PEPE ÁLVAREZ Y MIGUEL ÁNGEL CILLEROS

UGT se fractura: habrá dos candidatos para suceder a Cándido Méndez

El congreso de UGT está en marcha. Habrá, previsiblemente, dos candidatos. Uno, el secretario de Cataluña, Pepe Álvarez. Otro, Miguel Ángel Cilleros, de la federación de transportes y candidato oficial

Foto: Miguel Ángel Cilleros, Cándido Méndez y Josep María Álvarez (d). (EC)
Miguel Ángel Cilleros, Cándido Méndez y Josep María Álvarez (d). (EC)

La sucesión de Cándido Méndez al frente de UGT no será tan sencilla como había previsto inicialmente la dirección confederal del sindicato. Una alianza entre la unión de Cataluña y la potente federación del metal y construcción se está fraguando en estos momentos para competir con la candidatura de Miguel Ángel Cilleros, responsable de la federación de servicios para la movilidad y el consumo, que, en principio, se presenta como aspirante oficial.

El nombre que aparece en todas las quinielas para competir con Cilleros -que ya ha oficializado su candidatura ante los dirigentes de su federación- es el de Josep María Álvarez, todavía responsable de Cataluña. Álvarez (59 años) ya ha anunciado que el año próximo dejará un puesto en el que lleva ya 25 años, y estaría buscando un alianza con el secretario general de la federación del metal, Carlos Romero, quien este miércoles, en un acto interno, ya comunicó sus intenciones de implicarse a fondo en la sucesión de Méndez. El propio Romero ya ha anunciado formalmente este jueves en Barcelona que pedirá a Álvarez que se proclame candidato para suceder a Méndez.

Estos movimientos se producen pocos días antes de que el comité confederal del sindicato se reúna los días 25 y 26 de noviembre para lanzar el congreso, que debe celebrarse entre el 9 y el 12 de marzo de 2016. Los procesos congresuales de uniones y federaciones para el conjunto de la organización comenzarán a finales de este mes de diciembre y se cerrarán el 22 de mayo de 2016.

Romero aseguró en esa reunión que el congreso debía preparar el sindicato para los próximos 20 años, para lo cual propuso reducir de seis a tres el número de federaciones. En concreto, estas tres nuevas federaciones serían las de servicios públicos, la de servicios privados y la de industria.

Romero tendría en estos momentos dentro de su propia federación algunos divergencias, una especie de rebelión interna

"Desde hace meses sabemos que Cándido no va a repetir”, señaló Romero en la reunión, “y también sabemos que necesitamos de un nuevo liderazgo para dirigir este sindicato renovado con un nuevo modelo organizativo”. Por eso, concluyó, “apostamos por un candidato que esté dispuesto a asumir esa nueva cultura y que tenga voluntad para defenderla. Sin duda -afirmó Romero-, la edad es importante, pero lo más importante es la experiencia”. Es decir, un retrato-robot muy parecido al que ofrece Pepe Álvarez, muy curtido en el sindicato.

Fuentes de UGT, sin embargo, ven todavía muy preliminares estos movimientos. Incluso, los sitúan en clave interna, ya que Romero tendría en estos momentos dentro de su propia federación algunos divergencias, una especie de rebelión interna, con jóvenes sindicalistas que quieren modernizar las estructuras del sindicato, que ha sufrido en todos los sentidos la dureza de la crisis: pérdida de afiliación y de recursos, además de verse implicado en algunos casos de corrupción.

Alianza de veteranos

En todo caso, el metal y Cataluña podrían contar con el respaldo de Julio Lacuerda (61 años), responsable de la federación de servicios públicos (FSP), que de esta manera podría contar con los apoyos suficientes para seguir al frente de la federación, de la que es responsable desde hace 19 años. Es decir, una especie de pactos de veteranos líderes del sindicato, todos ellos en torno a los 60 años, que empañan esa imagen de renovación que el grupo quiere transmitir.

La posible candidatura de Álvarez tiene otra singularidad. Muchos dirigentes de UGT han censurado en los últimos meses la posición tibia del sindicato en Cataluña frente a los independentistas. Y Álvarez, en ese aspecto, ha tenido (y tiene) una posición no solo no beligerante con el proceso. Su posición ha sido, incluso, comprometida en favor del derecho a decidir.

Pedro Sánchez junto a Cándido Méndez e Ignacio Fernández Toxo. (EFE)
Pedro Sánchez junto a Cándido Méndez e Ignacio Fernández Toxo. (EFE)

Las dos centrales mayoritarias han formado parte del bloque independentista que impulsó el ‘derecho a decidir’. Primero, con la firma de un acuerdo estratégico con la Asamblea Nacional de Cataluña para sacar adelante la consulta que se celebró el 9 de noviembre. Y posteriormente con la entidad cultural Òmnium, que forma parte del enjambre de organizaciones sociales y políticas que impulsan el proceso de autodeterminación. La posición de ambos sindicatos en Cataluña ha contrastado con el delicado equilibrio que han querido mantener en todo momento las direcciones confederales de CCOO y UGT.

Las direcciones de ambos sindicatos nunca vieron con buenos ojos esta estrategia, pero para evitar enfrentamientos han mirado para otro lado. Hasta hace muy poco, Cándido Méndez no ha cuestionado abiertamente el proceso secesionista de Cataluña, y lo mismo le ha sucedido a CCOO.

Algunos dirigentes de Cataluña, incluso, se han pasado al independentismo. Recientemente, el dirigente de UGT de Catalunya Miquel Àngel Escobar anunció que encabezará la candidatura de Democrácia i Llibertat al Senado en las próximas elecciones generales. Democrácia i Llibertat está integrada por Convèrgencia, Demòcrates de Catalunya (partido formado por los soberanistas escindidos de Unió) y Reagrupament.

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