entraba dentro de un pacto de legislatura

La ruptura PP-Ciudadanos dificulta la llegada de Garicano al Banco de España

La ruptura entre el Gobierno y su principal apoyo complica una de las ofertas que se iban a incluir en un pacto de legislatura: que Luis Garicano fuera gobernador del Banco de España

Foto: Luis Garicano junto a Luis de Guindos. (EFE)
Luis Garicano junto a Luis de Guindos. (EFE)

La sucesión de Luis Linde como gobernador del Banco de España (BdE), que debe producirse en junio, iba a ser una de las compensaciones ofrecidas por el PP a Ciudadanos para alcanzar un pacto amplio que permitiera aprobar los Presupuestos Generales del Estado y agotar la legislatura, según fuentes conocedoras de la operación. El elegido para el sillón era el principal puntal económico del partido de Albert Rivera, Luis Garicano. Sin embargo, la ruptura de relaciones entre ambas formaciones por los casos de corrupción ha dejado en el alero esta posibilidad y abre la puerta a otras candidaturas para el puesto.

Es cierto que el cargo de gobernador del BdE ha perdido mucha importancia con el traspaso al BCE de las competencias de supervisión sobre los 14 mayores bancos españoles (ya solo quedan 12) en 2014. Ya no tiene el poder de MAFO, y no digamos de Mariano Rubio. Pero, aunque las decisiones se tomen en Frankfurt, se ejecutan aquí, y la forma de ejecutarlas es crucial en muchos casos. Un ejemplo ilustrativo es la inspección del Banco Popular que determinó la necesidad de hacer una macroampliación de capital o vender el banco y que, a la postre, desembocó en su resolución. Por no hablar de la proyección mediática: "El BdE es un púlpito muy atractivo", según una de las fuentes.

Por tanto, es un cargo devaluado pero todavía apetitoso que puede usarse como moneda de cambio en este 'pack' negociador. Junto a él, las fuentes consultadas incluyen otros puestos como la dirección de RTVE o el Defensor del Pueblo. Además, a Ciudadanos le vendría muy bien ocupar este tipo de cargos para quitarse el sambenito de su falta de experiencia en la gestión ("es muy fácil ver los toros desde la barrera"). Y encajaría perfectamente con un perfil técnico y académico como el de Garicano, para quien supondría un nuevo escalón en su carrera.

Sede del Banco de España, en la Plaza de Cibeles en Madrid. (EFE)
Sede del Banco de España, en la Plaza de Cibeles en Madrid. (EFE)

Sin embargo, este plan ha tenido que meterse en el congelador por la ruptura total de los puentes entre el Mariano Rajoy y Albert Rivera de la que daba cuenta el miércoles El Confidencial. El principal escollo es Pilar Barreiro, la senadora del PP imputada en el marco de la trama Púnica cuya renuncia exige Ciudadanos para volver a negociar con el PP. De hecho, ha subido la apuesta: si no lo hace, es posible que no solo no apoye los Presupuestos de 2018 (respaldo adicional del PNV), sino que rompa el pacto de investidura firmado en 2016.

Y si no es Garicano, ¿entonces quién?

Fuentes cercanas al partido naranja aseguran no haber recibido todavía ninguna propuesta a este respecto y señalan dos obstáculos para que se materializara: que para ser gobernador Garicano tendría que renunciar a todos sus cargos, como la vicepresidencia del grupo liberal europeo; y, sobre todo, que este acuerdo chocaría con su propuesta de despolitizar los nombramientos de los reguladores teóricamente independientes. No obstante, admiten que Ciudadanos podría aceptar esta propuesta dentro de una negociación global en la que impusiera otras exigencias.

Si se mantiene la ruptura actual y Garicano queda descartado, se barajan otros nombres como Fernando Becker, amigo personal de Rajoy, que acaba de dimitir como consejero delegado de Iberdrola. E incluso no se descarta a Elvira Rodríguez, expresidenta de la CNMV y actual presidenta de Tragsa, o a Belén Romana, la expresidenta de Sareb que Guindos tuvo que relevar ante la deriva del banco malo. Claro que la sucesión de Linde tendría que compaginarse con la del propio ministro si finalmente triunfa su candidatura al BCE, por lo que podría haber un baile de sillas.

La idea en esta sucesión es que el nuevo gobernador esté acompañado de un subgobernador con experiencia en la supervisión bancaria. La favorita de los inspectores es Margarita Delgado, famosa por enfrentarse a los grandes bancos. Pero actualmente está en Frankfurt y no parece dispuesta a regresar a Madrid. Otro nombre que suena es el de Francisco Ruiz, director general corporativo de Red Eléctrica y exinspector del BdE, pero con menos respaldo de la platilla. También aparece en las quinielas Alberto Calles, actualmente en PwC.

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