conmoción por la NOTICIA de el confidencial

La directiva del Barcelona, en 'shock' por las escuchas, trata de alejarse de Rosell

El Barça, presidido por Bartomeu, ha hecho algunos gestos con su penúltimo máximo dirigente, pero también trata de desligarse para no verse salpicado por su difícil horizonte judicial

Foto: El presidente del Barcelona, Josep María Bartomeu, en una presentación. (EFE)
El presidente del Barcelona, Josep María Bartomeu, en una presentación. (EFE)

Los clubes de fútbol, especialmente los gigantes, están acostumbrados a ser sujeto en las noticias, pero la costumbre, en ocasiones, no es suficiente para que la sorpresa no se imponga en determinados momentos. El Barcelona amaneció este miércoles con la noticia desvelada por El Confidencial que desmenuzaba las escuchas de la Guardia Civil y la Policía Nacional a Sandro Rosell, expresidente del club, en las que se hablaba de la "compra de un hígado ilegal" para el exjugador Eric Abidal que fueron remitidas en su momento al Juzgado de Instrucción número 3 de la Audiencia Nacional. La directiva quedó en estado de shock al conocer la sensible información.

Una serie de reuniones a lo largo de la mañana derivó en un escueto comunicado del club en el que desmentía "rotundamente cualquier hecho irregular" y señalaba que también el propio Abidal y los responsables del Hospital Clinic de Barcelona han negado los hechos. En el segundo párrafo del mismo se aferra al archivo del caso en la Audiencia Nacional, aunque no explican que el juzgado español remitió una comisión rogatoria a las autoridades francesas y, ante la falta de colaboración, terminó cerrando la investigación.

El caso es que la directiva trató de zanjar el tema con un comunicado bastante frío en el que también incluye que lo publicado "perjudica la honorabilidad de Éric Abidal, de todas las organizaciones vinculadas a los trasplantes, del FC Barcelona, y de su expresidente Sandro Rosell". Es la única referencia al mandatario, que por otro lado es el centro de la información original. Y es normal porque, según ha sabido este periódico, la directiva hace lo posible desde hace meses para desligarse de la figura de Rosell, que sigue en prisión preventiva en la cárcel de Soto del Real.

Hace tres semanas, Josep Maria Bartomeu fue a visitarle al presidio por primera vez. También permitió en su momento que en el Camp Nou se desplegara una pancarta pidiendo su liberación. Rosell está en la cárcel desde mayo del año 2017 a la espera de juicio por decisión de la juez Carmen Lamela, de la Audiencia Nacional. Está acusado de blanqueo de capitales y organización criminal y se decidió tomar esa medida ante el riesgo de fuga y de destrucción de pruebas en el que incurría Rosell, algo a lo que a sus abogados siempre se han opento de manera tajante.

Los gestos de distensión con Rosell, que ahí están, no quitan que, en realidad, el club quiera alejarse lo máximo posible de la figura del expresidente. De hecho, que haya ido solo ahora, cuando lleva más de un año en prisión preventiva, habla del intento de Bartomeu de separarse en lo posible de su antecesor, que era su amigo y valedor para llegar al club.

Sandro Rosell y Josep María Bartomeu. (EFE)
Sandro Rosell y Josep María Bartomeu. (EFE)

Neymar y la condena

Rosell fue el máximo dirigente azulgrana entre los años 2010 y 2014. Antes de aquello fue importante directivo en las juntas de Joan Laporta, con quien terminó mal. En su tiempo en el club se fichó a Neymar, una transacción que produjo un largo proceso judicial por el cual el Barça terminó condenado por fraude fiscal y se convirtió así en uno de los primeros equipos de fútbol con sentencia firme en contra en los tribunales españoles.

Aquel episodio con Neymar supuso un menoscabo importante para la imagen del club. Los problemas judiciales de Rosell, relacionados con casos previos cuando trabajaba para la fima deportiva Nike y por su connivencia con la Federación Brasileña de Fútbol, tampoco ayudan a la percepción social del club. Porque Bartomeu, que ha intentado alejarse en lo posible del expresidente, no deja de ser un sucesor designado por el propio Rosell, vicepresidente en aquella directiva y parte del proceso de compra por el cual el club terminó sentenciado.

El horizonte judicial de Rosell es complicado, llama la atención el tiempo de prisión preventiva y en la dirigencia del Barcelona asumen que toda condena contra el exmandatario, aunque no se remita necesariamente al tiempo de su presidencia, salpicará la imagen del club y de su actual directiva, que no deja de ser heredera del tiempo de Rosell. El intento de alejarse de su figura busca mantener al club fuera del alcance de repercusión que pueda tener las informaciones que se vayan generando alrededor de la figura de Sandro.

Fútbol
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios