se mantiene firme en sus exigencias

El 'no' de Podemos hace naufragar la investidura de Díaz hasta después del 24-M

La candidata socialista sólo podría salvarse el jueves si Ciudadanos votara 'sí' o el Partido Popular se abstuviera, y ambas opciones están descartadas a pocas horas de la tercera votación

Foto: Pablo Iglesias, líder de Podemos, junto a Teresa Rodríguez, cabeza del partido en Andalucía. (EFE)
Pablo Iglesias, líder de Podemos, junto a Teresa Rodríguez, cabeza del partido en Andalucía. (EFE)

Podemos rebaja el tono pero no las condiciones para dar paso a Susana Díaz en Andalucía. La tercera reunión en el Parlamento con el PSOE tras dos horas y media terminó como las anteriores. Sin resultados. Votarán de nuevo no. Las negociaciones se han convertido en un "sainete", según el secretario de Organización de Podemos, Sergio Pascual. Muy buenas palabras, puerta abierta al diálogo, voluntad de acuerdo y cero avances. Eso sí, el lenguaje del partido de Pablo Iglesias se mueve intencionadamente en la ambigüedad.

A la entrada de la reunión, Pascual mostró ánimo de diálogo y aseguró que en el actual mapa político los grupos parlamentarios están "condenados a entenderse". Acto seguido cargó contra el PSOE por no mover ficha. Y así van varias semanas.

Podemos tilda de sainete el diálogo para la investidura de Susana Diaz

Podemos se mantiene firme en sus dos condiciones. Exige que la Junta retire las cuentas bancarias de aquellas entidades que siguen desahuciando familias. Reclama un listado de altos cargos y asesores en el Gobierno andaluz y las empresas públicas. A la primera reclamación, el PSOE ha elaborado un informe, firmado por los servicios jurídicos del Gobierno, que señala que es una medida "ilegal". A la segunda, Susana Díaz ha prometido una rebaja del 10% de altos cargos. Podemos no ve suficiente ninguno de estos movimientos.

No obstante, sigue dejando la puerta abierta a una posible abstención si en los próximos días hay avances. El jueves la candidata socialista enfrenta su tercera votación en el Parlamento en plena campaña de las municipales y podría encajar un nuevo fracaso. Si es así, los socialistas se plantean no volver a intentarlo hasta que pasen los comicios del 24 de mayo.

Susana Díaz participa en la campaña del 24-M. (EFE)
Susana Díaz participa en la campaña del 24-M. (EFE)

La investidura de Díaz lleva ya más de un mes bloqueada. Las elecciones andaluzas se celebraron el 22 de marzo y al día siguiente la socialista mostró su voluntad de formar gobierno en solitario y convocó a los líderes de la oposición para abrir el diálogo. Su olfato político esta vez no le hizo temer el negro panorama político al que se enfrenta. A partir de ahí, la negociación pasó a ser asunto de los segundos espadas.

En estas semanas se han transitado todos los escenarios posibles. Del acuerdo casi posible e inmediato al bloqueo con llave y candado a la socialista. Como un péndulo, los partidos han ido moviendo sus discursos y sus posiciones. Eso sí, todos se llenan la boca de la palabra diálogo pero ni el PSOE emite gestos suficientes para que sus adversarios asuman la abstención ni los partidos de la oposición se mueven de sus máximos. Nadie cede. La foto fija que arroje Andalucía puede marcar el paso y nadie quiere retratarse antes de la cita con las urnas.

Ciudadanos estuvo a punto de asumir la abstención y en el último minuto Albert Rivera mandó parar y ha vuelto a poner sobre la mesa la dimisión del expresidente andaluz Manuel Chaves como condición inexcusable. Este miércoles volverán a sentarse a la mesa con los socialistas después de que en los últimos días hayan vuelto a limar sus asperezas y vender de nuevo el acuerdo como posible.

El líder de Ciudadanos, Albert Rivera. (EFE)
El líder de Ciudadanos, Albert Rivera. (EFE)

El Partido Popular estuvo prácticamente desaparecido del mapa en la primera ronda negociadora. En cuanto los nuevos partidos dieron un portazo a Díaz, los ojos de los socialistas volvieron a mirar hacia los 33 diputados populares. También este miércoles volverán a sentarse con un centenar de medidas sobre la mesa para buscar espacios de entendimiento político. IU, con cinco diputados, se mantiene firme en su no pero su papel es irrelevante porque su movimiento político no sería válido para allanar el camino a la socialista. El PSOE entiende que si arrastra a Podemos a la abstención el movimiento podría llevar también a Ciudadanos a tomar el mismo camino. Ambos partidos se vigilan de cerca en sus posiciones. También creen que la decisión final corresponderá a Albert Rivera y Pablo Iglesias, convencidos de que hay mucho de cálculo electoral en esta jugada política.

Susana Díaz advierte de que otro no de la oposición el jueves sin que ninguno de los demás partidos presente candidato alternativo sería "inexplicable". Culpa a la oposición de estar en el puro tacticismo electoral y advierte de las consecuencias que esta parálisis podría tener para la sanidad o la educación. Ese es el mensaje que más irrita a la oposición, que replica que el Gobierno en funciones tiene plena capacidad para gobernar Andalucía. 

Elecciones Andalucía

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
12 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios