LA EDICIÓN DE 2016 TIENE UN PERFIL ESCALADOR

El Tour cometerá la misma estupidez que La Vuelta: "Mirar al cielo"

Es un Tour de Francia más enfocado hacia la emoción que desprende una escalada y llegar prácticamente hasta el final de las tres semanas con suspense por saber quién será el ganador

Foto: Christian Prudhomme, director del Tour presentando la próxima ronda.
Christian Prudhomme, director del Tour presentando la próxima ronda.
Javier Guillén, director de La Vuelta.
Javier Guillén, director de La Vuelta.

“Sí. Me gusta este Tour es porque mira al cielo, a la montaña. Nosotros es lo que estamos haciendo y nos funciona”. Javier Guillén es el director de La Vuelta y estuvo este martes en Francia viendo la presentación de su 'hermano mayor', el Tour, que en 2016 recorta el tiempo de la emoción que aportan los sprints a cambio de más escaladas y lucha contra el crono. El objetivo de la edición número 103 de la ronda gala, como el que lleva haciendo un tiempo la española, es intentar en la medida de lo posible tener cierto “control en la clasificación para que hasta el último día no haya nada decidido”. Un Tour con la personalidad que desprende últimamente la prueba española.

“El modelo de la vuelta apuesta por las etapas cortas, finales explosivos y tratar de que no se decida nada hasta el final. Queremos que haya 21 historias, una cada día, sin etapas de transición. Es nuestra personalidad, es lo que estamos haciendo y nos funciona. Ahora, quién inspira a quién...”. En una charla con 'El Confidencial', Guillén se mantuvo en el margen de lo políticamente correcto sin contestar un “sí” a la pregunta de si el perfil de este Tour de 2016 no le recordaba a las últimas ediciones de La Vuelta. No obstante, encontró ciertas similitudes en busca del objetivo de llegar hasta la penúltima etapa con suspense.

En el que será el último Tour para Alberto Contador se han aumentado hasta los nueve días de montaña (por siete de este año) y se ha eliminado la contrarreloj por equipos para añadir una cronoescalada. Permanecen las nueve oportunidades para los sprinters del año pasado con tantas etapas en línea pero se reducen los que posibilitaron las tres etapas de media montaña ya que en 2016 sólo habrá una etapa de este perfil, en el quinto día.

 

“Exprimiendo los Pirineos”

“El próximo Tour está muy abierto, no hay un claro favorito. Cada semana hay algo de montaña exprimiendo a los Pirineos (pasan por España) y con los Alpes al final. En principio se adapta a las características de Froome, Contador y Quintana -aunque para éste puede pesar que hay más contrarreloj que en 2015-. Pero también está Tom Dumoulin, Fabio Aru...”, opina Guillén.

Los favoritos que nombra Guillén, salvo en el caso de Contador, pelearon hace unas semanas por hacerse con el maillot rojo de una Vuelta que despertó un tremendo interés (la audiencia así lo reflejó). De la organización de esta gran vuelta se encarga Unipublic, compañía propiedad de ASO, la también responsable de dar vida al Tour. ¿Ha habido alguna conexión a nivel de despachos entre Vuelta y Tour para apostar por esta filosofía? ¿Se ha utilizado a La Vuelta como ratón de laboratorio en beneficio del Tour? “En ciclismo, está claro que el Tour para ellos es lo primero, pero después viene La Vuelta. (Desde Francia) No intervienen en nuestra filosofía. Todas las grandes vueltas somos laboratorios donde realizamos experimentos que están a los ojos de todos, pero no recibimos instrucciones de nadie”.

Froome, Greipel y Cavendish en la presentación de esta nueva edición.
Froome, Greipel y Cavendish en la presentación de esta nueva edición.

Ahondando en el tema y para dejar claro que pese a tener ciertas similitudes La Vuelta sigue siendo diferente al Tour, Guillén matiza que “el Tour ha apostado por más montaña y no tantos los finales en alto; en La Vuelta es al contrario. A nosotros nos funciona”.

Cavendish tiene otras preferencias

Este envite ganador de La Vuelta despertó en su día malestar en uno de los mejores sprinters del momento, Mark Cavendish, cuando aseguró que “La Vuelta se ha vuelto estúpida”. A lo que Guillén responde: “Es evidente que a Cavendish no le gustan los finales en alto porque no dispone de tantas oportunidades, pero también tendrá sus días con opciones de victoria. Antes había más sprints que ahora pero las tres grandes vueltas abarcan 63 días del calendario a lo largo de un año y hay más pruebas… Tendrá que ir seleccionando”.

Es un nuevo orden, “mirar al cielo”, una estupidez que comenzó La Vuelta y por la que ahora apuesta el Tour.

Ciclismo

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios