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El grano de arena en el reloj: por qué Leclerc y Sainz no pueden fallar como en Imola
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LOS MOMENTOS CLAVES EN IMOLA

El grano de arena en el reloj: por qué Leclerc y Sainz no pueden fallar como en Imola

El GP de Emila Romagna recordó a Ferrari que la igualdad extrema con Red Bull en cada carrera no permitirá fallos como los de sus pilotos en Imola si se quiere ganar el título

Foto: Mattia Binotto, con Carlos Sainz. (ScuderiaFerrari f1)
Mattia Binotto, con Carlos Sainz. (ScuderiaFerrari f1)

"En Red Bull dejaron Albert Park alarmados por lo que consideraban una superior desventaja con Ferrari …". Mattia Binotto negó con la cabeza en señal de desacuerdo mientras El Confidencial le preguntó al responsable de Ferrari y a Charles Leclerc en la rueda de prensa posterior a la carrera. "(...) Sin embargo, este fin de semana parece haber ocurrido a la inversa. ¿Ha encontrado algo Red Bull (evoluciones aerodinámicas o reducción de peso) o solo se trata de un rendimiento relacionado con esta pista y la gestión de la carrera?".

Leclerc contestó a la pregunta: "Sinceramente, creo que con Red Bull en un fin de semana, uno es más fuerte, en otro lo es el rival. Fuimos fuertes desde el comienzo, en las dos primeras carreras, ellos en otra… Creo que depende de la pista si está uno delante de otro, pero no veo diferencias significativas. Este fin de semana han sido más fuertes ellos". Y de los aciertos y errores de los pilotos.

La inferior competitividad de un monoplaza limita al piloto por grande que sea su talento, como demostró Hamilton. Ante un duelo como el de Red Bull y Mercedes el año pasado, o el equipo austríaco y Ferrari en 2022, mínimos factores de rendimiento marcan la diferencia. Imola fue otro ejemplo de la inmisericorde eficacia que exige la Fórmula 1 cuando dos monoplazas ofrecen un rendimiento tan parejo. Un escenario donde los pilotos pueden marcar diferencias a favor, pero también convertirse en ese grano de arena que estropea la maquinaria del reloj.

Los errores de Leclerc y Sainz en Imola ayudaron a decantar el triunfo hacia Red Bull. Pese a su progresión en 2002, a Ferrari se le recordó la implacable y precisa maquinaria necesaria para aspirar al título frente a quien está engrasado tras el brutal duelo con Mercedes el pasado año. Sus pilotos, los primeros.

Depende del circuito

Horner se adscribió a una teoría mixta con respecto al péndulo competitivo entre ambos equipos. Algún elemento aerodinámico y una reducción de peso en torno a los 4 kilos fortalecieron al RB18. Sin embargo, la gestión de cada equipo marcó diferencias, mínimas, alterando la foto de Albert Park. "Como vimos en Melbourne hay una ventana de rendimiento (de neumático), y con la puesta a punto este fin de semana, acertamos". Al contrario que Ferrari, como explicó Binotto en la rueda de prensa: "Tuvimos muy poco tiempo para poner a punto el coche, solo una sesión el sábado, totalmente en mojado. Así que tuvimos muy pocos datos con los pilotos incluso para las tandas largas. Es cierto que teníamos los libres del sábado, aunque la sensación era de falta de experiencia para llegar a la carrera sprint. Red Bull hizo un mejor trabajo al respecto".

Horner coincidió con Leclerc en la igualdad y que las características de cada circuito definen la competitividad. "Ferrari tiene un gran coche y dos grandes pilotos. No han tenido mucha suerte en esta carrera, pero seguro que en dos semanas van a ser supercompetitivos. Y será así toda la temporada". De aquí que los pilotos de Ferrari marcaran diferencias este fin de semana, cada uno en su momento, y no precisamente para ganar.

