elecciones y choque generacional

Padre del PSOE, hijo de Podemos. El 'enemigo' en casa

Juntamos a dos militantes de la misma familia para hablar de la brecha generacional en plena tensión por el 'sorpasso'. ¿Tiempo de acuerdo o de tirarse los trastos a la cabeza?

Foto: Los Guedán, en Lavapiés. (Carmen Castellón)
Los Guedán, en Lavapiés. (Carmen Castellón)

Padre del PSOE contra hijo de Podemos. A un lado del ring, Manuel Guedán (Madrid, 1950); al otro, Manuel Guedán (Madrid, 1985). O las dos Españas de la izquierda frente a frente: en la calle, en las instituciones… y en el mismísimo salón de casa. Segundos fuera...

Los viejos del PSOE contra los jóvenes de Podemos. Una batalla dialéctica que ha calentado la precampaña electoral y ha subido la temperatura de miles de hogares ante la posibilidad de que Podemos dé el 'sorpasso' al PSOE el 26-J y acabe con cuatro décadas de hegemonía socialista. Todo un 'shock' cultural.

Choque ideológico, pero también choque generacional: Podemos es el partido grande más votado de España entre los más jóvenes... y el menos votado entre los más viejos; mientras que la intención de voto del PSOE crece a medida que aumenta la edad del votante. Una fisura no exenta de tensiones, como demuestra el correo electrónico del pequeño de los Guedán tras proponerle debatir con su padre para este reportaje: “Será interesante porque, después de las negociaciones poselectorales, nos vetamos hablar de política para no discutir más, así que llevamos tres meses sin hablar de esto”.

 

Fricciones generacionales entre un padre y un hijo

Manuel Guedán padre, profesor universitario y doctor en Ciencias políticas, se llevó “sus primeros palos” como manifestante en el remoto 1965, en una concentración frente a la embajada de EEUU contra la invasión estadounidense de la República Dominicana. Tenía 15 años. “Yo venía de la Teología de la Liberación. Entré en un partido de la izquierda radical, la Organización Revolucionaria de Trabajadores (ORT), y fui detenido y deportado durante el estado de excepción de 1969 posterior al asesinato de Enrique Ruano”. En los años setenta, participó en la creación de la Plataforma de Convergencia Democrática. Estuvo en la clandestinidad y en prisión. Tras disolverse la ORT (1980), se vinculó al PSOE como colaborador del área de Internacional. Se afilió al partido “cuando vinieron mal dadas” en 1993. Sigue colaborando.

Tras las negociaciones poselectorales, nos vetamos hablar de política para no discutir más, llevamos tres meses sin hablar de esto...

Manuel Guedán hijo se activó la pasada década al calor de las protestas contra la guerra de Irak. “Nacho Murgui, miembro del Centro Social Seco [y actual concejal del Ayuntamiento de Madrid], dio una charla sobre su labor como brigadista en Irak en el colegio Montserrat” -la misma escuela progre de otros podemistas como Pablo Iglesias, Ramón Espinar y Miguel Ardanuy- “y mucha gente de nuestro curso se incorporó a las manis y al centro social”. Luego llegó la explosión del 15-M. Votó a Podemos en las europeas y se implicó en el partido, en el área de Cultura, “en esa zona ambigua que tiene Podemos entre militar y formar parte del partido”. “Tengo un trabajo, soy editor [en la pequeña editorial independiente Demipage], no tengo ningún cargo orgánico, pero sí he participado en la elaboración del programa”. Guedán publicará próximamente en Akal el ensayo 'Podemos. Una historia colectiva'.

La charla con los Guedán. (Carmen Castellón)
La charla con los Guedán. (Carmen Castellón)

 

PREGUNTA. Con esta charla rompéis la moratoria -no volver a discutir de política- que os habías dado tras las elecciones. ¿Se había calentado demasiado el ambiente familiar?

