EL AJEDREZ EXPLICA LAS ESTRATEGIAS POSELECTORALES

España, entre la defensa berlinesa de Rajoy y la doble debilidad de Sánchez

David Martínez Martín, maestro internacional de ajedrez, seleccionador nacional del equipo femenino y director de chess24.com en español, plasma en un tablero la situación política que vive España

Foto: (Ilustración: Raúl Arias)
(Ilustración: Raúl Arias)

El periodo de incertidumbre política actual, con cuatro actores principales moviéndose en un complicado escenario político, recuerda a las difíciles decisiones que hay que tomar en cualquier partida de ajedrez. Es un juego de estrategia que aplican los principales líderes de los partidos para ganar protagonismo en el escenario político. Como sucede en un tablero, cada uno juega un rol con un plan perfectamente diseñado para ganar tan compleja partida.

Mariano Rajoy sería el Rey, el que ahora mismo dirige (en funciones) y tiene más valor, aunque menos movilidad. Para evitar un ataque de la oposición. suele, curiosamente, abandonar el ansiado centro y buscar refugio en el enroque, en uno de los flancos del tablero. Por su parte, Pedro Sánchez sería la Dama, segunda en el escalafón de poder, que busca coordinarse con el resto de las piezas para ganar valor en el tablero. Podemos, liderado por Pablo Iglesias, estaría perfectamente representado por los peones, símbolos obreros que tienen como fin último coronar y convertirse en Dama. Y, para acabar, la figura que mejor simboliza a Ciudadanos y a Albert Rivera es el Caballo: tiene mucha movilidad y hay que destacar que en cada salto cambia de color, adquiriendo más valor en las distancias cortas, en especial si consigue puntos de apoyo avanzados en el centro. Vamos con el análisis uno por uno.

Situación del panorama político actual traducida al mundo del ajedrez.
Situación del panorama político actual traducida al mundo del ajedrez.

 

Mariano Rajoy / Partido Popular

La situación actual del presidente en funciones recuerda, casualmente, a una de las aperturas más populares del momento, la llamada 'berlinesa' o 'muro de Berlín' (¿Merkel?). Esta defensa es conocida por su solidez; lucha por mantener la igualdad y, aunque los aficionados parecen no apoyarla, ¡finalmente es la preferida por la(s) élite(s)! La 'berlinesa' tiene la virtud, al contrario que otras aperturas más agresivas, de que con ella es más sencillo mantener el equilibrio y los errores, ya sean casillas débiles o casos de corrupción, ¡parecen no tan fáciles de explotar! Al igual que en el 'muro de Berlín', la iniciativa se deja al contrario, sabiendo que tu solidez estratégica hace que, si él no la aprovecha, tu éxito está asegurado.

 

Pedro Sánchez / PSOE

Uno de los primeros conceptos técnicos que se explican al ajedrecista avanzado es el de 'doble debilidad'. Si vuelcas todas tus piezas sobre el punto débil del adversario, es posible que él haga lo mismo y no sea factible romper la posición. Para hacerlo, buscamos crear un segundo punto débil, de tal forma que el rival tenga que atender a varios problemas y finalmente nuestra ventaja de espacio (criticar siempre fue más fácil que realizar) nos permita encontrar una rendija. Desde la perspectiva del ciudadano de a pie, ¿quizá se volcó el PSOE en la evidente debilidad de su principal rival sin resaltar las demás? Curiosamente, en esta época de negociación poselectoral, Pedro tendrá que adaptarse. ¿En serio tenemos que fijarnos en un solo punto, la línea roja de Cataluña, a la hora de elegir el presidente de todo un país? Diversificar, abrir frentes y saber aprovechar todas tus ventajas o las debilidades del adversario, básicamente en lo que eres mejor que tu rival, suele ser clave para triunfar en una negociación o tensa partida posicional. Sus primeras jugadas parecen caminar en buena dirección.

 

Pablo Iglesias / Podemos

El líder de Podemos, Pablo Iglesias, me recuerda a la actitud de los grandes jugadores de ataque de la historia del ajedrez, y en este caso lo compararé con el excampeón mundial Mijaíl Tal. Sus mensajes son directos, claros y expresados con contundencia y seguridad. Al fin y al cabo, ¿quién puede no querer la igualdad social? ¿No es evidente que hay más corrupción que la que cualquier ciudadano de a pie querría? El jugador de ataque expresa con contundencia sus argumentos, ataca al Rey rival, coordina sus piezas y no escatima en recursos ¡aunque haya que hacer sacrificios! Mijaíl Tal sacrificaba, volvía locos a sus adversarios y gracias a su talento y creatividad lograba imponer sus argumentos sobre los de sus rivales, aunque también es cierto que el excampeón mundial dejó una frase para el recuerdo: “Hay tres tipos de sacrificios: los correctos, los incorrectos y los míos”. Pablo propone, sorprende y agita la conciencia política con talento. Su descaro es su virtud, pero ¿puede ser también su error? Los jugadores de ataque menos experimentados suelen pensar que todos sus sueños u objetivos son ejecutables con facilidad, tendiendo a infravalorar la defensa (argumentos) del adversario e incluso llegando a omitirla en el proceso de análisis, ya sea consciente o inconscientemente. Pablo tendrá que demostrar que sabe manejar la iniciativa y, sin perder su juego fresco y vistoso, aprender a ganar las partidas con cautela y largas maniobras cuando sea necesario. Tomar protagonismo y atacar es bonito, y a veces efectivo, pero primero hay que saber si las condiciones son las adecuadas para el proyecto.

