CAMPBELL FLAKEMORE, DEL BMC, ANUNCIA SU RETIRADA

El campeón del mundo de 23 años que dejó el ciclismo por culpa de la soledad

El joven Campbell Flakemore, ciclista de BMC, estaba considerado como una de las grandes estrellas del ciclismo. Sin embargo, la soledad provocó que decidiera retirarse tras 40 días sobre la bicicleta

Foto: Campbell Flakemore celebra su medalla de oro en los Mundiales de Ponferrada (Efe).
Campbell Flakemore celebra su medalla de oro en los Mundiales de Ponferrada (Efe).

"Me impresiona la concentración y la lectura de carrera que tiene para ser un debutante. Es un corredor con un futuro brutal". Así hablaba el exciclista australiano Cadel Evans sobre su compatriota Campbell Flakemore, llamado a escribir grandes tardes de gloria en el ciclismo mundial. Con sólo 23 años, su futuro era prometedor, pero la soledad pudo con él. Tras sólo 40 días como profesional, el joven anunció su retirada: su sueño se convirtió en pesadilla.

Pese a tener mimbres para ser uno de los mejores corredores del futuro, su llegada al ciclismo profesional le abrió los ojos. El joven corredor pronto descubrió que el deporte al más alto nivel no era lo que esperaba: la soledad, la lejanía con su familia y una grave lesión le hicieron cambiar de idea. Era el momento de dejar el ciclismo para volver con los suyos, los mismos con los que había crecido y sin los que no podía entender su profesión.

Formado en el Genesys Wealth Advisers-Avanti, pronto demostró que tenía cualidades para convertirse en un grande de este deporte. Enorme rodador, potente y de pedalada vigorosa, se convirtió en un experto en la lucha contra el crono, especialidad en la que consiguió sus mejores resultados. En 2013, conseguía la medalla de plata en el Campeonato Oceánico Contrarreloj sub-23. Sólo un año más tarde, escribía su nombre en una gran competición.

Fue en Ponferrada, cuando en los Mundiales de Ciclismo consiguió hacerse con la medalla de oro en el Campeonato de Contrarreloj sub-23. Flakemore acaba de derribar el muro del profesionalismo con una escepcional victoria, que le valió para que varios equipos de primer nivel se lanzaran a por su contratación. Después de mucho valorarlo, firmaba por uno de los mejores equipos UCI ProTeam: el BMC Racing Team. Había llegado su gran oportunidad.

Con sólo 23 años, firmaba su primer contrato profesional con uno de los mejores equipos ciclistas del mundo. Acababa de dar su salto a la fama y la oportunidad de seguir entrenando junto a los mejores para pulir sus virtudes y llegar a ser uno de los mejores corredores de los próximos años, tal y como buena parte de los expertos apuntaban. Pero, entonces, el cuento de hadas se acabó: la soledad fue demasiado para el joven Flakemore.

Acababa de comenzar la temporada 2015, su primera como profesional, y lo hacía participando en el Tour Down Under, una de las carreras más prestigiosas de Australia, su hogar. Y, entonces, la mala fortuna se iba a cruzar en su camino: al término de la segunda etapa, decidió regresar al hotel en bici. Un estúpido resbalón provocó que se fuera al suelo de camino a su habitación, fracturándose la clavícula izquierda. Era el momento de recuperarse.

Pero esta lesión le tuvo varios meses alejado de la carretera. Cuando volvió a competir, allá por el mes de mayo, empezaba a ver que llegar a ser un grande del ciclismo le obligaría a asumir muchos compromisos que no estaba dispuesto a aceptar. Tras pocos días más sobre la bicicleta, en un primer año sin demasiadas oportunidades, llegaba su dura reflexión: "Me voy del BMC y también del ciclismo. Esto no es para mí", aseguraba el joven campeón.

"La gente que no está en el ciclismo no tiene idea de la cantidad de trabajo y el sacrificio que hacen falta para llegar a ser un ganador de una gran Vuelta. Realmente no me veo a mí mismo pudiendo hacer eso. Me pregunté a mí mismo, '¿puedo hacer esto durante los próximos 10 años?'. La respuesta era clara: no", confiesa Flakemore en declaraciones a 'CyclingTips'. Con sólo 23 años, decidió que no podía vivir tan lejos de su familia ni un minuto más,

Campbell Flakemore, compitiendo con el BMC
Campbell Flakemore, compitiendo con el BMC

"Esto no tiene ni brillo ni glamour"

La soledad que vivió tras dejar Tasmania en dirección al gran sueño de convertirse en ciclista profesional fue el detonante que dio lugar a su adiós al deporte de primer nivel. "El ciclismo profesional no tiene el brillo ni el glamour que podría creer la gente que lo ve por la televisión. Esto no era para mí y estoy feliz de estar fuera ahora", confiesa el joven Flakemore, que explica que el BMC se sintió "decepcionado por no devolverles la oportunidad que me dieron".

Ahora, con sólo 23 años, la carrera deportiva de Campbell Flakemore se ha acabado de manera definitiva. Pese a tenerlo todo para poder ser un gran campeón en un futuro no muy lejano, el joven tasmano ha decidido dejar el mundo de las dos ruedas. Demasiado tiempo para pensar tras su grave lesión le hicieron ver que necesitaba tener más cerca a su familia. Así se apagó una estrella en ciernes que no pudo con la presión de ser ciclista profesional.

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