Manuel Guedán hijo (MGH). Pues un poco sí. La fisura no vino con el 15-M sino con el surgimiento de Podemos, tema de conversación familiar recurrente en sus diferentes vertientes: Felipe González, Pablo Iglesias, Venezuela, etc. Pasadas las elecciones y las navidades, que debieron ser intensas en todas las casas, dije que ya no quería discutir más. Sucedió tras una comida en la que [mi padre] me contó que veía con buenos ojos el pacto del PSOE con Ciudadanos, y que Podemos debía sumarse... Ahí dije basta: no podía entender que ese pacto tuviera algún sentido en una familia de tradición de izquierdas. Y cerramos la conversación política hasta hoy. Hemos seguido teniendo buena relación… pero sin hablar de política.

Mi padre quería que Podemos se sumara al pacto PSOE/Ciudadanos, y dije basta: no tiene sentido en una familia de izquierdas ese pacto

P. ¿Por qué desconfían de Podemos los progresistas de la generación que hizo la Transición?

MGH. Hay un problema de identificación: necesitan ver a personas similares a ellos dentro del partido para implicarse. Necesitan sentir empatía. Pero Podemos viene del mundo de las universidades y de Juventud Sin Futuro y el 15-M, donde estos mayores no se ven reflejados. Podemos también ha pecado de algo típico de la juventud: el orgullo. El partido desencadenó un nuevo escenario y pecó de soberbia, lo que dificultó el diálogo con las generaciones anteriores.

Manuel Guedán padre (MGP). Hay gente de mi generación, la de Mayo del 68 y la lucha contra la dictadura, que sí ha votado a Podemos. Algunos vemos con simpatía que surja un movimiento a la izquierda del PSOE, aunque no estemos de acuerdo con algunos o muchos de sus postulados. Creo que es más fácil que mi generación acabe votando a Podemos que los jóvenes acaben votando al PSOE.

P. ¿Cómo digiere tu generación las críticas a la Transición?

MGP. En el año 76, cuando la monarquía aún no estaba consolidada, un factor propició que la derecha dirigiera la Transición: la falta de colaboración entre el PSOE y el PCE. Ahora nos puede volver a pasar lo mismo. He estudiado bien las transiciones en América Latina y hay una ley sagrada: las transiciones se hacen como se pueden y no como se deben, es un problema de correlación de fuerzas, que marca hasta dónde puedes llegar. Tú te puedes marcar un objetivo político, pero si no tienes fuerzas para alcanzarlo… La Transición no fue perfecta, cometimos errores, pero no creo que hubiera sido posible un escenario radicalmente distinto. Yo lo intenté desde un partido radical de izquierdas, me la jugué llamando a la ruptura democrática, cuando las fuerzas mayoritarias de izquierdas (PSOE y PCE) estaban por el pacto, por la ruptura pactada. Pero no nos salió. Que se podía haber hecho de otra manera, pues sí, pero se hizo como se hizo. ¿Que si me duelen personalmente las críticas? No, porque algunas tienen toda la justificación. Lo que me dolió en su día fue ver a Billy el Niño y otros torturadores ocupando cargos policiales en democracia. Pero no tuvimos fuerza para imponer otra cosa.

Padres progres, hijos precarios

Que Podemos tiene más tirón entre los jóvenes y el PSOE (y el PP) más entre los mayores, es algo fuera de toda duda. Ahora bien: más allá de la batalla electoral y de la lucha por la hegemonía de la izquierda, ¿por qué ocurre eso? Isidro López es parlamentario autonómico de Podemos y sociólogo. Hablamos con él sobre el contexto social y económico que ha generado esta brecha generacional.

