"UNA VUELTA ESPECIAL" Para la OCTAVa posición

“Nos hemos quedado a tres décimas del Ferrari, que para nosotros es la leche”

Sainz logró lo que para Toro Rosso "era el mejor resultado posible" en los entrenamientos. Tanto Helmut Marko como Franz Tost felicitaron al piloto español por su rendimiento

Foto: Carlos Sainz saludando a la grada en la carrera de casa.
Carlos Sainz saludando a la grada en la carrera de casa.

Carlos Sainz se acababa de bajar de su monoplaza y entraba en el motorhome de Red Bull con gesto tenso, como si la mente estuviera todavía en la única vuelta que dio al Q3. Sentando en una mesa, solo, Franz Tost había comenzado a comer. Al ver a su piloto, se levantó, se dirigió hacia él y comenzó a abrazarle cariñosamente, todo sonrisas. Fue entonces el gesto de Sainz cambió, comenzó a reír y se relajó totalmente. El jefe de Toro Rosso estaba contento. 

Después de cambiarse, al salir hacia el paddock, se encontró ahora de frente con Helmut Marko, que entraba en el ‘motorhome” de Red Bull. El gran jefe le paró, y con la mano en el hombro, comenzó también a felicitarle cálidamente. Luego, Sainz cogió una moto...

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"El máximo posible este fin de semana"

En ese singular examen que los pilotos de Red Bull están pasando en el Gran Premio de España, Sainz sigue brillando a gran altura. Ayer, con una última vuelta de Q3 que el calificó como “especial”, logró terminar octavo de parrilla, “el máximo posible este fin de semana”. He sido segundo de los mortales, se nos ha colado ese Williams ahí delante que sabíamos que podía pasar con lo que tienen ganado siempre en la manga final”.

El día anterior, Sainz había apostado por la novena posición. Fue octavo. “No esperaba más que este puesto de hoy y dejé bastante claro ayer que la Q3 se iba a poner difícil, todo estaba muy apretado, y que el pequeño detalle iba a marcar la diferencia”. Superar al Williams de Bottas era un resultado inesperado, aunque estuvo muy cerca.

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 “Nos hemos quedado a tres décimas del Ferrari, que para nosotros es la leche”, explicaba un satisfecho Sainz, quien llegó a pensar que en el Q2 había alcanzado el límite de su Toro Rosso a pesar de clasificarse para la siguiente tanda, algo que no logró Daniil Kvyat. “Después del Q2, decía que no había nada más, pero encontré un par de cosas en los dos primeros sectores que no esperaba en el coche. De repente, después de hacer las primeras tres curvas del Q3, he visto que iba un poco más cómodo, y he encontrado esas tres o cuatro décimas que no me esperaba sacar de ahí”.

"No creo que necesite reinvindicarme"

La actuación de Sainz también se situaba en el contexto del rendimiento de Verstappen con Ricciardo, a quien el holandés trajo de cabeza durante toda la tanda clasificatoria. El holandés superó al australiano en los dos primeros tramos de la sesión y en la primera vuelta del Q3, para caer de forma abultada en el último intento. En todo caso, y en pleno proceso de adaptación al Red Bull, su ritmo hasta el momento ha sido extraordinario durante todo el fin de semana.

 

La gran igualdad durante este último año entre Sainz y Verstappen eleva la percepción de Sainz. “¿Una reinvidación? Si, y no. No creo que necesite reinvindicarme” explicaba el español “si me dijeras que he tenido una año y medio malo en la Fórmula 1 y han elegido a Max porque yo no lo hecho bien, pues hubiese sido una buena demostración. Pero como ya les he enseñado desde hace tiempo que soy rápido, hoy no creo que hayan visto algo que no tenía”.

El baño con los aficionados

La carrera parece otro cantar para Toro Rosso: “no lo tenemos nada claro. Hay un poco más degradación de lo que esperábamos. La pista a las dos de la tarde resbala muchísimo, y en la carrera habrá gente que pruebe de todo. Nosotros sabemos que adelantar en esta pista, como que no, somos los más lentos a final de recta y, sinceramente, creo que vamos a necesitar de estrategia o menor degradación que los demás para ganar al Williams que tenemos delante”.

Ante la imposibilidad de adelantar, una opción clave para la carrera sería una gran salida, como fue el caso de Rusia. “Por muy bien que salgas, con la potencia del motor Mercedes al lado (el Williams de Bottas), puedes hacer unos dos cientos primeros buenos buenísimos. En Rusia adelanté a Hamilton, pero luego en la primera curva iba tres coches por delante de mí. Aquí la distancia hasta la curva uno es enorme”.

Para Sainz, la jornada no había terminado después de la felicitación de los jefes. Cogió una moto y se fue hasta la tribuna donde le esperaban más de mil aficionados que compraron una entrada especial para seguir al piloto español en este GP de España. Allí se dió un baño con los aficionados, con los que estuvo más de un cuarto de hora firmando autógrafos. Hoy, en la vuelta de presentación de los pilotos, Sainz intentará que el camión pare delante de esa tribuna para regalar gorras a sus aficionados. Luego, solo faltará rematar la faena, en el coso de Montmeló, un domingo por la tarde.

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