junta y expertos discrepan de las causas del mayor mal de la región

De la Costa del Sol a la Costa de la Luz: cara y cruz del empleo en Andalucía

Unos kilómetros separan la zona con mejor y peor mercado laboral. Como en el conjunto de España, se ha recuperado el PIB precrisis pero no el empleo: el paro es diez puntos mayor que en 2007

Foto: Parados haciendo cola en una oficina del SAE en Sevilla. (Fernando Ruso)
Parados haciendo cola en una oficina del SAE en Sevilla. (Fernando Ruso)

"¿Podrías presentarme a algún parado de La Línea de la Concepción? Para conocer su versión de cómo se vive la búsqueda de trabajo, el pueblo tiene casi un 33% de tasa de paro...". Y la respuesta: "¿Pero un parado que 'esté' en el tabaco o que no. Porque si es que no, va a ser muy difícil encontrar uno...". Es decir, que figure como parado pero no se pase el día entrando y saliendo de Gibraltar trajinando tabaco de contrabando. Es solo un ejemplo de la realidad que se vive en muchos municipios costeros de Cádiz, la provincia históricamente líder en desempleo en España y cuya costa, desde La Línea hasta Chipiona y que se conoce como Costa de la Luz, aglutina a buena parte de los municipios con menos empleo de Andalucía.

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Sanlúcar de Barrameda (33%), La Línea (32,7%), Barbate (42%), Vejer de la Frontera (37%), Chiclana de la Frontera (30%), Chipiona (37%), Puerto Real o San Fernando (29 y 28 por ciento, respectivamente) son municipios costeros que muestran el perfil del desempleo crónico. Y estas tasas son a septiembre, después de casi cinco años creciendo ininterrumpidamente. Frente a ellas, en Málaga los registros de Marbella o Benalmádena (16% en ambos casos), Estepona, Fuengirola o Rincón de la Victoria (los tres en el 17%, décima arriba o abajo), pueden parecer un oasis pese a que superan la media nacional del 14,5%. ¿Por qué este abismo, que permite visualizar las dos Andalucías en lo que a mercado laboral se refiere?

Manuel Alejandro Hidalgo, doctor en Economía y profesor de la universidad Pablo de Olavide, explica esta dicotomía. "La razón está en la especialización productiva no solo de la zona costera, sino de la propia provincia. Málaga es una urbe que muestra una concentración mayor que Cádiz de ciertas actividades, especialmente servicios, y en mayor medida que Cádiz, de servicios avanzados. Esto provoca efectos "derrame" sobre el resto de la provincia. Cádiz no posee este activo y sí, sin embargo, una industria pesada que en gran parte ha sufrido enormemente los envites de las pasadas crisis (1993 y 2008). Esto provoca que en Cádiz sea más difícil a día de hoy encontrar alternativas y por ello el desempleo sea mayor".

Analistas Económicos de Andalucía, la sociedad de estudios de Unicaja Banco, pone el foco en el turismo en Málaga para explicar la dicotomía. "Dentro de la provincia de Málaga, los municipios que conforman la Costa del Sol han presentado un especial dinamismo, dado su papel de referente turístico a escalas nacional e internacional (segunda zona turística, tras Mallorca, por número de pernoctaciones en establecimientos hoteleros en el tercer trimestre del año). La relevancia del turismo en su estructura productiva, unido a la pujanza mostrada por esta rama de actividad, ha incidido notablemente en la evolución del empleo y de las tasas de paro".

Evolución de la tasa de paro andaluz entre 2007 y 2018. (INE)
Evolución de la tasa de paro andaluz entre 2007 y 2018. (INE)

Pero ¿por qué persiste este alto desempleo? El Gobierno andaluz está en todas las miradas, en especial al haberse recuperado el nivel de PIB previo a la crisis, pero con una tasa de paro diez puntos superior (el 22,9% frente al 12,7% en el momento de mayor auge económico a final de 2007). La Junta de Andalucía, a través de su consejero de Economía y Hacienda, Antonio Ramírez, y del secretario general de Economía, Gaspar Llanes, explicaba en un reciente encuentro de El Confidencial y Azvi en Sevilla que es la falta de inversión en infraestructuras el motivo clave. "La distancia con la frontera francesa, con Europa, casi clava la tasa de paro de cada provincia", señalaba Llanes, apoyándose en una nota elaborada por su secretaría hace un par de años para mostrar que una mala conectividad influye en el empleo.