“La razón más importante es la cuestión económica. El PSOE equivaldría a la construcción de la clase media española desde finales de los setenta. Construcción basada en alcanzar cierta seguridad material, pero también en un estatus subjetivo: ser consciente de dicha seguridad material y ser capaz de reproducirla. La base material de la clase media cuajó durante la burbuja inmobiliaria, pero por debajo fue creciendo una precarización que afectó a los jóvenes. Cuando la burbuja explotó, se produjo una ruptura que es generacional, pero también de clase: la imposibilidad de los hijos de acceder a la clase media de los padres. Los jóvenes se enfrentaron a un mercado laboral precario que no permitía la subjetividad de sentirse de clase media: el 'yo vivo seguro y mis hijos vivirán seguros' había muerto”, cuenta López, que añade otra razón “secundaria pero relevante” a la brecha generacional: “El agotamiento de los discursos sobre los pactos del 77 -de los consensos sobre el modelo de Estado y sobre la alternancia bipartidista-. Ese discurso está acabado, al menos entre los más jóvenes”.

"A los hijos no se les permite acceder ahora a la subjetividad de la clase media. El 'yo vivo seguro y mis hijos vivirán seguros' ha muerto"

Aclarado lo cual: volvemos al bar de Lavapiés con los Guedán.

P. ¿Por qué los mayores votan más al PSOE y los jóvenes más a Podemos?

'Podemos, una historia colectiva'.
'Podemos, una historia colectiva'.

MGP. El PSOE, como la socialdemocracia europea, no se ha renovado y ha envejecido. Los grandes partidos españoles se miran demasiado hacia dentro, no están en la calle, por ello su pérdida de apoyo social es merecida, en especial la del PSOE. La esencia de los partidos socialdemócratas es estar cerca de los problemas de la gente, y cuando no lo estás...

MGH. Podemos tiene un problema de interlocución con los mayores de 40 años, es algo que no ha sabido hacer bien aún. Lo del PSOE, no obstante, es peor: le es literalmente imposible dirigirse a los jóvenes. El diálogo está roto. Mi generación no va a volver al PSOE. Yo mismo voté a Zapatero en 2004, tras cambiar mi voto durante la protesta en Génova el 13-M, pero hoy nadie de mi entorno se plantea dar el paso atrás de votar al PSOE. Su generación nos echaba en cara que no nos movilizáramos como hicieron ellos en su día, decían que la juventud no estaba implicada; pero llegó el 15-M, nos implicamos, empezamos a proponer soluciones… y ahora los tenemos en frente en lugar de al lado.

MGP. Es imprescindible un diálogo intergeneracional en todos los terrenos de la vida social: el científico, el cultural, el político, etc. Y en concreto, un diálogo entre Podemos y el PSOE, porque comparten gran parte de su base electoral, al margen de que sus dirigentes se entiendan o no.

El pequeño de los Guedán. (Carmen Castellón)
El pequeño de los Guedán. (Carmen Castellón)

 

P. ¿Habrá 'sorpasso'? Y si lo hay: ¿cuál sería el significado cultural de que el PSOE perdiera la hegemonía en la izquierda?

MGP. El PSOE debe tener una competencia colaborativa con Podemos. Para la izquierda es necesario y útil que exista un Podemos, pero también es necesario y útil que exista el PSOE, y más en un país con amplio voto moderado. El PP sigue siendo el partido más votado pese a la corrupción. Pretender gobernar desde el radicalismo de izquierdas y pretender eliminar al PSOE llevará a la esterilidad y al triunfo del PP. Mientras entre Podemos y el PSOE prime la competencia sobre la colaboración, seguirá ganando el PP. El 'sorpasso' hay que dárselo al PP.

Yo estoy de acuerdo con el 15-M, aunque cuando ocurrió no vivía en España [sino en México], pero no comparto alguna de las manifestaciones políticas de la dirigencia de Podemos. En el ADN de la izquierda deben estar la libertad y los derechos humanos. En las sociedades donde no se respetan estas dos cosas no hay equidad social...

MGH. Respetar los derechos humanos también es asumir los postulados de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) y ahí el PSOE, que apoyó el desahucio exprés cuando gobernaba, ni está ni se le espera. Derechos humanos es el cierre de los CIES, y el PSOE ni está ni se le espera. Derechos humanos es abolir la Ley Mordaza, y el PSOE ni está ni se le espera, y menos aún tras su pacto con Ciudadanos. Así no tienen ningún sentido ni la gobernabilidad ni los acuerdos, que deberían hacerse para mejorar la sociedad, no para dejarla igual.

