El Madrid estrena el Santiago Bernabéu con una remontada épica contra el Celta (5-2)
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Una noche loca

El Madrid estrena el Santiago Bernabéu con una remontada épica contra el Celta (5-2)

El conjunto blanco le endosa una goleada al equipo vigués gracias a la exhibición de Benzema y Vinícius. Los errores defensivos fueron un grave problema a solucionar

placeholder Foto: Francés y brasileño formaron una sociedad demoledora. (Reuters)
Francés y brasileño formaron una sociedad demoledora. (Reuters)

El Real Madrid estrenó el nuevo Santiago Bernabéu en un partido donde el aficionado blanco pudo viajar desde el drama hasta la explosión de alegría pasando por la desesperación. Las dudas defensivas que ya evidenció el equipo de Carlo Ancelotti en el pasado volvieron a aparecer con el tanto inicial de Santi Mina y no se desvanecieron hasta que Karim Benzema ('hat-trick' y asistencia) y Vinícius Júnior (autor del 3-2 y del penalti del 5-2) protagonizaron una sociedad que desmenuzó al Celta de Vigo. A lomos del eterno goleador francés y del nuevo y maduro Vinícius Júnior, el Madrid inauguró su estadio con una remontada marca de la casa en la que el debutante Eduardo Camavinga colocó el 4-2 y Benzema cerró otro partido histórico para sus vitrinas.

placeholder Karim Benzema volvió a salvar al Madrid. (Reuters)
Karim Benzema volvió a salvar al Madrid. (Reuters)

No tuvo tiempo el equipo para saborear el soñado Santiago Bernabéu tras pisar el césped. Fue Santi Mina quien despertó al Real Madrid de su letargo. En el minuto cuatro, Miguel Gutiérrez se posicionó mal para recibir la pelota de Nacho Fernández en salida de balón y erró al tratar de jugar con el centro del campo. El Celta cortocircuitó el envío del canterano blanco, Casemiro se abalanzó para despejarla, Nacho se quedó pasmado pecando de falta de contundencia y el delantero vigués aprovechó el desconcierto para pescar en río revuelto y batir a Thibaut Courtois.

Con un inicio tan amargo, el Madrid solo podía remar a contracorriente. En frente esperaría un equipo preparado para disfrutar con la pelota y sufrir sin ella. Lo comprobaría primero Vinícius Júnior con un remate peinado suavemente a falta de Modric que Matías Dituro despejó como pudo en un acto reflejo providencial. Los hombres de Carlo Ancelotti apretaban y empujaban al Celta hacia las faldas de su portero.

La circulación era veloz, Vinícius Júnior aportaba el grado de desequilibrio y verticalidad necesario para sembrar un mar de dudas entre la zaga visitante y Eden Hazard y Karim Benzema danzaban entre líneas. El francés trazó una jugada idílica hasta acariciar la línea de cal, pero su pase de la muerte no encontró el remate de Casemiro. El Celta estaba contra las cuerdas. Un disparo de Hazard al muñeco, una acción individual de Vinícius que el belga no supo leer. El Madrid perdonaba y el Celta aguantaba.

El Madrid dudó mucho en defensa

De nuevo, un error infantil en salida de balón le dio alas al cuadro del ‘Chacho’ Coudet. Los vigueses salieron disparados al contragolpe y tan solo Nacho Fernández pudo ser la frontera frente a la barbarie que hubiese supuesto el 0-2 en el ecuador del primer tiempo. De ese marcador se pasó al 1-1 cuando el de siempre hizo lo de siempre. Federico Valverde recogía un centro llovido al segundo palo para detectar la entrada de Benzema de segunda línea y el francés ponía las tablas en el marcador con un disparo inapelable para sumar el tercer gol del curso en su casillero.

placeholder Benzema, líder incontestable. (Reuters)
Benzema, líder incontestable. (Reuters)

Así las cosas, el Madrid lograba el premio del gol y respiraba frente a su afición. La alegría duró poco y el combinado blanco se pegó otro tiro en el pie. Nacho Fernández fallaba ante Iago Aspas, Miguel Gutiérrez no llegaba y Hugo Mallo encendía la locomotora por la banda derecha. Sin oposición y ya dentro de la zona de peligro, envió un centro al corazón del área para el dulce remate de Franco Cervi con una ruleta de tacón que impactó en el palo y que él mismo se encargó de mandar al fondo de la red. En un duelo de ida y vuelta, el Madrid salía aporreado y sin escarmentar.

A la vuelta de vestuarios, Coudet dejó en el banquillo a un exhausto Renato Tapia para dar entrada a Fran Beltrán. Sin embargo, esta vez fue el Madrid quien asestó el primer golpe en el mentón de su rival sin apenas tiempo para asentarse en el campo. Karim Benzema. Otra vez. Porque, sea cual sea la pregunta, el francés siempre forma parte de la respuesta. El caramelo de Miguel Gutiérrez desde el pico del área voló hacia el corazón de la misma, Benzema se impulsó por encima del resto y Dituro solo pudo admirar su cabezazo.

El Madrid ya había encendido la máquina de la remontada y Vinícius era uno de sus dos conductores. El otro, claro, era Benzema. El francés recibió la pelota lejos del área, midió los tiempos, dibujó el desmarque a Vinícius Júnior con un pase profundo y el brasileño definió a la perfección frente a Dituro para celebrarlo con una grada con la que se fundió en el 3-2. La noche todavía albergaba alguna sorpresa más.

placeholder Vinícius Júnior saltó a la grada para celebrar su gol. (Reuters)
Vinícius Júnior saltó a la grada para celebrar su gol. (Reuters)

Entró el debutante Eduardo Camavinga y se marchó el gris Eden Hazard. Fue salir y besar el santo. El bisoño interior francés corrió en paralelo a Modric, Luka se fabricó la jugada individual y su potente disparo con el exterior se encontró con las manos de Dituro. Acto seguido, Camavinga, que no había desconectado de la jugada, recogería el rebote y pondría el 4-2. Cuando parecía que el partido se enfilaba al final, Vinícius Júnior tuvo otro momento de locura para provocar un penalti de Denis Suárez y Benzema anotó el último gol del encuentro desde el punto de penalti. El Madrid ya está en casa.

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