gil marín no quería mejorarle su contrato

El Atlético enseñó la puerta de salida a Godín y Simeone la cerró de golpe

"Pues que se vaya", vino a decir Miguel Ángel Gil Marín -consejero delegado del Atlético de Madrid- cuando fue informado de la millonaria oferta que el Manchester City hizo al central uruguayo

Foto: Godín celebra un gol marcado en un partido de la pasada temporada (EFE)
Godín celebra un gol marcado en un partido de la pasada temporada (EFE)

"Pues que se vaya", vino a decir Miguel Ángel Gil Marín -consejero delegado del club- cuando fue informado de la millonaria oferta del Manchester City a Diego Godín. La reacción del dirigente tensó mucho la situación, demasiado, provocando un monumental enfado del uruguayo. Jugador básico durante los últimos y exitosos años del Atlético de Madrid, la posición del jefe exasperó al protagonista, poniendo seriamente en peligro la relación que une a las dos partes desde la temporada 2010/2011. Por momentos, el futuro del central estuvo en el aire, viendo este cómo el club se negaba a mejorarle las condiciones plasmadas en su contrato.

El cabreo de Godín ante la fría respuesta del Atlético cuando le trasladó la sustanciosa oferta del City fue tal que por momentos la temperatura subió muchos grados. Atlético de Madrid y futbolista estuvieron a un paso de la ruptura total, lo que habría provocado un terremoto en el vestuario rojiblanco. El club citizen estaba dispuesto a poner sobre la mesa los 40 millones de euros marcados en la cláusula de rescisión del jugador, al que ofrecía un espectacular contrato a razón de algo más de 6 millones de euros por temporada. Viendo el desdén del club para mejorar sus condiciones contractuales, el zaguero torció el gesto y su continuidad como jugador del Atlético estuvo en peligro.

El Cholo Simeone tuvo que intervenir de inmediato ante el cisma que se avecinaba. Hace tiempo reconoció ante el micrófono de Radio Marca que "Koke y Godín son intransferibles… y poco más", avisando a la cúpula directiva de que ambos futbolistas no podían entrar en la rueda del mercado de fichajes bajo ningún concepto. Ya antes de renovar su contrato hasta 2020 el argentino dejó claro al club que el mediocampista no podía abandonar el Atlético de Madrid de ninguna de las maneras; por ello, la institución rojiblanca tuvo que hacer un esfuerzo supremo para pagarle lo mismo que otros clubes le ofrecían, caso del Barcelona, que fue el que más tentó al internacional español.

Godín y Simeone, durante una rueda de prensa (EFE)
Godín y Simeone, durante una rueda de prensa (EFE)

Jugador más que fundamental

La entrada en juego del entrenador argentino fue fundamental para apagar el incendio -de grandes proporciones- que se avecinaba. El Cholo Simeone intercedió para que las aguas volvieran a su cauce, haciendo ver al club la imperiosa necesidad de 'tocar' el contrato de Diego Godín, que se ha convertido en uno de los jugadores fundamentales para entender la exitosa trayectoria del equipo rojiblanco en los últimos tiempos. Con un ambiente muy cargado y tirante entre dirigencia y futbolista, finalmente la cúpula ejecutiva cedió y tuvo que aceptar las condiciones impuestas por el uruguayo, que aún así cobrará menos de lo que le ofrecían en Manchester.

El Atlético de Madrid ha tenido que hacer malabarismos para cuadrar sus números después de la fuerte inversión realizada este verano para reforzar su plantilla. No contaba con este 'contratiempo', pero se ha visto obligado a sentarse a negociar con Godín y subirle considerablemente sus emolumentos, ganados a golpe de títulos en el terreno de juego durante los últimos años. Con contrato hasta 2018, el plan es ampliarlo y tocar notablemente su ficha anual, sin llegar, obviamente, a lo que le ofrecían en Manchester. Si todo transcurre con normalidad, una vez que se han descargado de tirantez las relaciones entre el jugador y el club, en breve se anunciará oficialmente la prórroga y mejora del contrato del defensa uruguayo.

Mientras, con el fichaje de Godín en el olvido, el Manchester City mantiene fija su mirada en la Liga española para reforzar el centro de su defensa. Nicolás Otamendi, que hace tiempo manifestó su firme deseo de abandonar el Valencia, se postula como el más firme candidato para ponerse a las órdenes de Manuel Pellegrini, aunque en el otro lado de la ciudad el ManU se mantiene al acecho. No hay que olvidar que fueron los 'red devils' los primeros en postularse para acoger al zaguero argentino, que salvo sorpresa no será alineado por Nuno en la previa de Champions contra el Mónaco. Hay que recordar que el club valencianista ya dejó claro que el precio son los 50 millones de euros reflejados en la cláusula de rescisión del futbolista. No hay negociación posible.

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