"El 'sorpasso' no hay que dárselo al PSOE, sino al PP"

MGP. Por eso mismo es necesaria la colaboración competitiva entre ambos. Muchas cosas de las que dice Manuel deberían ser asumidas por el PSOE, pero Podemos debe entender que no hay Gobierno posible de izquierdas sin los socialistas. El PSOE necesita una izquierda crítica al lado que le dé toques de atención. Y Podemos un partido al lado que le amplíe el espectro social para llegar a la mayoría.

MGH. El PSOE cae una y otra vez en la disociación insondable entre discurso y realidad. En la campaña se jacta de ser de izquierdas… y luego pacta con Ciudadanos, que es su aliado natural, por mucho que pretenda dar imagen de otra cosa. No entiendo que muchos militantes de izquierdas sigan votando al PSOE cuando la naturaleza del partido está claramente en otro lado.

MGP. El discurso político de algunos dirigentes de Podemos está envejecido. Una de las historias más negras de la izquierda de este país fue la colaboración de Julio Anguita con Aznar y Pedro J. Ramírez para hacerle el 'sorpasso' al PSOE en los noventa. Tres personajes muy siniestros y muy negativos. Que Podemos resucite ahora a Anguita es muy mala señal para llegar a acuerdo alguno...

Guedán padre. (Carmen Castellón)
Guedán padre. (Carmen Castellón)

 

P. Hay un punto de inflexión en el desplome del apoyo electoral al PSOE: cuando Zapatero se pliega a Bruselas y anuncia los primeros recortes. ¿Puede el PSOE recuperar ese voto juvenil sin armar antes un discurso contra la austeridad?

MGP. Los queridos amigos de Podemos deberían contarnos por qué ya no hablan de Grecia. Algunos amigos de Podemos se pusieron la bandera de Grecia en su perfil de WhatsApp y ahora se ha volatilizado. Negociar con Bruselas no es sencillo… No trato de justificar a Zapatero: yo critiqué esa decisión, por lo que se hizo y por cómo se hizo, igual que fui crítico con el desahucio exprés. Digo que jugamos con unas reglas que no son propiamente de izquierdas, que nos vienen impuestas y que hay que tratar de cambiar. Y me entristece mucho ver a Podemos recurriendo a modelos de América Latina que están más secos que una mojama. 

"El PSOE no ha dado nunca la batalla en Europa y tampoco la va a dar ahora por sí mismo"

MGH. Es innegable que Syriza ha sufrido una derrota dura. Pero la diferencia es que ellos al menos han dado la batalla, lo que no puede decirse de Hollande y la socialdemocracia francesa, que es lo mismo que haría Pedro Sánchez si llegara a presidente. El PSOE no ha dado nunca la batalla en Europa y tampoco la va a dar ahora por sí mismo. ¿Que Podemos tiene la solución? No. ¿Que al menos se ha planteado ese debate? Por supuesto que sí: Podemos ha desplazado el eje nacional hacia el europeo señalando al BCE como responsable. 

MGP. Manuel, tú has vivido en Francia un año, de Erasmus, y vas allí con frecuencia. ¿No es el Estado del bienestar francés algo envidiable para los españoles y por supuesto para los griegos? En Francia hay que hacer algún recorte social porque no hay dinero, pero no es lo mismo recortar de su Estado que recortar del nuestro, muy inferior al suyo. El papel de la socialdemocracia es generar riqueza y luego distribuirla honradamente, pero Francia atraviesa una crisis económica y su Estado es muy costoso.

MGH. De nuevo recortes sociales antes que reforma fiscal… El argumento de siempre: asumir desde el principio el discurso de la austeridad...

MGP. ¿Cuál es la carga fiscal en Francia? Porque no es precisamente pequeña. Es superior a la nuestra. Hay que ser realistas...

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