Abandonados por el Ingreso Mínimo Vital: "En Navidad quizá dormimos en la calle"
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SE HAN APROBADO UN 13,9% DE SOLICITUDES

Abandonados por el Ingreso Mínimo Vital: "En Navidad quizá dormimos en la calle"

Miles de familias ven con desesperación como la Seguridad Social rechaza sus solicitudes tras cinco meses esperando. Muchas viven al borde de la miseria y tienen hijos a cargo

placeholder Foto: Lola de San Antonio, en su casa, junto a dos de sus hijas. (David Brunat)
Lola de San Antonio, en su casa, junto a dos de sus hijas. (David Brunat)

Lola de San Antonio tiene 23 años, tres hijas y en Navidad podrían dormir todas en la calle. El 16 de diciembre tiene vista en el juzgado para recibir la orden de expulsión del piso que ocupan en Carabanchel desde hace un año. La familia esperaba desde junio recibir el Ingreso Mínimo Vital (IMV) para evitar lo peor y poder pagar un alquiler social en otra parte. El viernes, por fin, hubo resolución: solicitud denegada por inadmisión. No habrá ayuda para Lola y sus hijas, de las cuales una, la mayor de siete años, tiene un 77% de discapacidad.

Como Lola hay miles de personas entre asustadas e indignadas desde hace una semana, cuando el ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones emitió una cascada de resoluciones sobre el Ingreso Mínimo Vital. Un alto porcentaje de ellas aparecía como denegada o anulada, y otro tanto quedaba en un limbo administrativo en la página web del ministerio.

Pronto empezaron a sucederse en redes sociales las quejas y los llamamientos desesperados de familias al límite, sin comida en la despensa o a punto de ser desahuciadas por no pagar el alquiler. No pueden creer que el ministerio haya rechazado sus solicitudes, después de haber esperado cinco meses a recibir ese dinero que, para muchos, es su última tabla de salvación antes de hundirse en la pobreza severa.

Los trabajadores sociales y las gestorías aseguran que todas las solicitudes que ellos han tramitado, y que ahora aparecen como denegadas, están formalmente bien presentadas.

Foto: Un hombre mira el móvil mientras espera para recoger alimentos en Aluche, Madrid (EFE)

A Lola se le llenan los ojos de lágrimas cuando piensa en el futuro, mientras sostiene en un brazo a su bebé de seis meses y atiende a la mediana, de tres. Su pareja tiene 24 años y está fuera de casa en una entrevista de trabajo, la enésima búsqueda de empleo tanto de él como de ella desde el mes de mayo. "Ojalá le den el trabajo y podamos salir de esto", suspira. "Yo nunca pensé en ocupar una casa. Hasta he arreglado las averías y pago los recibos de luz y agua. Me dijeron que era de un banco y resulta que es de una señora mayor que la tenía cerrada desde hace años. Entre mi pareja y yo cobramos 415 euros de dos ayudas que tenemos y con eso no nos da para alquilar un piso y vivir dignamente, por eso nos echaron del piso anterior. El ingreso mínimo era nuestra esperanza y ahora no quiero ni pensar en qué será de mis hijas, quizá en Navidad estamos durmiendo en la calle porque no tengo a nadie a quien acudir".

Hay hasta 14 niveles distintos de ayudas económicas en el IMV, que van desde los 461 euros al mes en el caso de un hogar formado por un adulto, hasta los 1.015 euros al mes para familias con varios miembros.

placeholder Solicitantes del IMV esperan su turno en una oficina de la Seguridad Social. (EFE)
Solicitantes del IMV esperan su turno en una oficina de la Seguridad Social. (EFE)

Atrapados por las rentas de 2019

A Lola no le han dado ninguna explicación, pero intuye que el ministerio le ha denegado la ayuda porque su pareja cobró 700 euros mensuales de paro durante el año 2019, si bien en 2020 solamente percibe 215 euros al mes una vez finalizado el paro (cobra la mitad de la Renta Activa de Inserción). Si entre ambos superaron los 12.060 euros el año pasado, no tienen derecho al IMV. El problema, para Lola y para cientos de solicitantes denegados, es que este 2020 no han cobrado casi nada, han adquirido grandes deudas e impagos de facturas para poder comer y necesitan urgentemente una ayuda que no va a llegar.

El ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones ha reconocido el Ingreso Mínimo Vital a 136.000 hogares en los que viven más de 400.000 personas, según informa consultado por este periódico. Del total, prácticamente la mitad son menores. En octubre se abonaron 158 millones de euros brutos por concepto de IMV, una cifra que contempla el efecto retroactivo desde junio. Son cifras importantes, pero que a vista de pájaro quedan muy lejos de las expectativas generadas por el propio Gobierno, que diseñó el IMV como un gran bálsamo contra la pobreza derivada de la pandemia.

La Seguridad Social ha aprobado 136.000 solicitudes de un total de 975.000 válidas y ha tramitado un 50% de expedientes

En total, ha habido 975.000 solicitudes válidas. Es decir, solamente un 13,9% de las personas en riesgo de pobreza (o ya inmersas en ella) que lo solicitaron se está beneficiando del IMV. Eso no significa que todas las demás hayan sido denegadas, ya que hasta mediados de octubre solamente se habían tramitado un 50% de los expedientes. El resto tendrá que esperar como pueda.

"El IMV me parece una trampa, no conozco a nadie que lo haya cobrado. Seguro que los hay, pero no es ninguna de las personas con las que yo trabajo", afirma Lidia Babiano, trabajadora social de la Fundación Madrina, que atiende a madres gestantes y personas con graves problemas de pobreza. "A las madres con hijos a cargo se les dijo en junio que no lo pidieran, que se lo darían de oficio. Pasó el tiempo, no se lo dieron, y luego les vino un aviso de que tenían 10 días para reunir todos los papeles y solicitar la ayuda". Babiano conoce varios casos denegados en esta última oleada y no entiende nada. "La única explicación que se me ocurre es que no hay dinero para pagar el IMV y lo están rechazando a la espera de que lleguen nuevos fondos. No tiene sentido que se lo estén denegando a familias sin ingresos y con hijos a cargo".

placeholder Manuel, parado y sin la ayuda del IMV, recogiendo víveres junto a su bebé. (F. Madrina)
Manuel, parado y sin la ayuda del IMV, recogiendo víveres junto a su bebé. (F. Madrina)

Días atrás, la trabajadora social atendió a Manuel, un joven de Ávila con un bebé de ocho meses que estaba en la calle llorando. Le prometió a su mujer que no volvería a casa sin comida y no era capaz de conseguirlo. Manuel vive de ocupa en Madrid con su pareja por la falta de dinero. Ha tenido que hacer de todo para sobrevivir este 2020. Antes de la pandemia tuvo varios trabajos, uno de ellos en un hotel de 5 estrellas. Él también solicitó el IMV para un alquiler social y todavía no ha obtenido respuesta.

Sin ayuda para los 'nuevos pobres'

Babiano apunta un hecho que está comprobando de primera mano: el IMV y las ayudas ante la pandemia están llegando principalmente a las personas que ya estaban en los circuitos de los servicios sociales y los subsidios antes de la pandemia. Pero a los 'nuevos pobres', esas miles de familias que nunca hasta hoy habían necesitado la ayuda del Estado, les está costando que se aprueben sus expedientes. Una de las razones puede ser el total de sus ingresos de 2019, cuando muchas de las familias que hoy están al borde del abismo tuvieron ingresos laborales, por muy modestos que fueran.

"Es muy preocupante que, de un millón de solicitudes, solo hayan aprobado 140.000 en cinco meses, y eso que la mitad de ellas, unas 70.000, se aprobaron de oficio sin revisar los expedientes. Eso ha llevado a casos surrealistas como personas que han cobrado el IMV sin haberlo pedido y han llamado a la Seguridad Social para devolverlo, pero nadie les coge el teléfono ni pueden pedir cita", resume Joaquín García Martín, presidente de la asociación Víctimas del Paro. "Aquí el gran problema es la tardanza, que van ya cinco meses desde junio y las familias no pueden más, y también el baremo de los ingresos de 2019, que anula muchas solicitudes aunque esas personas estén hoy en la miseria más absoluta".