Arellano señalaba además que el sistema de financiación autonómica perjudica especialmente a Andalucía, y fruto de la infrafinanciación la Junta debe destinar recursos a mantener servicios públicos en lugar de a inversiones. El consejero añadió que a la caída de la licitación pública estatal se une la falta de ejecución de la que está presupuestada. Solo entre 2016 y 2017, cifró en 1.125 millones los no ejecutados pese a estar en las cuentas estatales, afectando a proyectos de AVE, puertos o carreteras.

Gráfico elaborado por la Secretaría de Economía andaluza. (Consejería de Economía)
Gráfico elaborado por la Secretaría de Economía andaluza. (Consejería de Economía)

Hidalgo, de la UPO, no comparte que la falta de inversión o el sistema de financiación sean las causas clave del mal endémico de la economía andaluza. "No dudo de la necesidad de ciertas infraestructuras y de su rentabilidad, pero no es la panacea. Aquí hay dos cuestiones básicas que debemos considerar. La primera de ellas, es que la actividad productiva andaluza es de menor valor añadido y nuestra especialización es orientada hacia sectores que necesitan salarios más bajos para ser rentables. Esto hace, en segundo lugar, que una regulación laboral que puede ser neutral o casi en otras regiones españolas, en Andalucía sea muy onerosa. A eso, añadimos los malos resultados educativos andaluces y a la dificultad existente para llevar a cabo actividades económicas".

Mismo PIB, mucho menos empleo

La consejería de Empleo se fija más en lo conseguido: "Se han creado 224.200 empleos en esta legislatura, al pasar de 2,808 millones de ocupados a superar los tres millones (3,032 millones), lo que supone un crecimiento del 7,9%. Si nos atenemos al dato de Seguridad Social, aún es más favorable en creación de empleo, con 283.815 nuevos afiliados a la Seguridad Social, que ya superan los tres millones (han pasado de 2,76 millones a 3,04 millones), con un crecimiento del 10,2%".

Con respecto a la persistencia del diferencial de paro respecto al PIB, Empleo mira a Madrid como en el caso de la consejería de Economía para encontrar responsabilidades. "En este periodo el Gobierno del PP no apostó por las políticas activas de empleo y aprobó una reforma laboral que ha hecho mucho daño al mercado laboral. Esta reforma y la política del PP han provocado la extensión de trabajos precarios, la pérdida generalizada de derechos laborales, el empobrecimiento progresivo de la clase trabajadora, la condena al desempleo a los parados de larga duración y el incremento de la desigualdad".

La Junta culpa a la baja inversión pública y al sistema de financiación, mientras los expertos miran al sistema productivo o el fracaso escolar

El modelo de la Junta es el del Acuerdo Por la Calidad y la Estabilidad en el Empleo y de apoyo a la negociación colectiva, firmado en julio pasado. Entre las medidas que incluye están "desde la puesta en marcha de un procedimiento de recualificación de los trabajadores en los sectores más afectados por la crisis, hasta el desarrollo de prácticas profesionales y planes integrales de formación e inserción en colaboración con las principales organizaciones empresariales de carácter sectorial", según el departamento que dirige Javier Carnero.

Desde el punto de vista de Hidalgo, el 'gap' entre PIB y empleo "muestra que tenemos hoy una orientación productiva algo más eficiente que en 2008". "Esto no necesariamente se explica por un cambio hacia un mejor modo de hacer las cosas, sino en gran parte por un efecto composición. Recordemos que antes de 2008 una parte considerable de la actividad productiva estaba en el sector construcción. Hoy, no. Y este sector es de productividad baja, lo que explicaría este desfase entre PIB y productividad a día de hoy".

Imagen del Servicio andaluz de empleo. (EFE)
Imagen del Servicio andaluz de empleo. (EFE)

Por su parte, los expertos de Unicaja se acercan más a la explicación de Hidalgo, pero interpretan ese diferencial en relación a lo que ya ocurrió previamente durante los años de crisis. "Durante el periodo 2008-2013, el PIB medido en términos corrientes se redujo en cifras acumulados en un 9,7%, lo que es inferior a lo que lo hizo el empleo (-18,2%, según la Contabilidad Regional). Esto se tradujo en un incremento de la productividad por ocupado. Durante la reciente etapa de expansión, esta se ha mantenido. El incremento de la productividad aparente del factor trabajo, junto con los cambios en la estructura productiva con un menor peso relativo de la construcción y de la agricultura, sectores intensivos en manos de obra, contribuyen a explicar este efecto".

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