Japón, a ganar contra Grecia para retrasar el inicio del ciclo de Aguirre en su banquillo
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si no ganan contra grecia, estarían fuera

Japón, a ganar contra Grecia para retrasar el inicio del ciclo de Aguirre en su banquillo

Alberto Zaccheroni está apurando sus últimos días al frente de la selección japonesa, puesto que después del Mundial, Javier Aguirres será el nuevo entrenador

Foto: Javier Aguirre, en su último equipo, el Espanyol, antes de marcharse a Japón (EFE).
Javier Aguirre, en su último equipo, el Espanyol, antes de marcharse a Japón (EFE).

La crueldad es una cualidad intrínseca a una competición tan breve y compactada como un Mundial de fútbol. Ni siquiera un campeonato del mundo de baloncesto tiene esos momentos de todo o nada desde el mismísimo inicio del mismo, en el que se pierde el partido inicial y las probabilidades de clasificarse se reducen de forma drástica. Hay dos selecciones de las más grandes del planeta, como España y Portugal, que tras su primer día, tenían un futuro muy negro por delante, algo confirmado ya en el caso español. Esos combinados encajaron una goleada, pero otros equipos que también cayeron, pero por la mínima y ven muy lejos los octavos de final. Es, el caso, por ejemplo, de Japón.

El futuro nipón en esto del fútbol está asegurado y no hablará japonés, ni italiano, como ha pasado desde el 2010. Justo cuando Japón caiga eliminado, el ciclo de Alberto Zaccheroni saldrá de Tokio después de haber conseguido clasificar de nuevo al país del sol naciente a la Copa del Mundo 2014 y sumar una nueva Copa de Asia y superar en el número de entorchados a Arabia Saudí e Irán, con cuatro. Es decir, los objetivos del emiliano como técnico de Japón se han cumplido, pero nadie confía ya en él en el país y desde agosto, será sustituido, pase lo que pase en Brasil, por Javier Aguirre y su equipo técnico.

El ‘Vasco’ tendrá el mismo período de confianza que ha tenido Zaccheroni y por el que se suele firmar a seleccionadores, esto es, de Mundial a Mundial. Aguirre tendrá de nuevo el objetivo en teoría bastante factible de clasificar a Japón para la Copa del Mundo de Rusia en 2018 y, cómo no, volver a reeditar el buen papel en la Copa de Asia y defender el título obtenido en 2011. Resulta una idea de futuro alentadora para un entrenador que ya tiene una doble experiencia como entrenador de una selección, ya que dirigió a México en los Mundiales de 2002 y 2010.

En esas dos ediciones, el papel del Tri fue idéntico, como lleva siendo desde 1994, es decir, cayó en octavos de final en todas las ediciones desde el Mundial de Estados Unidos. México es un clásico de los Mundiales pero lleva mucho tiempo sin dar el paso de superar los octavos y llegar a los cuartos de final. Aguirre, por lo tanto, no consiguió dar el paso y llevar a México a la siguiente ronda, pero también tiene el beneplácito de la duda de no haber estado durante un largo período de tiempo al mando del equipo, sino que en sus dos etapas fue casi como entrenador interino. Ahora, en Japón tendrá todo el tiempo del mundo para conocer el país, a los jugadores y conseguir superar ese muro y llegar lo más lejos posible en Rusia.

Aguirre se llevará a buena parte del equipo que lo ha venido acompañando desde su etapa en Osasuna, como a Juan Iribarren, su preparador físico de referencia, del que se ‘enamoró’ cuando llegó a Pamplona en 2002, Iribarren llevaba en el club rojillo ya ocho años, como uno de los preparadores con más reputación del fútbol español, pero de repente la directiva pamplonica llamó a un mexicano que había hecho un buen papel en su selección y Juan y Javier se han ‘comprometido’ hasta ahora. Tan sólo se separaron cuando Aguirre se marchó del Real Zaragoza y no fue contratado de nuevo hasta fichar por el Espanyol; mientras, Iribarren se marchó al Legia de Varsovia.

La vida los va a juntar de nuevo en la otra punta del mundo. Pase lo que pase en el Mundial, Japón hablará con acento mexicano desde el próximo mes de agosto, fecha prevista para que entre en acción el nuevo cuerpo técnico liderado por Aguirre. Por ahora, Zaccheroni apura sus últimos días como seleccionador nipón con la intención de hacer que dure todo lo posible. Perder contra Costa de Marfil en la primera jornada fue un duro palo, sobre todo después de empezar ganando. La paridad marcará el duelo contra Grecia en el segundo partido para ambos en Brasil. Los dos tienen cero puntos en su casillero y para llegar con opciones a la última jornada por lo menos necesitan un punto, pero sería demasiado riesgo porque si Colombia y los africanos empatan los dejarían a los dos virtualmente fuera. Lo que quiere Zaccheroni es ganar y confiar en que el ciclo japonés-mexicano todavía tenga que esperar al menos un tiempo; un poco más, aunque sean unos días.

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