"El gran problema es la tardanza, van ya cinco meses desde junio y las familias no pueden más", protesta la asociación Víctimas del Paro

Muchos solicitantes denuncian errores de bulto en las resoluciones. El 'exceso de patrimonio' es el principal motivo de indignación. Muchas personas han sido tumbadas por ese motivo. El IMV no tiene en cuenta la primera vivienda como patrimonio a la hora de valorar los bienes, aunque muchos ni siquiera tienen eso y han sido excluidas por ello. Así le ocurre a Sonia Sabalete, de 37 años, en paro desde hace dos años y con una hija de 10. Su expediente ha sido rechazado por exceso de patrimonio, pero asegura que su única propiedad es el 50% del piso en el que vive con su hija, y ni siquiera le pertenece ya que se le ha emitido una orden de ejecución hipotecaria.

placeholder Sonia Sabalete convive con su hija de 10 años.
Sonia Sabalete convive con su hija de 10 años.

"Muchos estamos alucinando. Es un palo gordísimo. Llevo meses esperando la ayuda del IMV para al menos poder irme a vivir a otro sitio y optar por un alquiler social. Sin ese ingreso ni siquiera puedo acceder a una vivienda. Me siento atrapada y con un horizonte laboral muy negro. Cuando me echen del piso estaré con una mano delante y otra detrás", suspira Sabalete, que reside en Olocau (Valencia) y es administrativa de profesión.

"Llamas al teléfono 900 de la Seguridad Social, hablas con cinco personas y las cinco te dicen cosas distintas: que está en estudio, que está pendiente de validación, cruzando datos, denegada por exceso de patrimonio… Es muy angustiante", indica Anabel Montoya, de 33 años y cuatro hijos a cargo. "En el expediente pone denegado por exceso de patrimonio. Me compré una casa que no pude pagar y estoy a la espera de que me la embarguen. He iniciado los trámites para una dación en pago con alquiler social, pero el banco, la Caixa, no me da ninguna respuesta. Así que espero el desahucio en cualquier momento".

placeholder Elena Moreno, cuyo IMV ha sido rechazado, junto a sus cuatro hijos.
Elena Moreno, cuyo IMV ha sido rechazado, junto a sus cuatro hijos.

La historia de Montoya es la de tantísimas personas en España. Trabajó un periodo corto como cajera de supermercado en 2019 y el 2020 lo ha pasado en blanco por culpa de la pandemia. Entretanto tiene que criar a sus cuatro hijos. En 2019 no llegó a cobrar 4.000 euros, incluyendo los subsidios por menores a cargo. Ha llegado hasta el día de hoy gracias a la ayuda de su abuela, su madre y a la pensión que el padre de sus hijos, afectado hoy por un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE), le pasa cada mes.

Los casos se acumulan en una larga lista de situaciones gravísimas, de familias que hasta el mes de marzo aguantaban y hoy están a punto de caer por el precipicio. Como el caso de Elena Moreno, en Rojales (Alicante), que está en la fase final de un tratamiento de cáncer y vive junto a sus cuatro hijos en un piso de alquiler social por el que paga 90 euros al mes. Es auxiliar de geriatría de profesión pero por su enfermedad no puede levantar peso. Aun así, ahora que ha visto su expediente denegado, asegura que no le queda otra opción: "Tendré que volver a una residencia de ancianos y jugarme la salud. Tengo a mis hijos estudiando y no puedo estar más tiempo sin ingresos. Hasta ahora he ido limpiando portales, casas… alguna suplencia de un mes en algún sitio pero sin la ayuda del IMV necesito un trabajo urgente a pesar de mi salud".

La única salida que les queda a estos cientos de excluidos del IMV es recurrir y esperar una respuesta definitiva. Para ello deberán esperar una comunicación por carta o SMS que todavía no les ha llegado.

Lola de San Antonio tiene 23 años, tres hijas y en Navidad podrían dormir todas en la calle. El 16 de diciembre tiene vista en el juzgado para recibir la orden de expulsión del piso que ocupan en Carabanchel desde hace un año. La familia esperaba desde junio recibir el Ingreso Mínimo Vital (IMV) para evitar lo peor y poder pagar un alquiler social en otra parte. El viernes, por fin, hubo resolución: solicitud denegada por inadmisión. No habrá ayuda para Lola y sus hijas, de las cuales una, la mayor de siete años, tiene un 77% de discapacidad.

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