CAUSA FUROR EN ESTADOS UNIDOS Y GRAN BRETAÑA

Qué es la 'gravel' y por qué es la bicicleta del futuro: el boom de la carretera y montaña

En Estados Unidos ya es un 'boom', y en Europa poco a poco se va conociendo un nuevo tipo de bicicleta, que permiten compartir tanto asfalto como pistas de tierra: llegan las 'gravel'

Foto: Un modelo gravel de la firma Santa Cruz.
Un modelo gravel de la firma Santa Cruz.

¿Serán las 'gravel' las bicicletas del futuro? ¿Es la respuesta a quienes quieren huir del asfalto y sus peligros? De momento, en España están empezando a extenderse tímidamente entre iniciados al ciclismo. Pero en Estados Unidos, un país que ha marcado tanta tendencia en el mundo de la bicicleta (allí nació la de montaña) en la actualidad, se venden diez de esta modalidad por una de carretera. Atendiendo a este dato: sí, podría ser el futuro.

Por sus características, las 'gravel' permiten compartir asfalto y pistas de tierra. ¿Para qué entonces la bicicleta de montaña, que tanta diversificación ha vivido en estos últimos años (rígidas, doble suspensión y polivalentes, enduro, descenso…)? se preguntarán algunos. “Tuve la suerte de probarlas hace ya unos cuantos años, y te abre un mundo de infinitas posibilidades, porque te permite descubrir paisajes nuevos, rincones de tu zona que no puedes conocer a través de la carretera pura y dura”, explica a El Confidencial Kiko García, ex ciclista profesional, uno de los directores técnicos de la Vuelta Ciclista a España, y apasionado devorador de kilómetros en bici. Parecen adictivas para quienes las están probando. Veamos por qué.

Diferencias con la bici de carretera

Parte delantera de una gravel.
Parte delantera de una gravel.

“La tendencia hacia la bici gravel viene de países como Gran Bretaña o Estados Unidos, donde son muy populares las pruebas de larga distancia con estas bicicletas. En Italia se hacen carreras incluso enduro, más agresivo”, apunta a El Confidencial Israel Romero, uno de los periodistas de bicicleta con más experiencia en España, actualmente colaborador de la revista 'Bike'. “Este fenómeno llega como una diferenciación de la bicicleta de montaña clásica”.

Las ‘gravel’ tienen presencia de bicicleta de carretera, pero con matices. “Son bicis derivadas del ciclo cross, pero mejor adaptadas a un uso de larga distancia, con una geometría más relajada. Tiene otros ángulos, con un cuadro más reforzado que persigue una mayor comodidad y absorción. Geométricamente, una ‘gravel’ es un poco más lanzada de dirección que una de carretera, con vainas más largas, más comoda por su construcción”. Y un tema clave: “lo mismo le pones unos neumáticos de carretera y sales con ella perfectamente al asfalto, porque es apta para montar neumáticos de cierto grosor, 30-40c, y hasta con tacos que no puedes montar en una bici de carretera, bien porque la rueda no pase por la horquilla, bien porque no te lo admita la parte trasera. Sus componentes hacen que sea una bici más adaptada a ese uso en pista. Si no tienes unas aspiraciones muy racing, es una bicicleta muy versátil”.

Huir de los peligros del tráfico

Sobre el papel, una ‘gravel’ no será mejor que una bici de montaña con horquilla de suspensión. Si se complicara el terreno con baches o mucha piedra ¿qué se hace entonces con la ‘gravel’? “Su terreno son pistas en más o menos en buen estado porque, si el uso es de muchos baches, con la gravel tiendes a neumáticos más anchos, a cambiar componentes, y al final reinventas casi la mtb. Te permiten ir por carretera y caminos no muy accidentados. En carretera irás más lento por la anchura de los neumáticos, y no son tan polivalentes como una mtb en su hábitat natural de terrenos más accidentados. Pero el perfil es el de usuario de bicicleta de carretera que se quiere montar una bicicleta más de aventura. Incluso puedes montar unas alforjas. Podría ser una alternativa a la bicicleta de montaña que todos conocemos”, explica Romero.

