en pleno revuelo sobre el déficit

La recaudación por Sociedades alcanza niveles precrisis gracias a la gran empresa

Los ingresos tributarios por el impuesto sobre sociedades alcanzarán en 2015 su nivel más alto desde 2008. Desde el Gobierno no dudan en que representa un éxito de su gestión económica y fiscal

Foto: El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro / EFE
El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro / EFE

España sigue inmersa en su particular 'regreso al pasado'. En unos casos, para borrar la huella de los excesos. En otros, para recuperar el terreno perdido por culpa de la crisis. Los ingresos tributarios se insertan en este segundo escenario, el de remontar posiciones. Y este año el impuesto sobre sociedades (IS), el que pagan las empresas, dará un paso más en esa dirección. Una evolución sustentada, sobre todo, por lo que pagan las grandes empresas.

Según las proyecciones del Ministerio de Hacienda, los ingresos rebasará los 22.500 millones de euros, una cifra que no solo superará en un 20% la de 2014, sino que será la más alta desde 2008. Ese incremento y esta referencia temporal ponen en bandeja que el titular de la cartera, Cristóbal Montoro, no dude en exhibirla como un logro de su gestión y como un indicador inequívoco de la recuperación. De hecho, el aumento previsto para este ejercicio se producirá pese a que el tipo nominal del impuesto sobre sociedades se ha reducido del 30% al 28%, una reducción que se verá compensada por la mayor actividad económica. 

Sobre todo, porque esos más de 22.500 millones rebasarán a su vez en 6.000 millones de euros los registros de 2010 y 2011, que fue cuando se produjo el relevo en el Gobierno. En esos años la recaudación por esta vía menguó para situarse, respectivamente, en los16.198 y los 16.611 millones de euros. Lejos, eso sí, continúan los más de 27.000 millones de 2008 y, sobre todo, los casi 45.000 millones de 2007. Sin embargo, estos años estuvieron muy marcados por el 'boom' inmobiliario previo a la crisis, con lo que las cifras actuales se acercan ya a las de 2003 y 2004, es decir, antes de que la euforia económica y empresarial que precedió a la crisis inflara los resultados y los impuestos derivados de ellos. 

Sin embargo, y en pleno debate sobre si España cumplirá o no con el objetivo de déficit público establecido para 2015, consistente en reducirlo hasta una cifra equivalente al 4,2% del Producto Interior Bruto (PIB), Montoro necesitará una contribución mayor del impuesto sobre sociedades. Los Presupuestos Generales de 2015 contemplan una recaudación de 23.577 millones de euros procedentes del IS, con lo que esos 22.500 millones, aun siendo la cifra más alta desde 2008, no llegarían al volumen previsto. Ya en 2014, la cifra finalmente recaudada por sociedades fue 3.600 millones inferior a la presupuestada. En todo caso, desde el Gobierno dan por hecho que, en caso de producirse, la desviación de este año será menor y que el repunte del IS en este ejercicio será una de las claves que permitirá cumplir con esa meta de déficit. 

Más las grandes que las pequeñas

El incremento que se verá en 2015 estará soportado por las grandes empresas. En su caso, los recaudación rondará los 19.000 millones de euros, con lo que incluso se situará por encima de los 18.070 millones de 2007. Además, más que duplicará los 7.626 millones de 2011. Por el contrario, los ingresos tributarios procedentes de las pequeñas y medianas empresas (pymes) seguirá por debajo de los 2.000 millones, cuando en 2007 se acercaba a los 5.000 millones de euros. 

Tanto la evolución de las cifras totales como las correspondientes a las grandes empresas y a las pymes ponen de relieve el impacto de la crisis y la asimetría de la recuperación. Según los Informes anuales de recaudación de la Agencia Tributaria, entre 2007 y 2012 el resultado bruto de explotación de las empresas no financieras ha caído a la mitad, y solo los intensos recortes de costes, manifestados fundamentalmente en despidos y reducciones salariales, han permitido que los resultados contables hayan bajado en menor proporción, un 35%, en el mismo periodo. A su vez, la base imponible consolidada menguó de los 177.514 millones en 2007 a los menos de 70.000 millones de 2011 y los 71.000 millones de 2012. 

Eso sí, ya en 2013 tanto el resultado contable como la base imponible registraron los mayores incrementos desde antes de la crisis. Fuentes ministeriales aseguran que estos incrementos interanuales fueron tomados ya por Hacienda como una señal fehaciente de que la recuperación estaba en marcha. La continuidad de esa mejoría en 2014 reforzó ese diagnóstico.

Ahora bien, esa mejoría se ha apreciado de manera más nítida en las grandes empresas que en las pequeñas y medianas. No sorprende, ya que las primeras tienen un mayor y mejor acceso a la financiación, tanto bancaria como en los mercados, un punto de apoyo clave para remontar la crisis. Las pymes, por su parte, han seguido teniendo más restringido el acceso a la financiación, y en su caso la recuperación camina con mayor retraso. 

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