cargos del sindicato copan la nueva generalitat

La UGT catalana más independentista se prepara para asaltar al sindicato en Madrid

UGT celebrará su 42º Congreso entre el 9 y el 11 de marzo. UGT Cataluña, que en los últimos tiempos ha estado cerca del independentismo, presenta su propio candidato para sustituir a Méndez

Foto: El secretario general de UGT, Cándido Méndez (i), se toma un café con su homólogo de Cataluña, José María Álvarez. (EFE)
El secretario general de UGT, Cándido Méndez (i), se toma un café con su homólogo de Cataluña, José María Álvarez. (EFE)

La independencia catalana también se juega en el próximo congreso confederal de UGT. José María Álvarez, su líder histórico en Cataluña (lleva 25 años al frente del sindicato), ya ha anunciado que presentará su candidatura para sustituir a Cándido Méndez como secretario general. Su principal aval, al margen de su propia unión territorial, es UGT Metal y Construcción, lo que le convierte en un candidato muy a tener en cuenta. Necesita 150 avales (el 25% de los 600 delegados que acudirán al cónclave) para poder presentar su candidatura, y se da por hecho que los conseguirá. Cataluña aporta 31 delegados al Congreso.

 Álvarez (nacido en Asturias) está considerado como muy cercano al soberanismo, y aunque no se declara formalmente independentista, bajo su mandato el sindicato siempre ha estado volcado en todo el proceso político. Junto a CCOO de Cataluña, forma parte del bloque independentista que impulsó en su día el ‘derecho a decidir’. Primero, con la firma de un acuerdo estratégico con la Asamblea Nacional de Cataluña para sacar adelante la consulta del 9 de noviembre. Y posteriormente firmó un documento análogo con la entidad cultural Òmnium, que también forma parte del enjambre de organizaciones sociales y políticas que impulsan el proceso de autodeterminación.

Álvarez, prejubilado metalúrgico y a punto de cumplir 60 años, competirá para suceder a Méndez con Miguel Ángel Cilleros, responsable de la federación de servicios para la movilidad y el consumo, quien se presenta como aspirante oficial. El tercer candidato es Gustavo Santana, responsable del sindicato en Canarias, pero con escasas probabilidades de lograr, incluso, los avales.

Miguel Ángel Cilleros, Cándido Méndez y Josep María Álvarez. (EC)
Miguel Ángel Cilleros, Cándido Méndez y Josep María Álvarez. (EC)

Pepe Álvarez es un histórico del sindicalismo ugetista, y ya jugó un papel muy relevante a mediados de los años noventa, cuando respaldó al líder del metal, Manuel Fernández Lito, para desbancar al propio Méndez. Desde entonces, ha controlado la unión catalana intentando mantener un difícil equilibrio con el resto de la organización confederal, que nunca ha visto con buenos ojos la posición de UGT en todo el proceso soberanista. Una especie de 'compañero de viaje' del independentismo.

Para realizar ese tránsito ha contado, precisamente, con destacados soberanistas, como Camil Ros, todavía responsable de la política sindical de UGT en Cataluña, y quien según todas las quinielas aparece como el recambio natural de Álvarez.

Ros, de origen no catalán, es militante de ERC desde 1991, y entre 1996 y 1998 desempeñó el cargo de secretario general de JERC, las juventudes de Esquerra Republicana. En su opinión, “la cuestión social y nacional son dos caras de la misma moneda”. Procedente de Girona, tiene una amplia experiencia en materia laboral y social, y representa el cambio de sustrato ideológico que se está produciendo en el mundo sindical catalán, donde los referentes históricos de UGT (el PSC-PSOE) y de CCOO (el PSUC-IU), se están diluyendo en favor de una nueva realidad política en la que el independentismo se extiende por su transversalidad.

UGT y la Generalitat

La nueva consejera de Trabajo, Asuntos Sociales y Familia de la Generalitat, Dolors Bassa, procede, precisamente, de UGT, y fue responsable de las comarcas de Girona del sindicato, sustituyendo en el cargo a Camil Ros. Fue concejala elegida en las listas de ERC. Igualmente, Neus Munté, consejera de Presidencia de la Generalitat, ha sido durante muchos años secretaria de Relaciones Institucionales de UGT Cataluña. Su nombre se barajó para sustituir a Artur Mas en plena crisis por la investidura. Otros dirigentes, como Miguel Ángel Escobar, han formado parte de las candidaturas de Junts Pel Sí, la confluencia entre Convèrgencia y ERC.

La 'consellera' de la Presidencia, Neus Munté. (EFE)
La 'consellera' de la Presidencia, Neus Munté. (EFE)

Las relaciones entre UGT-Cataluña y la Generalitat nacionalista han sido siempre muy cercanas. “Creo que el ‘president’ Mas ha de tener una confianza más sólida para pilotar el 'procès' con garantías. El conjunto de ciudadanos ha de tener confianza en él”, dijo en una ocasión el todavía secretario general de UGT en Cataluña.

Las palabras de Pepe Álvarez han provocado desconcierto y preocupación en la calle Hortaleza, sede confederal. No por las probabilidades que tenga su candidatura, sobre todo por las formas. En la Unión General de Trabajadores existe el convencimiento de que las diferencias sobre los proyectos sindicales son mínimas, por lo que importan, y mucho, las personas. "¿Por qué alguien tan comprometido con el proceso de independencia de Cataluña deja ahora sus responsabilidades, abandona la comunidad en un momento tan delicado y aspira dirigir la UGT de España?", se preguntaba recientemente un responsable del sindicato.

El otro nombre que suena para sustituir a Álvarez al frente de la UGT de Cataluña es Laura Pelay, actual responsable del Estado de bienestar y Comunicación del sindicato y muy cercana también a ERC. Pelay firmó un manifiesto de apoyo a una hipotética república catalana presentado en su día por Oriol Junqueras. Se da la circunstancia de que el líder que a priori aparece menos comprometido con el nacionalismo dentro de UGT, Matías Carnero, responsable de la sección sindical en Seat, se retiró hace unos días de la carrera por sustituir a José María Álvarez.

La defensa del derecho a decidir -una especie de nacionalismo proletario- fue el punto de equilibrio que encontró la UGT de Cataluña para amortiguar las tensiones que se hubieran podido producir con los sectores más independentistas. Pero hay coincidencia en situar a Pepe Álvarez un paso más delante de esta decisión de equilibrio de los distintos sectores del sindicato.

Curiosamente, la Unión General de Trabajadores nació en Cataluña. El 14 de agosto de 1888, el periódico 'La Vanguardia' informaba del congreso obrero que se celebraba en Barcelona coincidiendo con la Exposición Universal. En la segunda sesión y “a instancia del señor Iglesias (Pablo), se acordó cambiar el título de Federación Nacional Española por el de Unión General de Trabajadores de España”. Eran los tiempos del internacionalismo proletario.

Al Congreso de UGT, que se celebrará entre el 9 y el 11 de marzo en Madrid, acudirán 600 delegados, de los cuales 361 proceden de las federaciones de industria y 240 de las uniones territoriales. La Federación de Servicios Públicos aparece en este congreso como uno de los aparatos sindicales que pueden inclinar la balanza hacia un lado (Álvarez) u otro (Cilleros).

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