 

Albert Rivera / Ciudadanos

Un viejo axioma explica al ajedrecista, en sus primeros pasos, cómo debe pensar en posiciones estratégicamente complicadas: “Es mejor tener un mal plan que no tener plan”. Aunque se podría poner en duda, y mucho, la idea de ejecutar malas ideas, ¿no es igual de loco que querer ser 'amigo de todos'? Con un programa que muchos califican como brillante, Ciudadanos se despeñó en las elecciones sin ser capaz de arrancar suficientes votos a los fieles a los partidos tradicionales y a los descontentos. ¿Quizá no percibió la ciudadanía a qué estaba jugando Rivera? En mi opinión, el líder de Ciudadanos empezó jugando brillantemente al ajedrez para olvidarse a mitad de partida y jugar al póquer. ¿Sigue con esa estrategia? Ahora parece unirse más que nunca al PSOE después de haber defendido que debería gobernar el PP, para regocijo del que le acusaba de marca blanca, y ser Podemos el partido al que más critica. ¡Pero si parecían tan amigos! La estrategia clara, saber a dónde quieres ir con la flexibilidad adecuada, pero sin dar bandazos, suele ser una cualidad vital del buen ajedrecista.

 

El análisis posmortem

No me resisto a dejar pasar la oportunidad de hablar de una última similitud entre el mundo ajedrecístico y el político actual: el análisis posmortem. El ajedrez es un deporte mucho más social de lo que el no practicante imagina. Si acudimos a un torneo, veremos que, tras luchar durante horas, en silencio y tensión, los ajedrecistas disfrutan, normalmente con buen humor, del análisis posterior a la partida; intercambian ideas, comparan sus evaluaciones y entre ambos intentan descifrar lo que realmente ha ocurrido. ¿Cometí un error al sacrificar en f7? ¿Estaba realmente ganada la partida? El veredicto final de la posición no tiene tanto que ver con el resultado, error común del mal periodista, sino que toma vida propia y traza un proyecto final en el que ambos ajedrecistas, finalmente, se ponen de acuerdo. La jugada que al principio expresas como 'ganadora' igual no lo es tanto y la debilidad de tu peón aislado quizá no era aprovechable.

Imagen panorámica del hemiciclo del Congreso. (EFE)
Imagen panorámica del hemiciclo del Congreso. (EFE)

¿Cuesta ponerse de acuerdo? ¡Por supuesto! El respeto a los argumentos del rival, el saber que detrás de su idea, que puede estar equivocada, hay un razonamiento lógico y la capacidad para reconocer los errores propios son habilidades fundamentales para el progreso del ajedrecista y, volviendo al tema político, en este caso para asuntos tan importantes como el de Cataluña. En esta cuestión, el blanco y el negro no se refieren al tablero, más bien a las ideas aparentemente innegociables que defiende cada parte. ¿Solo hay independencia, sí o no? ¿Solo hay referéndum, sí o no? Difícil de creer, pero las voces que piden medidas intermedias, que las hay, se escuchan en voz más baja que las tajantes afirmaciones basándonos en sentimientos o leyes escritas hace 30 años.

El respeto a las ideas del rival y la capacidad para reconocer los errores propios son habilidades fundamentales para el progreso del ajedrecista

La intuición y la corazonada suelen aparecer en el ajedrecista, y realmente en cualquiera que esté intentando tomar una decisión compleja, pero la experiencia enseña a moldearla y a saber que a veces no es más que una forma de admitir que no eres capaz de dar con el proceso racional adecuado para encontrar el resultado que quieres. ¡Cuántas veces habré tenido corazonadas fallidas! Igualmente los dogmas, escritos en sangre y con la seguridad del más atrevido, también necesitan ser revisados si la situación ha cambiado.

Las recientes filtraciones del comité federal del PSOE recuerdan al miedo que un ajedrecista tiene a revelar su preparación casera de aperturas. Aunque la discusión interna es tan sana como necesaria, ya que sería muy pobre colaborar con alguien que tan solo se limitara a darte la razón, es absolutamente imprescindible que sea privada para poder seguir confiando en tu equipo, mostrar abiertamente tus debilidades y plantear una permanente autocrítica (revisión de tus partidas/actuaciones) constructiva como motor fundamental del plan de trabajo.

Así que, analicen, jueguen y luchen por sus ideas, pero no olviden que finalmente todos jugamos en el mismo bando.

 

- David Martínez Martín es maestro internacional de ajedrez, entrenador del gran maestro David Antón y de la selección nacional femenina y director de chess24.com en español.

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