Federica Pellegrini: el último chapuzón de la señora de los anillos
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Cinco finales olímpicas seguidas

Federica Pellegrini: el último chapuzón de la señora de los anillos

La nadadora italiana consigue la proeza de disputar la final de la misma prueba por quintos juegos consecutivos, algo que hasta ahora sólo había hecho Phelps

placeholder Foto: Federica Pellegrini durante la semifinal de 200m estilo libre. (EFE)
Federica Pellegrini durante la semifinal de 200m estilo libre. (EFE)

El 17 de agosto de 2004, la italiana Federica Pellegrini, con 16 años y 12 días de edad, se lanzaba a la piscina en Atenas a disputar una larga final olímpica de la que saldrá finalmente 17 años después por una piscina de Tokio. La véneta, una absoluta leyenda en su país, en el que presenta programas de televisión y realiza múltiples campañas de publicidad y sociales, ha conseguido lo más difícil que se puede conseguir en el deporte: alcanzar la cima y después acampar en ella. De hecho, junto al gran mito de la natación mundial, el estadounidense Michael Phelps, son los únicos nadadores que han conseguido pasar cinco juegos olímpicos consecutivos disputando la final de la misma prueba.

“Lo intentaré hasta el último metro”, prometió antes de llegar a Japón en uno de esos mundos, el del deporte de élite, en el que con 32 años pasas a ser casi un prejubilado que se dedica a apretar el botón de 'Italia’s got Talent' (programa televisivo del que es jurado en casa), mientras compites con adolescentes. Luego, cuando sacas la cabeza del agua y compruebas que has conseguido el séptimo mejor tiempo y entras en la final de nuevo, no te queda más remedio que explicar con lágrimas en los ojos que ese chapuzón “son 20 años de vida”.

Foto: Imagen: El Confidencial Diseño.

Sobre sus opciones en la final, Pellegrini, a la que apodan 'La Diva', es sincera: “No soy de las que vacilan. Mañana luchar por las medallas es imposible. No renuncio, pero no es alcanzable para mí en este momento el podio. Con la edad he aprendido a fijarme en metas factibles, siempre más complicadas por los años, pero sin soñar con imposibles”, ha dicho la nadadora.

Italia, en racha

Pellegrini representa muy bien la esencia competitiva italiana y la cierta genialidad patria para destacar entre muchos gigantes. Toda Italia ha celebrado la hazaña de su nadadora con el orgullo desatado de un país que se siente en racha.Las victorias en Eurovisión y la Eurocopa, junto al buen inicio en el medallero de estos Juegos, han levantado la moral de una sociedad castigada por virus propios y ajenos. Nada le sienta mejor a un enfermo que la fiesta de una victoria y los italianos llevan unas cuantas semanas celebrando triunfos.

El de Pellegrini tiene algo de especial. No se celebra un título, que ella misma renuncia a poder conseguir, se celebra que alguien que lo ha ganado todo y tiene su vida resuelta sea capaz de levantarse de un plató de televisión tras dos décadas de sacrificio e irse a una piscina a entrenar para competir en una élite en la que sabe que ya no puede vencer. Lo hizo mientras su cuerpo le dejó, pero su éxito hoy es mantenerse y seguir ganando a unas cuentas adolescentes que estaban en una cuna cuando Pellegrini se colgaba ya metales del cuello.

Foto: La gimnasta uzbeka Oksana Chusovitina se despide del deporte en Tokio a los 46 años (Reuters)

La joven mujer y veterana nadadora italiana tiene un palmarés envidiable. Medalla de plata en los JJOO de Atenas y medalla de oro en Pekín, seis veces campeona del mundo, 11 veces ha batido el récord mundial, múltiples platas y bronces… Y a todo eso se suma su enorme exposición pública. Ha hecho publicidad de todo tipo de productos, y además se ha involucrado en campañas contra la contaminación de los mares y contra el 'doping', ha ayudado a asociaciones que luchan contra diversas enfermedades o ha protagonizado una campaña contra los feminicidios bajo el eslogan 'ferma il bastardo' (detén al bastardo). “El equipo nacional de natación está contra la violencia sobre las mujeres”, dijo Pellegrini en una foto junto a otras nadadoras italianas.

"Nunca salgo y nunca tomo una copa de vino. Estoy acostumbrada a la vida de soldado. Mi padre es un exparacaidista, crecí con la idea de la disciplina"

¿Cómo ha conseguido Federica mantenerse en la élite? Ella misma lo ha explicado: “Entreno cinco horas al día, una hora y media en el gimnasio, luego voy a cenar y finalmente hago mis cursos nocturnos de contabilidad. Nunca salgo y nunca tomo una copa de vino. Estoy acostumbrada a la vida de soldado. Mi padre es un exparacaidista, crecí con la idea de la disciplina”. Esa disciplina la ha llevado a convertirse en un mito olímpico. Ha habido otros deportistas que han ganado más que Federica, pero prácticamente nadie ha sabido mantenerse tanto tiempo compitiendo como la nadadora italiana. La señora de los cinco anillos se moja por última vez en una final olímpica. Se retira un ejemplo.

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