crisis de grecia

¡A las impresoras! La facción más radical de Syriza pretende lanzar sus propios euros

La tentación existe. Grecia, como el resto de los países del euro, también tiene impresoras de euros. Y ya hay quien quiere saltarse las reglas para ponerlas al servicio de la causa helena

Foto: Manifestación en Grecia. (EFE)
Manifestación en Grecia. (EFE)

¿Tiene un billete en el bolsillo? Haga una cosa. Mire la inicial que figura en el número de serie ¿La está viendo? Si esa primera letra es una V es que ese billete se ha fabricado en España. Ah, que no es una V, que es una U... Pues entonces ese billete fue impreso en Francia. ¿Y si comienza por X? Su procedencia es alemana. O puede que comience por Y, en cuyo caso ese billete ha sido fabricado en... Grecia.  

Un momento, ¿es que Grecia tiene impresoras de euros? Sí, las tiene, como cualquier otro país del euro. Y en ese caso, ¿por qué no las usa para imprimir más billetes de euro con los que conseguir el dinero para levantar el corralito, pagar su deuda, sus salarios públicos y sus pensiones y financiar las inversiones de su economía? La respuesta es sencilla: porque no puede. 

Esa potestad corresponde al Banco Central Europeo (BCE), que es quien verdaderamente maneja las impresoras. Como muestra, mire de nuevo su billete y fíjese en una firma que encontrará en él. Corresponde al actual presidente de la entidad, Mario Draghi, o a su predecesor, Jean-Claude Trichet, o al primer mandatario, Wim Duisenberg. En cualquier caso, y para dejar claro quién manda, ese privilegio está reservado solo al presidente del BCE.

Entonces, ¿por qué hay euros de diferente procedencia? ¿Por qué hay impresoras en cada europaís? Porque, desde 2002, la producción de los billetes de euro se realiza conjuntamente por los distintos países que comparten moneda, con lo que la fabricación se realiza de manera mancomunada y descentralizada.

Monedas de euro con la bandera griega de fondo. (Reuters)
Monedas de euro con la bandera griega de fondo. (Reuters)

Cada año, el BCE determina cuántos billetes hacen falta y realiza el reparto por bloques de países y cuotas. Este año, por ejemplo, a España le corresponde imprimir billetes de 5 euros -600 millones de billetes, por valor de 3.000 millones de euros, junto con Bélgica y Portugal- y de 50 euros -2.500 millones de billetes, por valor de 125.000 millones de euros, junto a otros 14 países-. Y no puede fabricar ninguno más, ni de 10, ni de 20, ni de 100, 200 o 500 euros.

¿A las barricadas? Mejor a las impresoras

¿Y Grecia, qué encargo tiene para este año? Fabricar, junto a otros 11 países, 1.200 millones de billetes de 10 euros, por un valor de 12.000 millones. 

Sin embargo, dentro de Syriza tienen otros planes para esas impresoras. En un momento en el que Atenas trabaja ya en la posibilidad de tener que pagar hasta un 70% de las pensiones y los sueldos públicos en pagarés (IOUs), todo es posible. Hasta las ideas aparentemente más insólitas. Como la de saltarse las reglas y, como esas impresoras están a mano, tomarlas para imprimir cuantos euros sean precisos.

Las voces más izquierdistas dentro de Syriza han sugerido ya empezar a imprimir sus propios euros por decreto, forzando alguna figura legal si fuese preciso

Las voces más izquierdistas dentro de Syriza han sugerido ya empezar a imprimir sus propios euros por decreto, forzando alguna figura legal como el "estado de emergencia nacional". El término que utilizan es "requisar" el banco nacional griego, particularmente sus impresoras. Se acompañaría la medida de una apelación a los tribunales europeos para ganar tiempo, en la que se hiciese mención a los Tratados de Lisboa, denunciando al BCE por haber incumplido su obligación de mantener la estabilidad financiera entre todos sus miembros.

Grecia necesita dinero. Y tienen las impresoras a mano. Demasiado tentador en una situación tan límite. 

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