La leyenda del Confi
  1. El valor de la información
acaba de empezar

La leyenda del Confi

Cuenta la leyenda que este periódico es anárquico y libre, iconoclasta y divertido. Que un secreto es una incitación a resolverlo. Coincidiendo con su 20 aniversario, El Confidencial lanza un servicio de suscripción. Únete a los lectores influyentes

Foto: Ilustración: EC Diseño.
Ilustración: EC Diseño.

Cuenta la leyenda que este periódico es anárquico y libre, intempestivo, iconoclasta y muy divertido, que un secreto es una incitación a resolverlo, que el talento individual aquí reunido desborda la suma de las partes. Cuenta la leyenda que nada nos da miedo, que somos inconscientes y estrepitosos, que disfrutamos poniendo nerviosos a los pillos y a los mercenarios, que nadie cuenta mejor una buena historia. Cuenta la leyenda que en la redacción hiela en invierno y te asas en verano. Y que nos gusta estar aquí. Cuenta la leyenda. La leyenda del Confi.

Pero todo eso ustedes ya lo saben.

Dentro de unos meses voy a cumplir cinco años en El Confidencial y, la verdad, nunca pensé que iba a vivir la tan largo tiempo esperada/temida/deseada revolución que nos llevará de los contenidos en abierto a la suscripción que lanza estos días mi periódico, mientras escribo artículos en la cama y mis hijas abren la puerta con sigilo "para darte un susto, papi" y reclamar un rescate en forma de galletas de chocolate. Menos aún podía pensar que mi periódico iba a marcarse la mejor cobertura de la crisis coronavírica de la prensa española en las peores condiciones imaginables.

Llevo en esto casi 20 años y, la verdad, nunca he currado en un sitio tan variopinto y estrafalariamente libre como este. Eso se lo dirás a todos, argumentaréis. Correcto. Producto de una inédita conjunción planetaria en la que coinciden la propiedad de un pequeño grupo de accionistas no pertenecientes a ningún gran imperio de comunicación y una gozosa dirección libertaria (la mejor posible en este negocio) que lo fía todo al talento individual de sus periodistas, aquí hacemos lo que nos da la gana y no lo hacemos mal. Para todos los colores y todos los apetitos imaginables.

Seguiremos contándoles las mejores historias, y serán aún mejores si nos echan una mano para que el yugo de la publicidad y del 'clickbait' nos apriete cada vez menos el gaznate

He aprendido mucho aquí llevando las riendas de una sección de Cultura como no existe en ningún otro periódico español, ecléctica y tumultuosa (literalmente, que provoca 'tumultos'), que se mueve entre la baja y la alta cultura, entre la política, la historia y la ciencia como un ascensor atómico, sin complejos, sin banalidades innecesarias (aunque con unas cuantas necesarias), atractiva, sabrosa y, casi diría, adictiva. Un poco 'hater', un poco exagerada, siempre interesante, muy divertida. Y muy leída. La cultura se guarecía hasta hace poco con letras doradas en los interiores de los periódicos, sin competencia, sin mucho interés. Parecía imposible lograr que se leyera. Es posible.

Supongo que es fácil añadir a continuación que hemos cometido errores. Claro. Tantos como cualquiera. Y cometeremos alguno más todavía. También seguiremos haciendo de nuestra capa un sayo para contarles las mejores historias y, con humildad les digo, serán aún mejores si nos echan una mano para que el yugo de la publicidad, del 'clickbait' y los virales nos apriete cada vez menos el gaznate.

Si ahora les pedimos que paguen (¡seis meses gratis!) por leernos no es porque nos deban nada, qué demonios, nosotros se lo debemos todo. Si ofrecer la información gratis nos llevó a salpicar el mono de trabajo con algún 'meme' de gatitos… aquello fue una mala idea nuestra y de nadie más. ¿Pero han visto las maravillas que nos hemos marcado estos años? Imaginen a partir de ahora.

La leyenda del Confi acaba de empezar.

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