CAE ANTE LA BRILLANTE PROMESA BRIAN ORTEGA

Swanson, el expandillero cruelmente estrangulado en UFC

Pese a manejar bien el combate, Cub Swanson acabó sometido por Brian Ortega en el segundo asalto del combate de este fin de semana en Fresno de la UFC

Foto: Brian Ortega después de someter a Cub Swanson.
Brian Ortega después de someter a Cub Swanson.
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Cub Swanson , que este fin de semana en la UFC Fresno no pudo ante la joven -e invicta- promesa Brian Ortega, es uno de los luchadores más duros de la UFC. Su fichaje por el gigante estadounidense de las MMA no llegó por casualidad, sino por méritos propios. Como tantos otros luchadores, pasó por campeonatos menos importantes, pero en ellos destacó como pocos. Para el recuerdo quedará su pelea con John Franchi en 2009, a la que Swanson llegó con la mano derecha rota debido a un accidente en un entrenamiento.

El luchador no quiso renunciar a la pelea y se metió en la jaula con sólo un brazo útil. Cosas de la vida, en el segundo asalto se rompió la mano izquierda, pero decidió seguir peleando hasta que consiguió coger a su rival en una guillotina. Swanson tiene ese punto poético que hace que, a pesar de no ser el más exitoso, sea un luchador querido cuyo estilo se describe como “la destrucción bella”.

El pasado difícil de Swanson

“Es muy duro ser luchador de UFC. Es un deporte que te lo exige todo”. Esas eran las palabras del propio luchador cuando le preguntaban por el precio de llegar a la élite de los deportes de contacto. "Me he roto manos, tobillo, cara, dedos, codo y me he luxado un hombro (...) sé bastante bien lo que exige esta forma de vida”. Swanson es una persona que ha sabido sobreponerse a todo, incluida una infancia difícil. Cuando todavía era un niño perdió a su padre y su madre entró en una espiral autodestructiva. Él y sus hermanos acabaron viviendo en casa de unos parientes que se hicieron cargo de ellos. De fuertes creencias religiosas, su familia de acogida intentó inculcarles sus valores, pero al llegar la adolescencia estos cuatro jóvenes educados para ser santos se transformaron casi en los hermanos Dalton.

Swanson pasó por el mundo de las bandas juveniles e incluso por la cárcel. No obstante, el infatigable luchador supo superar esa fase. Se centró en las MMA, recorriendo el arduo camino que terminaría por llevarle a UFC, donde llevaba diez victorias y tres derrotas bastante dolorosas. Swanson no solo ha tenido que sobreponerse a las heridas de la jaula y de la vida, sino también a la frustración de fallar cada vez que se ha enfrentado a los grandes (ha perdido con Holloway, Aldo y Chad Mendes). Como él mismo dice, su vida es una historia de “determinación”. El sábado, este infatigable luchador de 34 años tuvo que vérselas con Brian Ortega, una joven promesa que viene pisando fuerte: cinco combates en UFC con cinco victorias, tres de ellas por estrangulamiento, incluida la conseguida ante el propio Swanson.

"Pensé que iba a morir"

“Entré en pánico y palmeé. Pensé que iba a morir”, dijo Swanson después de la pelea. Eso es lo que hizo Ortega con un tipo capaz de sobreponerse a casi todo con sólo 26 años. ¿Su futuro? Dana White, presidente de UFC, no se atrevió este sábado a ponerle techo al chico, que seguro que ya estará pensando en el actual campeón del peso pluma, Max Holloway.

¿Y el de Swanson, el luchador infatigable de 34 años que gana todo menos los combates importantes? El mismo White intentó ofrecerle renovar su contrato, pero al luchador estadounidense se le veía dolido, una vez más. Lejos del héroe que casi siempre gana todo, como Cristiano Ronaldo, Swanson es de esos deportistas que llegan alto, pero nunca a la cima y terminan llenos de heridas. Más que el protagonista de una película de acción de Hollywood, Swanson parece sacado de una obra de Shakespeare. Así es el deporte, que no se hace solo con grandes vencedores.

Boxeo y Artes Marciales

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