La comodidad de una gravel para explorar más allá del asfalto.
La comodidad de una gravel para explorar más allá del asfalto.

Pero Kiko García va más allá, añadiendo un factor que puede convencer a muchos ciclistas y potenciales usuarios. "Al margen de la polivalencia, el gran argumento actual es que te permite huir del tráfico, sentirte un poco más protegido y poder practicar deporte sin estar pendiente constantemente del tráfico. Tiene una serie de condiciones que me enamoraron desde el principio, y ahora el noventa por ciento de mi tiempo se lo dedico a la bici gravel, porque lo disfruto muchísimo”.

Al margen de la mayor seguridad, las posibilidades se amplían en una salida. “Por mi experiencia personal, creo que te da mucha más posibilidades a la hora de conectar tramos y zonas tanto de tierra y caminos como de carretera. El circular es mucho más ameno y asequible. La bici de montaña pesa más, tiene otras medidas, y en asfalto cuesta un poco más moverte que con la bici de carretera. En zonas de pistas forestales o caminos de tierra circulas también a una velocidad similar a la de bici de carretera, las sensaciones son muy similares, pero sin tener la limitación del asfalto. Tienes que coger la técnica, tener cuidado en las zonas de tierra suelta, aunque forma parte del aprendizaje y la emoción que te da la ‘gravel’. Pero la versatilidad es la clave, el poder rodar en un mismo día en las dos superficies”.

Un gran territorio para practicar

De momento, en España las ventas son reducidas, “Aquí todavía somos muy ‘racing’, nos gusta comprarnos la de montaña rígida tope de gama, o la más ‘pepino’ de las marcas más prestigiosas. La ‘gravel’ es novedosa, y de momento no hay competiciones, aún no se venden aquí con la alegría de otros países. Para nosotros quizás es aún un poco temprano, pero creo que de cara al futuro va a ser una realidad. Muchas marcas están trabajando en proyectos 'gravel'. Va a ser el tipo de bici que más crecerá en los próximos años, apunta Israel Romero, quien añade que las ‘gravel’ incorporarán muchas de las nuevas tendencias de tecnología y componentes. “La bici eléctrica de 'gravel' va a tener mucho sentido para muchos usuarios. En los próximos dos o tres años van a llegar muchas bicis nuevas eléctricas 'gravel'. Además incorporan nuevos componentes. Van todas con frenos de disco, se van a popularizar las transmisiones de solo un plato y once o doce coronas, con un cassete muy grande. Tecnológicamente son muy avanzadas, y dan muchas alegrías a los usuarios que la tienen. La gente que tiene gravel está disfrutando mucho, ellos saben las alegrías que les está dando este tipo de bici”.

Kiko García añade otros alicientes para quienes buscan compartir las sensaciones del asfalto y la pista. “Como enamorado que soy de la 'gravel', quisiera pensar que tienen todo el futuro. Es cierto que se está haciendo mucho trabajo para la convivencia de bici y coche en la carretera, pero la 'gravel' te permite huir de la masificación del tráfico. Si la gente lo prueba, con un poquito de técnica puedes disfrutar muchísimo”. Y España puede ser un paraíso para este tipo de bicicletas. “Gracias a mi trabajo en la Vuelta Ciclista a España me recorro toda la geofrafía nacional, y te puedo decir que la bici ‘gravel’ tiene un potencial enorme en muchos sitios. En la Meseta, la Rioja, la Comunidad Valenciana, Cuenca, Teruel… Zonas donde hay cientos de kilómetros de pistas abiertas y forestales donde se pude disfrutar muchísimo. Tenemos la suerte de vivir en un país que nos da mucho juego con este tipo de bicis”.

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