Es noticia
Menú
Ricciardo tiene un buen marrón: Red Bull y su plan con Max Verstappen
  1. Deportes
  2. Fórmula 1
LA PRIMERA CARRERA, EN LA FRENTE

Ricciardo tiene un buen marrón: Red Bull y su plan con Max Verstappen

Ricciardo ha saboreado, en la primera oportunidad que ha tenido lugar, un sabor amargo en cuanto a la elección de su equipo a la hora de seleccionar estrategias de carrera

Foto: Daniel Ricciardo junto a Max Verstappen.
Daniel Ricciardo junto a Max Verstappen.

“En la estrategia hicimos lo peor posible, lo peor que se podía hacer en ese momento. Ha sido frustrante. Estoy amargado con la situación”. Estas son sólo alguna de las frases que Daniel Ricciardo dirigió a la prensa tras finalizar cuarto el GP de España. En privado, el enfado fue mayor y es una de las pocas veces que en su rostro no aparecía dibujada su habitual sonrisa (después de un rato volvió). Lideró gran parte de la carrera, hasta que Red Bull decidió que fuera a tres paradas y Max Verstappen a dos, la estrategia buena. Pirelli había simulado que el plan “ideal” era ir a dos paradas. Desde un punto de vista deportivo, el australiano tiene todo el derecho a pedir cuentas y explicaciones a su equipo, pero comercialmente el triunfo del holandés ha sido más rentable, con un retorno inigualable.

[Diez claves por las que Verstappen ha reventado la Fórmula 1]

“Verstappen es una de las mejores propiedades en la Fórmula 1 en este momento, así que es natural que otros equipos demuestren su interés en un piloto con estas habilidades y talento” y cuando se le fichó hace un par de años, una de las razones fue la de que ningún otro rival “lo tuviera”, ofreciéndole algo que ni Mercedes podría... como un volante en el primer equipo. Christian Horner, antes del histórico récord del domingo, habló claramente de la firme apuesta a largo plazo sobre el joven que un par de días después superaría cualquier expectativa.

Un órdago muy evidente

Red Bull, en agosto de 2014, le contrató y a los seis días hizo oficial que sería piloto de Toro Rosso de 2015. En aquel verano tenía 16 años y llevaba sólo uno corriendo exclusivamente en monoplazas. En 2015 completó los 19 grandes premios y en esta temporada, después de sólo cuatro carreras, le aúpan al primer equipo, el de Red Bull. Un ascenso vertiginoso y nunca antes visto en Fórmula 1. ¿Qué hará Ricciardo ante este órdago tan evidente y después de haber vivido (lo que ha vivido) en este GP de España? Carlos Sainz lidió con el joven de moda el año pasado batiéndole los sábados, no así los domingos. En este 2016, su primera carrera sin el holandés ha llegado junto a su primera carrera sin incidentes.

[Verstappen y el mismo tufo a campeón que Senna en 1984]

El australiano ha sido un piloto que nunca se ha encontrado con una piedra tan amenazante en el camino de Red Bull. Fue fichado para el programa de jóvenes pilotos en diciembre de 2009 tras ser el más rápido en realizar unos test en Jerez. En 2010, disputa las World Series y finaliza segundo, al año siguiente le suben al Hispania para correr cinco grandes premios (lo compagina de nuevo con las World Series). En 2012 ya pilota para Toro Rosso, donde repite al año siguiente. Y en 2014 culmina su ascenso para ser la pareja en Red Bull de Sebastian Vettel -en esa temporada batió al alemán, el cual ya había anunciado que se marchaba a Ferrari-. El año pasado permanece en el equipo junto al nuevo, Daniil Kvyat, que recientemente ha sido descendido a Toro Rosso porque “ha sufrido un poco en comparación con su compañero de equipo. Tenemos muchos datos, conocimiento e información sobre los pilotos”. Y eso que el ruso le superó en 2015 y este año había logrado el único podio del equipo. Todo el viento ha ido a favor de Ricciardo en los últimos siete años, considerado el niño bonito de Helmut Marko, ¿cambiará esta tendencia viendo lo del pasado fin de semana?

“Verstappen es el talento del siglo”

El primer rival en automovilismo es el compañero. En este caso, Ricciardo ha de batirse con un hueso duro de roer en el asfalto, capaz de aguantar “de manera increíble” -como dijo Horner- a Kimi Raikkonen por detrás con unos neumáticos que estaban concebidos para dar 26 giros como máximo, no 32. Niki Lauda señala que “Verstappen es el talento del siglo”, pero Daniel no sólo lucha con este fenómeno sobre el asfalto, también con la capacidad que el holandés tiene -a sus 18 años- de romper moldes y alcanzar cotas sólo a su alcance (no de Ricciardo), como quedó claro este lunes en las portadas de medio mundo, incluida la del prestigioso L'Equipe: “Le Prodige”, tituló en grande. Es un piloto que encaja a la perfección con el target juvenil, arriesgado y extremo que desprende Red Bull, con el atractivo añadido de ser un joven con la posibilidad de aniquilar récords.

[Histórica carrera en el GP de España]

El clavo ardiendo al que se agarra el australiano -además de la confianza en sí mismo que traen de fábrica todos los pilotos- es que el sábado fue el más rápido y el domingo, hasta que su equipo le otorgó la estrategia mala, también… un detalle importante.

“En la estrategia hicimos lo peor posible, lo peor que se podía hacer en ese momento. Ha sido frustrante. Estoy amargado con la situación”. Estas son sólo alguna de las frases que Daniel Ricciardo dirigió a la prensa tras finalizar cuarto el GP de España. En privado, el enfado fue mayor y es una de las pocas veces que en su rostro no aparecía dibujada su habitual sonrisa (después de un rato volvió). Lideró gran parte de la carrera, hasta que Red Bull decidió que fuera a tres paradas y Max Verstappen a dos, la estrategia buena. Pirelli había simulado que el plan “ideal” era ir a dos paradas. Desde un punto de vista deportivo, el australiano tiene todo el derecho a pedir cuentas y explicaciones a su equipo, pero comercialmente el triunfo del holandés ha sido más rentable, con un retorno inigualable.

Max Verstappen Red Bull Fórmula 1
El redactor recomienda