García-Page y el aragonés Javier Lambán, ambos próximos a Díaz. Page, que se verá con el secretario general este miércoles a las 19 horas, le pidió no tener "complejos" para decir no a Rajoy, y apremió al presidente a buscar alianzas con Ciudadanos, CC e incluso PNV y CDC. Con los nacionalistas vascos y catalanes, "con los que va a coincidir en puntos como la reforma laboral y los Presupuestos", ya que en el pasado "siempre votaron conjuntamente medidas de carácter ideológico", y ahora toca "buscar esa estabilidad ideológica". Y si el PP "está jugando" a una abstención de última hora del PSOE, avisó, se equivocará. "Si juega con tirar de la cuerda, que cambie de opinión, porque no es así. Ya somos todos mayorcitos", afirmó, informa Europa Press.

Emiliano García-Page y Pedro Sánchez, durante el mitin de campaña en Albacete del pasado 22 de junio. (EFE)
Emiliano García-Page y Pedro Sánchez, durante el mitin de campaña en Albacete del pasado 22 de junio. (EFE)

Lambán, que acudirá a Ferraz el viernes, insistió en que el PSOE debe pasar a la oposición y reconstruirse como una alternativa "seria" y "creíble", un proceso que arranca, subrayó, votando no a la investidura de Rajoy. El presidente aragonés aseguró que tratará de que su partido no caiga en la "trampa" tendida por el PP para centrar la atención en el sentido del voto de los socialistas. "Se nos está enredando en eso, estamos pecando de ingenuidad", lamentó. Pero cuando se recuerda a su entorno que los números no darían al PP, de nuevo llega el "ya se verá". "Ahora, el comité del sábado", previenen.

Los barones públicamente trasladan su no rotundo a la reelección de Rajoy. Una de las federaciones más rocosas es la andaluza: no quiere pensar en planes b

Quizá la federación más rocosa es la andaluza, que remarca que no caben planes b, y que la posición "cerrada" es clara: "No rotundo" al PP y a Rajoy, como expresaba el lunes el número dos de Susana Díaz, Juan Cornejo. Y de ahí no es posible sacar a sus dirigentes. También porque hay que mirar este capítulo como un episodio más de la pugna interna, porque lo siguiente que vendrá es el congreso, en el que ni Díaz ni el resto de barones quiere aparecer como el ala derecha del partido. Su pretensión es que quien lidie con la hipotética abstención sea Sánchez.

¿Y si Sánchez lo intenta?

Una alternativa que Ferraz no descarta del todo, pero que tampoco asume, es la planteada por la jefa del Ejecutivo balear, Francina Armengol, muy cercana a Sánchez. "Al PP le sobran escaños si consigue el apoyo de CDC. En algún momento se tiene que arreglar la cuestión territorial y ahora es una buena oportunidad. Es Rajoy el que tiene que buscar aliados y ser flexible si quiere gobernar. Pero si Mariano no lo consigue, tendrá que intentarlo Pedro", señalan fuentes muy próximas a la presidenta del archipiélago. En este último caso, el PSOE (85) precisaría del apoyo de Unidos Podemos (71) y al menos la abstención de Ciudadanos (32) o de las fuerzas nacionalistas. El planteamiento de Armengol choca con el de los barones críticos que exigen a Sánchez que asuma explícitamente que pasará a la oposición y no intentará formar gobierno.

En definitiva, todo sigue abierto y nada está dicho, porque la investidura puede dar muchas vueltas. Lo comentó incluso José Luis Rodríguez Zapatero en un acto en Madrid de apoyo a la candidata demócrata de EEUU, Hillary Clinton: el PSOE mantendrá una postura "coherente" con sus votantes pero habrá que esperar a las ideas que surjan en el comité federal del sábado. "A partir de ahí, hay tiempo por delante para ir fijando posiciones".

Despliegue en Ferraz hasta el sábado

Tras recibir a Idoia Mendia y Sara Hernández, Pedro Sánchez se entrevistará este miércoles por la tarde, desde las 16 horas, con los presidentes de Valencia y Baleares, Ximo Puig y Francina Armengol, el primer secretario del PSC, Miquel Iceta, y el jefe del Ejecutivo castellanomanchego, Emiliano García-Page. Puig no podrá acudir el sábado al comité federal porque tiene 'encierro' con su Gobierno en Torrevieja (Alicante). 

El jueves seguirán los despachos, y para el viernes se espera el remate final, con los presidentes de Asturias, Javier Fernández; Aragón, Javier Lambán, y Andalucía, Susana Díaz

El comité federal del sábado puede aprobar una resolución política (así se hizo el 28 de diciembre) o ni siquiera dar el visto bueno a un texto si se considera que no es necesario, porque a fin de cuentas no se habla de alianzas, sino del voto en una investidura de un candidato de otro partido. El máximo órgano entre congresos puede delegar en la ejecutiva federal cualquier cambio de posición. Pero dado que es una decisión relevante, podría convenirse reunir de nuevo al comité más adelante. 

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