Empezando por el viernes

Sainz llegó con ansias de revancha, la renovación bajo el brazo, y la necesidad de batir a Leclerc. No obstante, la ficha de su error del viernes derribó otras en sucesión. Desde la décima posición, el madrileño no tuvo opción de atacar a Verstappen en la carrera sprint, además de dejar a 'Checo' Pérez por delante para el gran premio. Un factor crucial al día siguiente, como se comprobó. La remontada de Sainz hasta la cuarta posición no fue suficiente.

Leclerc perdió la pole para la carrera sprint por un pequeño fallo en su vuelta buena. Adelantó a Verstappen, pero se 'fundió' uno de sus neumáticos en el afán por distanciarse del holandés. A pesar de tener que remontar, Sainz no metió su neumático en 'graining' como Leclerc. Fruto de su estilo de pilotaje, un problema del monegasco en el pasado o de la puesta a punto a la que se refería Binotto, Leclerc se desfondó y concedió la victoria a su rival. Lo que también le costó su precio al día siguiente. Más fichas cayeron.

El turno de Leclerc

Los pilotos de Ferrari no eran culpables de la lluvia, pero la línea interior desde la que arrancaron sus monoplazas fue la más lenta, y no solo para ellos. Como tantos otros, ambos renquearon y perdieron terreno e iniciativa. Con el pie cambiado, Sainz fue alcanzado por el grupo que encabezó Ricciardo, acosado a su vez por Bottas. El español cayó víctima del error del australiano. Son los lastres de una mala arrancada: cuanto más atrás, más riesgos.

La salida de Leclerc le costó posiciones con Norris y especialmente con Checo Pérez. El monegasco dejó neumático para superar al británico. Se fue a la caza de Pérez, aunque sin DRS durante buena parte de la carrera. El mexicano protegió a Verstappen a la perfección. Bloqueado, Charles perdió la vida del neumático. Ferrari atacó con una última parada en boxes del monegasco. Perfecto todo el fin de semana en sus decisiones, Red Bull contestó. A igualdad de neumático, el piloto de Ferrari se lanzó al ataque. No obstante, corrió todo tipo de riesgos. En la Variante Alta entró despendolado y, tras pisar un piano mojado, con las suspensiones más duras de este año, el F1-75 salió escupido hacia las protecciones. Suerte tuvo Leclerc: "Hoy han sido siete puntos, pero podrían haber sido más, así que debo tener más cuidado".

placeholder Charles Leclerc y Carlos Sainz, dialogan antes de un Gran Premio. (Reuters/Hamad I Mohammed)
Charles Leclerc y Carlos Sainz, dialogan antes de un Gran Premio. (Reuters/Hamad I Mohammed)

El monegasco no tuvo luego suficientes palabras para disculparse ante la propia escudería, en las redes sociales y físicamente ante los aficionados presentes en el circuito. El propio Binotto también le arropó posteriormente en la rueda de prensa. Sin embargo, quién sabe si los puntos perdidos -del tercer puesto al sexto- serán decisivos al final de temporada.

Cada uno en diferente medida, Charles Leclerc y Carlos Sainz, marcaron diferencias en Imola. A la contra. En un equipo se gana y se pierde juntos. Pero si el pulso por los títulos se mantiene con Red Bull hasta la última cita de la temporada, el gran premio de casa recordó a Ferrari que un simple grano de arena puede parar el reloj.

"En Red Bull dejaron Albert Park alarmados por lo que consideraban una superior desventaja con Ferrari …". Mattia Binotto negó con la cabeza en señal de desacuerdo mientras El Confidencial le preguntó al responsable de Ferrari y a Charles Leclerc en la rueda de prensa posterior a la carrera. "(...) Sin embargo, este fin de semana parece haber ocurrido a la inversa. ¿Ha encontrado algo Red Bull (evoluciones aerodinámicas o reducción de peso) o solo se trata de un rendimiento relacionado con esta pista y la gestión de la carrera?".

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