Es noticia
Menú
La victoria de Djokovic en Wimbledon con la que quiere alterar el orden mundial del tenis
  1. Deportes
  2. Tenis
Tiene uno menos que Federer

La victoria de Djokovic en Wimbledon con la que quiere alterar el orden mundial del tenis

Novak sumó su séptimo título en Londres en un plácido encuentro ante Nick Kyrgios. Ya suma 21 Grand Slam, a uno solo de Rafa Nadal. Su objetivo, ganar en Estados Unidos

Foto: Djokovic besa el trofeo que ha ganado siete veces. (Reuters/Matthew Childs)
Djokovic besa el trofeo que ha ganado siete veces. (Reuters/Matthew Childs)

Novak Djokovic sumó su séptimo Wimbledon en una final en la que arrolló a Nick Kyrgios (4-6, 6-3, 6-4 y 7-6), finalista sin disputar la semifinal tras la renuncia de Rafa Nadal. No es descabellado pensar que el serbio ganó el torneo en los cuartos de final, cuando Jannik Sinner lo tuvo contra las cuerdas al colocarse dos sets arriba en el marcador. Al final, el ánimo y la mentalidad influyen demasiado en el tenis. Y Nole venía embalado de los anteriores encuentros.

La victoria de Djokovic supone un jaque a la dinastía que mantenía hasta ahora Roger Federer en el césped londinense. El suizo, con ocho triunfos, solo aventaja en uno al serbio, que además le ha superado en el número de Grand Slam (21 por 20). A veces, sin embargo, los triunfos nunca superan a las sensaciones.

La diferencia entre Djokovic y Federer o Nadal, en lo que a la aceptación del público respecta, es una cuestión prácticamente irreversible. Por mucho que Novak se empeñe en mostrar su lado más amable, es complicado pensar que cambiará la percepción que se tiene de él como el villano. Solo hay que recordar el 'show' que montó en Australia. De superar a Roger como tenista con más Wimbledon, a él le quedará el récord y al suizo el cariño de la gente. A veces, el saber estar vale más que cualquier título.

placeholder Djokovic celebra su séptimo Wimbledon. (Reuters/Matthew Child)
Djokovic celebra su séptimo Wimbledon. (Reuters/Matthew Child)

Finales anticipadas

Las vicisitudes que ha tenido Djokovic a lo largo de esta edición seguro que le hicieron más rocoso en sus dos últimos encuentros. El partido ante Sinner fue complicado e inesperado, porque nadie imaginaba que semejante adversario lo pusiera en aprietos. Los campeones, sin embargo, siempre tienen un as bajo la manga; les suele soplar el aire cuando amaina la tempestad. Eso no es eterno, pero sí duradero.

El abandono de Nadal fue calculado por el objetivo que tiene entre manos, el US Open. Djokovic seguro que también tiene la fecha apuntada en la agenda, porque será su primera oportunidad de igualar a Rafa. La carrera por ser el tenista más laureado de la historia sigue más viva que nunca. Una lucha en la que es complicado que aparezca de nuevo Roger.

El viento, sin embargo, sopla a favor de Djokovic por su estado físico. El serbio se encuentra en una mejor situación que sus rivales y parece que aún le quedan más años de tenis al máximo nivel. Actualmente, la rodilla es un quebradero de cabeza para Federer. Y Rafa prácticamente podría redactar una lista en la que predominan el abdominal y el tobillo.

placeholder Djokovic, muy entusiasmado tras una nueva victoria en Londres. (Reuters/Matthew Child)
Djokovic, muy entusiasmado tras una nueva victoria en Londres. (Reuters/Matthew Child)

Murray, su único verdugo

Kyrgios fue su oponente en su octava final en Wimbledon, un territorio en el que solo Andy Murray le ha privado del título. Aquello ocurrió en 2013 y dos años antes ganó su primer título en Londres tras vencer a Nadal. La derrota ante el británico le sirvió de aprendizaje para doblegar en tres finales al rey de la hierba, Federer. Nunca nadie, ni siquiera Rafa, había alterado tanto la dinastía del suizo en el Reino Unido.

El triple empate, en cuanto a los Grand Slam, se resolvió en enero con la victoria de Rafa en Melbourne. Una ventaja que amplió con el triunfo en Roland Garros. Ahora, con esta victoria de Djokovic, la diferencia se reduce. La competitividad de Novak hace pensar que su objetivo de dejar atrás a ambos aún lo tiene entre ceja y ceja.

Novak Djokovic sumó su séptimo Wimbledon en una final en la que arrolló a Nick Kyrgios (4-6, 6-3, 6-4 y 7-6), finalista sin disputar la semifinal tras la renuncia de Rafa Nadal. No es descabellado pensar que el serbio ganó el torneo en los cuartos de final, cuando Jannik Sinner lo tuvo contra las cuerdas al colocarse dos sets arriba en el marcador. Al final, el ánimo y la mentalidad influyen demasiado en el tenis. Y Nole venía embalado de los anteriores encuentros.

Novak Djokovic
El redactor recomienda