EXIGE GRUPO PROPIO EN EL CONGRESO

Colau toma las riendas de la candidatura de Podemos en Cataluña y se cierra a primarias

La alcaldesa exige que la candidatura pueda formar grupo propio en el Congreso y defienda el derecho a decidir. La celebración de primarias está descartada y las listas serán por cuotas

Foto: Pablo Iglesias y Ada Colau en su primer encuentro tras las pasadas elecciones municipales. (EFE)
Pablo Iglesias y Ada Colau en su primer encuentro tras las pasadas elecciones municipales. (EFE)

Barcelona en Comú acudirá al rescate de la candidatura de confluencia integrada por Podemos e ICV-EUiA para las generales, después de su fracaso electoral el pasado 27-S. El debate, y posterior aprobación de esta hoja de ruta, se abrió a petición de la propia Ada Colau, que en los comicios autonómicos rechazó apoyar la lista de Podemos. Su ratificación definitiva se llevará el próximo domingo a una asamblea abierta. La posición de fuerzas ha cambiado a escasas dos semanas de que se cierre el plazo de inscripción de candidaturas en el Ministerio del Interior (el 6 de noviembre es el plazo máximo para coaliciones), y ahora es la alcaldesa de Barcelona la que lleva las riendas de la negociación.

La celebración de primarias está descartada, con la excusa de falta de tiempo, lo que ha provocado rechazo entre un sector del partido de Colau. Asimismo, la exportavoz de la PAH ha puesto dos líneas rojas. La primera pasa por poder conformar un grupo parlamentario propio en el Cogreso de los Diputados, al margen de Podemos. La segunda, programática, es que se defienda el derecho a decidir, enmarcado dentro de un proceso constituyente, y se haga una defensa expresa del “municipalismo ciudadano”. Es por ello que el 'sí' para participar en la candidatura es un "sí condicional, solo si lo hacemos con unas condiciones con las que valga la pena dar el paso adelante", remarca Susanna Segovia, miembro de la dirección del partido municipalista. 

Las negociaciones se están llevando a cabo directamente entre el máximo órgano de dirección de Barcelona en Comú y la ejecutiva de Podemos en Madrid. La dirección colegiada de Podem en Cataluña, constituida tras la dimisión de la secretaria general Gemma Ubasart, está totalmente al margen de un proceso que entienden como última oportunidad para “relanzar electoralmente a Podemos ante el contexto de encuestas recientes más desfavorables”. En el segundo consejo de coordinación autonómico de la dirección colegiada de esta formación, celebrado el pasado sábado, incluso se acordó que constase en acta la petición de información a la dirección estatal sobre las negociaciones.

La "preocupación" por los resultados de la candidatura de confluencia el 27-S, unida al ascenso de Ciudadanos, "que puede capitalizar el cambio, cuando en realidad solo es una cara nueva para seguir haciendo lo mismo", son dos de las reflexiones que más pesaron entre la dirección de Barcelona en Comú a la hora de dar el paso. "Para afrontar la crisis, que no es una crisis sino una estafa, también hay que hacer cambios en Madrid", explica Segovia. En las autonómicas, en cambio, reconocen que la falta de una posición uniforme con respecto a la independencia los llevó a no dar la batalla supramunicipal, además de que la organización estaba todavía reestructurándose. 

Temor a una candidatura desigual

La postura de Podem es que el partido puede “vivir las victorias de las candidaturas municipalistas como propias”, puesto la formación morada es parte de Barcelona en Comú desde el principio, pero también plantean igualdad de condiciones. En este sentido, el órgano colegiado aprobó por consenso que se exija la aplicación de su “propuesta para candidaturas igualitarias”. Sin embargo, desde la dirección nacional asumen el peso de Colau en las negociaciones, que al mismo tiempo ha arrinconado en un segundo plano a ICV-EUiA.

Tanto el nombre como la formación de las listas no se conocerán hasta finales de la próxima semana o principios de la siguiente. La repartición de puestos será por cuotas, y el objetivo de la alcaldesa de Barcelona es que encabece la candidatura una persona independiente, con un perfil “ciudadanista” que, según sus objetivos, impregnará toda la lista. El acto público convocado para este domingo, en la estación Barcelona Nord, definirá también a qué otros actores, tanto políticos como sociales, se apela para integrar la lista.

La plataforma Procés Constituent, que lideran Teresa Forcades y Arcadi Oliveres, es uno de los activos que Catalunya Sí que es Pot dejó por el camino y que podrían reengancharse ahora con el liderazgo de Colau. Sin embargo, la negativa a abrir un proceso de primarias es, una vez más, el criterio que mayor rechazo provoca entre sus filas, además de los ritmos asamblearios de la plataforma que posiblemente no permitirán llegar a un consenso antes de que se cierre el periodo de inscripción de las candidaturas. Eso sí, desde Barcelona en Comú tienen claro que las personas de esta plataforma integradas ya en la coalición "tendrán un papel clave" en la candidatura para el 20-D. 

Sin competencia a la izquierda

Entre los nombres que Podemos ha puesto sobre la mesa, y que ya fueron ratificados en primarias internas al conformar la lista liderada por Pablo Iglesias, destacan el politólogo Raimundo Viejo, concejal de Barcelona en Comú y miembro de la ejecutiva estatal de la formación morada, Óscar Guardingo y Marc Grau. Estos últimos forman parte de la dirección de Podemos en Cataluña.

El paso hacia adelante de Barcelona en Comú, con la exigencia de conformar grupo propio en el Congreso, supone un salto cualitativo en la organización, hacia un horizonte supramunicipal. Un movimiento por el que algunos de sus participantes no esconden el temor a que mute en una estructura de partido centralizada con un carácter menos movimentístico y asambleario. "Eso es lo que nadie quiere que pase, pero tampoco queremos ser como una Galia resistiendo en medio del Imperio romano", asegura Segovia. 

Con la CUP fuera del juego electoral de las generales, la candidatura de confluencia sobre la que Colau ha decidido intervenir con todas las consecuencias se presenta como la única fuerza de “izquierda rupturista”. A la espera de que ERC decida revalidar o no su pacto con Convergència, repitiendo la experiencia de Junts Pel Sí o presentándose en solitario, tanto el espacio electoral como el enfoque de las generales (menos imbuido en la cuestión independentista) son a priori favorables para la candidatura. Su reto: alcanzar los 10 escaños y constituirse en grupo propio.  

Elecciones Generales

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
11 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios