ENTREVISTA AL PRESIDENTE DEL FIFPRO

Revolución del fútbol en marcha: la FIFA y la propuesta de prohibir los traspasos

La FIFA negocia con el sindicato internacional de futbolistas (FIFPro) una profunda reforma del mercado de fichajes y paralizar así una denuncia actualmente analizada por la Comisión Europea

Foto: Messi conduce el balón ante la mirada de Cristiano. (Reuters)
Messi conduce el balón ante la mirada de Cristiano. (Reuters)

Los cientos de millones desembolsados por Neymar, Mbappé o Gareth Bale podrían muy pronto pasar a ser historia. La FIFA está negociando con FIFPro, el sindicato internacional de futbolistas, la reforma del sistema actual de traspasos. Todo empezó con una denuncia de FIFPro ante la Comisión Europea del sistema de traspasos el 18 de septiembre de 2015. El sindicato internacional denunció el sistema de mercado de fichajes tildándolo de “ilegal, injustificado y contrario a la libre competencia”.

Amparándose en la reciprocidad de los derechos y obligaciones de los clubes y jugadores, Philippe Piat, presidente de FIFPro, declara sin rodeos a El Confidencial que “lo justo sería que cualquier jugador, o club, pueda romper el contrato unilateralmente abonando el salario pendiente de percibir hasta finalización del contrato, además de una penalización equivalente a tres meses de sueldo”.

FIFPro propone que se aplique una sugerencia de la mismísima Comisión Europea en el 2001 llamada cláusula de estabilidad: esta medida obligaría a que un jugador permaneciera un mínimo de tres años en su club antes de que una de las dos partes pueda rescindir el contrato unilateralmente. El no respeto de esta norma por parte de un club supondría una sanción de dos temporadas sin poder fichar, o de cuatro meses de suspensión si es el jugador quien infringe la norma.

Philippe Piat, presidente del FIFPro. (Foto: UNFP)
Philippe Piat, presidente del FIFPro. (Foto: UNFP)

Preguntado sobre si esta revolución del mercado de fichajes aumentaría la dominación de los clubes más poderosos, Philippe Piat contesta por la negativa: “Limitando las cifras de los traspasos al coste total del sueldo del contrato, fichar a grandes jugadores ya no sería el privilegio de unos cuántos. Evidentemente, ante la dificultad de fijar un tope salarial, sería imprescindible limitar el presupuesto total de salarios de los clubes para mantener un equilibrio natural”.

La AFE y el sindicato inglés, en contra

De los 55 miembros de FIFPro, solo dos sindicatos no apoyaron la denuncia interpuesta ante la Comisión Europea: la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) y la asociación de futbolistas ingleses (PFA). Philippe Piat, presidente de FIFPro y también copresidente del sindicato francés, apunta que “los ingleses tienen un interés económico muy fuerte en mantener el actual sistema de traspasos. Para los españoles, pese al controvertido tema de las cláusulas de rescisión, fue más bien un gesto para solidarizarse con sus homólogos ingleses con quienes mantienen excelentes relaciones”. De hecho, según fuentes cercanas al sindicato inglés, éste último se habría visto amenazado con una diminución de los derechos de televisión en caso de votar a favor de interponer la denuncia del sistema de fichajes ante la Comisión Europea.

Sin embargo, las cláusulas de rescisión forman parte del debate sobre el actual mercado de fichajes. El presidente del sindicato internacional matiza que “aceptaríamos su existencia si respondieran a criterios más objetivos, como por ejemplo los salarios del jugador incrementados con un determinado coeficiente, pero ponerle a Cristiano Ronaldo una cláusula de 1.000 millones es una barbaridad”. La agente de futbolistas francesa Jennifer Mendelewitsch mantiene la misma línea, pero sin olvidar la realidad de otros países: “Personalmente estoy en contra de las cláusulas de rescisión, pero España tiene el mérito de haberlas hecho oficiales. En Francia están prohibidas pero muchos clubes las aplican mediante acuerdos privados, lo que plantea el problema de saber ante qué jurisdicción denunciarlas. Las cláusulas españoles, más que de rescisión, son disuasivas, aunque luego pueda llegar un PSG para fichar a Neymar”.

¿Salvación o muerte de los más modestos?

¿Podrían sobrevivir los equipos sin los ingresos de los traspasos actuales? El presidente de FIFPro señala que “hemos recibido presiones para retirar la denuncia, pero no por parte de los agentes ni de equipos pequeños, sino de algunos de los clubes más ricos, que son los más interesados en que todo siga igual”, para posteriormente recalcar que “en la mayoría de casos, el 28% de las cifras de traspasos acaban en manos de los agentes. Pese a las cifras desorbitadas de los traspasos, solo el 5% de la cifra global de traspasos es destinada a mecanismos de solidaridad”.

Neymar y Mbappe celebrando un gol del PSG. (EFE)
Neymar y Mbappe celebrando un gol del PSG. (EFE)

A Iñaki Ibáñez, agente de Antoine Griezmann o Ernesto Valverde, entre otros, la denuncia de FIFPro le parece “entendible pero irrealizable”. El representante español considera que una reforma de este tipo “perjudicaría mucho a los clubes. Cuando formas o fichas a un joven jugador, apostando por él y dándole visibilidad, es injusto que al convertirse en gran jugador se vaya por una pequeña cantidad de dinero. ¿Cuánto tienes que invertir en tu cantera para que finalmente algunos jugadores lleguen al máximo nivel?”.

Lo que sí parece poner de acuerdo a varios actores del mundo futbolístico es el fracaso del Fair Play Financiero (FPF). Para Jennifer Mendelewitsch, “el problema es que se hace un control a posteriori. Es necesario crear un comité de control que se encargue de autorizar o prohibir un fichaje. El Fair Play Financiero no parece asustar mucho al PSG, del mismo modo que ningún club parece temer las sanciones por fichajes de menores. En cuanto a las multas por irregularidades en fichajes, como ocurrió con Pogba, suelen ser ridículas”.

Proteger más el Fair Play financiero

Por su parte, Philippe Piat subraya que “es imprescindible aumentar las cantidades destinadas a mecanismos de solidaridad y derechos de formación. En cuanto al Fair Play Financiero, ha quedado demostrado que no impide que el dinero provoque desigualdad en el deporte. Es imprescindible que los reglamentos de las federaciones limiten el poder del dinero. Por ejemplo, no es de recibo que equipos como el Chelsea o la Juventus tengan un centenar de futbolistas en nómina. Tampoco es aceptable que se repartan tan mal las primas de las competiciones europeas, ya que así acaban llegando a semifinales siempre los mismos equipos”.

Más allá de la reflexión y la autocrítica, la revolución del fútbol moderno está en marcha. FIFA y FIFPro parecen condenados a entenderse. Por un lado, la denuncia de FIFPro sigue su curso, mientras que por otro varias declaraciones recientes del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, dejan claro que el máximo organismo del fútbol ha tomado conciencia de la existencia de una burbuja en el fútbol. Tras varias tomas de contacto, una reunión entre la FIFA y FIFPro está prevista para la próxima semana. Se avecinan cambios, por las buenas o por las malas, pero esperemos que por el bien del fútbol.

Fútbol

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios