Las bolsas, en el laberinto, otra vez en manos de los 'cortos'
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EL LUNES, REUNIÓN DEL EUROGRUPO

Las bolsas, en el laberinto, otra vez en manos de los 'cortos'

Cuatro días hábiles exactamente le ha durado a los mercados el impacto de lo que un buen puñado de analistas había calificado como un hito tras

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Las bolsas, en el laberinto, otra vez en manos de los 'cortos'

Cuatro días hábiles exactamente le ha durado a los mercados el impacto de lo que un buen puñado de analistas había calificado como un hito tras la cumbre de la Eurozona de los días 28 y 29 de junio. Por primera vez, Europa había puesto fecha  a los objetivos. Y éstos eran tan ambiciosos como la recapitalización directa de los bancos y la compra de deuda de los países que sufren la presión de unas primas de riesgo inaceptables.

El asunto parecía serio. Tanto que los ‘hedge funds’ iniciaron una retirada de posiciones cortas masivas, por si esta vez era la buena. Las bolsas subieron con alegría  y los diferenciales de deuda se relajaron a pesar de que Bruselas había dejado muchas rendijas abiertas en el acuerdo, condicionado a la creación a final de año de un supervisor bancario único.  “Largo me lo fiáis”, se escuchó entre los analistas y ‘brokers’ más conspicuos. Tenían razón.

Mario Draghi fue el encargado de encender el fuego. Invocado por los inversores para comprar deuda italiana y española y dar credibilidad a los acuerdos de la cumbre, el BCE se cargó de raíz todas las expectativas. Ni programa de adquisición de bonos ni medidas extraordinarias de liquidez. Las tesis de Merkel otra vez triunfando en la Vieja Europa y un recorte del precio del dinero hasta el 0,75% que quedó en segundo plano.

En este contexto, los cortos han vuelto a su actividad habitual. Los que hayan acertado se estarán frotando las manos por un cambio de escenario radical provocado por la propia Europa. Queda claro que no hay unidad de acción y que cada cual rema por su cuenta. Holanda y Finlandia ya han avisado que no van a seguir en el euro a cualquier precio y a la canciller Merkel sus aliados del CDU le han dicho que todo tiene un límite.

El resultado es que las bolsas encaran la próxima semana otra vez en estado de excepción. No hay acuerdo entre los analistas sobre la continuidad de la caída de las dos últimas sesiones, pero la realidad es que quienes hace una semana veían la luz al final del túnel ahora no la encuentran.

Que en el Ibex bancos y constructoras fueran los valores más atacados en el tramo final de la semana sólo demuestra que las bolsas han vuelto al punto de partida. Con un volumen de contratación muy pobre que sólo anticipa volatilidad a corto plazo, los mercado seguirán el ritmo de la prima de riesgo, que el viernes rozó de nuevo el 7% tras desandar todo el camino a la baja que con alegría y determinación recorrió tras la cumbre de la Eurozona.

Y ahora, ¿qué? La clave está en la reunión de los ministros de finanzas europeos que se celebra este lunes. De que se den más pasos adelante que atrás va a depender que los mercados no sufran otro ‘atracón bajista’. Este mismo lunes habrás subastas de deuda en Alemania e Francia en un escenario de extraordinaria crispación.

La semana dejará también un par de platos fuerte en Estados Unidos, que el viernes decepcionó con un dato de paro muy malo. El próximo jueves será el turno de las peticiones iniciales de desempleo y el viernes será el turno del indicador de confianza de la Universidad de Michigan. Más madera para una semana que promete emociones muy fuertes.