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Luis Enrique pone el pecho, protege a los suyos y reafirma su liderazgo para la "final" ante Portugal
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A menos de dos meses del debut en Qatar

Luis Enrique pone el pecho, protege a los suyos y reafirma su liderazgo para la "final" ante Portugal

El seleccionador se desdice de sus críticas al juego del equipo contra Suiza y reclama su sitio para restar presión a los futbolistas. Debe ganar a Portugal para estar en la Final Four

Foto: Luis Enrique, en la rueda de prensa de Braga. (Reuters/Pedro Nunes)
Luis Enrique, en la rueda de prensa de Braga. (Reuters/Pedro Nunes)

Faltan menos de 60 días para que la Selección Española de Fútbol debute contra Costa Rica en el Mundial de Qatar 2022. Si el equipo dirigido se había ganado, como mínimo, la etiqueta de candidata después de sus semifinales en la pasada Eurocopa y su final en la última edición de la Liga de Naciones, el pesimismo inunda ahora a un combinado nacional huérfano de estrellas y con Luis Enrique cuestionado por sus últimas decisiones y el tropiezo frente a Suiza, donde ni la imagen ni el resultado correspondieron al de una selección candidata a ser campeona del mundo. Esta noche se enfrentará a Portugal con la obligación de ganar para volverse a clasificarse para la Final Four de la competición. Es, además, la prueba de fuego antes del gran torneo de este invierno frente a un rival de entidad.

“Esto es el fútbol (de ahora) y el que no las admita... Aquí no hay partidos amistosos, todos los partidos son oficiales y contra rivales de tu nivel. Ganamos en Suiza en junio, que llevaba no sé cuanto tiempo sin perder en tu casa y ahora nos ha tocado a nosotros”, reflexionó el técnico en la rueda de prensa previa al partido contra Portugal: “Son 90 minutos y solo nos vale ganar, ni el empate sirve. Nunca hemos especulado y ahora, tampoco. Es una final, es bonito, no se suelen jugar muchas en una carrera”. Luis Enrique, además, quiso restar presión a su grupo. Frente a Suiza aseguró haber visto la peor primera mitad de su equipo desde que está en el cargo, palabras que quiso matizar: "Analicé después el partido y después de todo no fue tan mala la primera parte, fue un mensaje equivocado por mi parte. Estuvimos imprecisos, sí, pero destaco el papel defensivo de Suiza". El técnico puso el pecho, reclamó protagonismo y responsabilidad en la derrota. Un claro gesto para buscar liberar a los futbolistas de la ansiedad del resultado.

Foto: Eric García y Unai Simón, tras el segundo gol. (EFE/Jean-Christophe Bott)

Hay decisiones de Luis Enrique que se engloban en la idea futbolística del asturiano y que no solo se apoyan en lo que sucede sobre el campo. Detrás de la continuidad de Eric García en las convocatorias y en los onces de la Selección, a pesar del buen nivel exhibido por otros candidatos como Raúl Albiol, no solo hay una apuesta deportiva que premia el buen hacer con los pies del central blaugrana en detrimento de su falta de contundencia sin el balón. También hay un componente de vestuario, casi emocional. Eric es uno de los suyos y Luis Enrique tiene claro que, en caso de hacer algo grande en el Mundial, lo hará a su manera. Al técnico asturiano se le podrá pasar factura por alguna elección flagrante en términos puramente futbolísticos (la ausencia de Iago Aspas, el mejor atacante español de los dos últimos años por rendimiento, se aleja de cualquier tipo de meritocracia), pero jamás se le podrá achacar falta de personalidad.

El seleccionador se echó el órdago de su vida en la Eurocopa, optando por un equipo joven, con varios desconocidos para el espectador de fútbol más casual, y estuvo a una tanda de penaltis de colarse en la gran final del torneo. España empató mucho y mostró una alarmante falta de sed de sangre (cinco partidos de los cuales cuatro acabaron en empate en el tiempo reglamentario, la única victoria fue la goleada 0-5 frente a Eslovaquia), pero también demostró que a eso de jugar con la pelota nadie les hacía sombra. Luis Enrique dejó en tierra a Sergio Ramos, quien no jugaría durante meses con el Paris Saint Germain, y asumió todo el peso. ¿Falta de estrellas en el conjunto nacional? Él iba a ser el líder y protagonista.

placeholder Morata aspira a vovler al once. (EFE/Juan Carlos Hidalgo)
Morata aspira a vovler al once. (EFE/Juan Carlos Hidalgo)

Tampoco ayuda al clima de tensión las continúas polémicas a las que se enfrenta la Federación Española de Fútbol, como cuando el asturiano tuvo que dar explicaciones por la rebelión de las 17 jugadores femeninas que se oponen a la continuidad de Jorge Vilda al frente del equipo. Aún con su decisión de no renovar antes del Mundial, el asturiano se ha mantenido fiel en su apoyo a Luis Rubiales. Al menos, en público. El mejor Luis Enrique posible para las aspiraciones de la Selección es esa versión desafiante y de confianza ciega en su trabajo, "haced de entrenadores, que es más difícil que ser periodista, ojo, no digo que lo vuestro sea fácil". Es decir, Luis Enrique siendo Luis Enrique. Para lo bueno y para lo malo. Se saldarán cuentas cuando toque. ¿Optimismo para el Mundial? "No puedo garantizar nada, ojalá pudiese, pero sí puedo decir que vamos a ir y que de miedo no vamos a morir".

Faltan menos de 60 días para que la Selección Española de Fútbol debute contra Costa Rica en el Mundial de Qatar 2022. Si el equipo dirigido se había ganado, como mínimo, la etiqueta de candidata después de sus semifinales en la pasada Eurocopa y su final en la última edición de la Liga de Naciones, el pesimismo inunda ahora a un combinado nacional huérfano de estrellas y con Luis Enrique cuestionado por sus últimas decisiones y el tropiezo frente a Suiza, donde ni la imagen ni el resultado correspondieron al de una selección candidata a ser campeona del mundo. Esta noche se enfrentará a Portugal con la obligación de ganar para volverse a clasificarse para la Final Four de la competición. Es, además, la prueba de fuego antes del gran torneo de este invierno frente a un rival de entidad.

Luis Enrique Iago Aspas
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