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La reacción de Sebastian Vettel es la de "un niño en estado puro"
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TIENE UN COMPORTAMIENTO 'MORAL' ANCLADO EN UN ESTADIO BAJO

La reacción de Sebastian Vettel es la de "un niño en estado puro"

¿Por qué Vettel adelantó a Webber en Malasia y por qué, probablemente, lo volvería a hacer? "No se lo merecía (no ser adelantado) porque el año

Foto: La reacción de Sebastian Vettel es la de "un niño en estado puro"
La reacción de Sebastian Vettel es la de "un niño en estado puro"

¿Por qué Vettel adelantó a Webber en Malasia y por qué, probablemente, lo volvería a hacer? "No se lo merecía (no ser adelantado) porque el año pasado no ayudó a veces al equipo", respondió el alemán este jueves en el GP de China. "En una escala de desarrollo moral, este comportamiento se encuentra en uno de los estadios más bajos. Es como si le preguntas a un niño pequeño por qué ha pegado a un compañero y responde que porque él lo hizo primero". Esta es una explicación a la básica respuesta que dio Vettel desde un punto de vista psicológico. El tres veces campeón del mundo ha dejado al desnudo cierta inmadurez para afrontar lo que la inmensa mayoría considera un mal comportamiento.

"Es un niño en estado puro", comenta una psicóloga deportiva a El Confidencial cuando lee las evasivas que el joven de Red Bull da a la prensa en Shanghai. "Aquí es muy importante dejar claro que una cosa es la razón y otra la emoción. La realidad depende de cada individuo y, por su forma de pensar, él cree que no ha hecho nada mal. Entiendo que justifica su conducta y además lo explica bien, según mi punto de vista, sin maldad. Y no entiende el valor de sus acciones como ha sido evaluado por otros". Esos otros son prácticamente a cualquier protagonista al que se le ha cuestionado por el tema, desde Alonso a Button, pasando por Massa, Alex Wurz, el propio Webber...

Con esa creencia de Vettel en lo que él dice, la psicóloga cree conveniente que para poder saber qué le lleva a dar esas contestaciones habría que vivir dentro de Red Bull y conocer si hay algún motivo personal, más allá de lo que los aficionados y la prensa puede ver de puertas hacia fuera.

Este caso tiene una particularidad que difícilmente se puede comparar con otros deportes porque "se compite individualmente aunque se represente a un equipo", con lo que entran en juego otros factores distintos a, por ejemplo, "un equipo de fútbol, donde es fácil entender que sin porteros, defensas o alguien que te pase el balón, un delantero no puede marcar". ¿Hasta que punto Vettel es consciente de que su nómina procede de Red Bull y que tiene a más de quinientas personas detrás de él?

La velocidad, un atractivo juego de poder para Vettel

"La edad, la situación, el juego de poder de quien es más rápido, el manejo de las emociones y la forma de acatar órdenes o rebelarte ante las mismas, depende de cómo esté estructurado mentalmente cada deportista". Dicha estructura mental es diferente entre Sebastian y Mark, separados en edad por once años (25 y 36, respectivamente), ya que mientras el australiano ha preferido enterrar el hacha de guerra esta semana, el alemán ha avivado el fuego.

"Para algunos resulta más fácil obedecer, para otros recibir órdenes, para otros utilizar sólo la razón... También hay pilotos con mayor impulsividad o diferente control de las emociones". En este apartado, Webber reconoció que en el podio no pudo controlarse y lo admite, la "impulsividad" se adueñó de él en esos momentos. En frío, el australiano utilizó "la razón" para poner paz en el equipo porque es lo mejor para los intereses de Red Bull. De la misma manera que Vettel, en lugar de mirar por el equipo y calmar los ánimos, dos semanas después sigue librando una batalla contra todos cuidando sólo intereses individuales y "no se pone en el lugar del otro para justificar su acción".

 

A partir de aquí, quizás los jefes de la escudería no deberían quedarse de brazos cruzados porque existe un riesgo. "En Red Bull hay personas capacitadas para poner orden porque es un deporte extremo donde se juegan la vida. No es lo mismo que en un campo de fútbol, en el que todo puede quedar en un puñetazo". Hay que recordar que aquí manejan máquinas capaces de ir a 300 km/h y parece que sólo los golpes fuertes "demuestran que nos jugamos la vida", como recordó Fernando Alonso cuando Sergio Pérez se estrelló en Mónaco 2011. Nadie piensa que se vaya a ir hasta ese límite pero, tal vez, lo mejor sea relajar la situación, más allá de los puntos que haya en juego sobre la pista. 

Al fin y al cabo, es una carrera de coches.

¿Por qué Vettel adelantó a Webber en Malasia y por qué, probablemente, lo volvería a hacer? "No se lo merecía (no ser adelantado) porque el año pasado no ayudó a veces al equipo", respondió el alemán este jueves en el GP de China. "En una escala de desarrollo moral, este comportamiento se encuentra en uno de los estadios más bajos. Es como si le preguntas a un niño pequeño por qué ha pegado a un compañero y responde que porque él lo hizo primero". Esta es una explicación a la básica respuesta que dio Vettel desde un punto de vista psicológico. El tres veces campeón del mundo ha dejado al desnudo cierta inmadurez para afrontar lo que la inmensa mayoría considera un mal comportamiento.

Sebastian Vettel