AUMENTOS A DOBLE DÍGITO

Los franceses bajan a España a por tabaco: las ventas se disparan en la frontera

Los franceses pagan casi nueve euros por una cajetilla, el doble que en España. La cruzada de Macron contra la nicotina está beneficiando a los estancos españoles en la frontera

Foto: Así es el empaquetado neutro de las cajetillas francesas. (EFE)
Así es el empaquetado neutro de las cajetillas francesas. (EFE)

Los estancos situados en la frontera con Francia se están frotando las manos desde que ese país subió el precio de las cajetillas a principios de 2018. Las ventas de cigarrillos (en volumen) se han disparado casi un 13% en Guipúzcoa en los dos primeros meses del año, un porcentaje que también supera con creces la media nacional en Navarra (+6,4%), Huesca (+7,01%), Lleida (+5,88%) y Girona (+8,13%). El avance a nivel nacional no pasa del 3% respecto al mismo período del año anterior, según los últimos datos del Ministerio de Hacienda.

Los crecimientos de ventas son aún más acusados en tabaco de liar (+30,20% en Guipúzcoa, por ejemplo) o en pipa (+156%), triplicando las cifras de otras provincias españolas. Los aumentos a doble o incluso triple dígito tienen una explicación que se llama Emmanuel y se apellida Macron. El presidente galo está decidido a convertir la nicotina en un producto de lujo, y aspira a que las cajetillas superen el umbral de los 10 euros en 2020.

Hoy cuestan unos ocho euros por cajetilla frente a los 7,30 euros del año pasado. En cualquier caso, esa primera subida de precios ya ha tenido dos consecuencias claras. La primera es que muchos franceses se han desplazado hasta ciudades fronterizas como Irún (Guipúzcoa) para ahorrarse un buen pellizco en tabaco, pues es fácil encontrar cajetillas a mitad de precio (4,10 euros) en España.

“No es la primera vez que pasa. Cada vez que Francia sube los precios, los galos se acercan a los países de alrededor (España, Bélgica, Luxemburgo, Suiza o Italia) para llevarse todas las cajetillas que pueden en cada viaje. Algunos vienen expresamente desde Burdeos y aprovechan para llenar el depósito de gasolina o comprar alcohol, aunque tengan que recorrer 300 kilómetros”, explica José Luis Duo, estanquero de San Sebastián (Guipúzcoa).

La subida de precios en Francia ha impulsado las ventas transfronterizas. (EFE)
La subida de precios en Francia ha impulsado las ventas transfronterizas. (EFE)

La segunda consecuencia es el repunte del contrabando. Este fenómeno a menudo está directamente relacionado con la subida de precios, o así se desprende de los datos de la aduana francesa: en 2018 se cometieron 16.171 delitos vinculados al tabaco, un 15% más respecto al año anterior. Según los últimos datos de la 'Encuesta de paquetes vacíos' (Ipsos), el comercio ilícito ya tiene un peso del 28,8% en las ventas de cigarrillos en Francia, frente al 21,7% de 2017.

La mayoría del tabaco de contrabando procede de Argelia (17,8%), Andorra (11%), España (8,5%) o Bélgica (7,9%). Si ponemos el foco en la incidencia, las regiones galas más afectadas son las limítrofes con las fronteras españolas (al sur) y belgas (al norte). Francia es uno de los pocos países que han adoptado el empaquetado neutro (sin logos ni espacio para las marcas en los envases), una circunstancia que algunos delincuentes están aprovechando para falsificar las cajetillas.

No obstante, el objetivo de Francia es desincentivar el consumo de tabaco y convertir los estancos en comercios de proximidad, con un surtido de productos mucho más amplio. Por ello, la Administración gala ha aprobado un plan de medidas fiscales para que los estanqueros compensen las pérdidas de ventas por tabaco.

El sector prevé una caída de ingresos por tabaco superior al 15% en Francia. Mientras tanto, las ventas transfronterizas siguen creciendo en España tanto en volumen como en valor: Guipúzcoa vendió 41,8 millones de euros entre todas las categorías de tabaco (+14,04%), frente a los 35,4 millones de Navarra (+7,25%), los 10,9 millones de Huesca (+8,29%), los 22,2 millones de Lleida (+5,6%) o los 62,5 millones de Girona (+10,3%). El avance a nivel nacional se quedó en un 3,6% en los dos primeros meses del año.

Francia fuma por encima de la media europea (26%): casi tres de cada 10 (28%) ciudadanos galos están enganchados al tabaco, un porcentaje que alcanza el 34% en España. En el otro lado de la balanza se sitúa Reino Unido, con una cuota de apenas un 17%, un auténtico récord que los expertos atribuyen al encarecimiento del producto, las campañas gubernamentales agresivas o la regulación hiperrestrictiva de los cigarrillos.

Reino Unido es el cuarto país más caro para comprar tabaco, por detrás de Noruega, Islandia e Irlanda, con precios siempre superiores a los 10 euros por cajetilla. El empaquetado neutro y la promoción del cigarrillo electrónico o los dispositivos de tabaco calentado han facilitado el trasvase a otras alternativas, en teoría, menos dañinas para la salud.

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