El Barça se lleva el tercer Clásico de la temporada con exhibición de Mirotic (82-87)
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Victoria azulgrana en Madrid

El Barça se lleva el tercer Clásico de la temporada con exhibición de Mirotic (82-87)

La mejora defensiva y la contudencia anotadora azulgrana en el último cuarto provocaron que el Real Madrid se descolgase al final del partido

Foto: Trey Thompkins lucha con Nikola Mirotic durante El Clásico. (Efe)
Trey Thompkins lucha con Nikola Mirotic durante El Clásico. (Efe)

El Barça ha puesto fin a la racha triunfal del Real Madrid en la Liga Endesa y ha impedido el pleno al 15 de los de Pablo Laso en un partido extremadamente igualado que no se resolvió hasta el último cuarto (82-87). Una gran actuación defensiva coral azulgrana en el último cuarto y la exhibición individual de Nikola Mirotic durante todo el encuentro decantaron el tercer choque de la temporada entre blancos y azulgranas tras el vivido en la Supercopa de España con victoria madridista (72-67) y el disputado en la Euroliga para los catalanes. (79-72). El Barça cierra así una semana polémica marcada por el intento frustrado del francés, Thomas Heurtel, de unirse a la entidad blanca y del posterior castigo en el aeropuerto de Estambul.

El último partido del año entre Madrid y Barça empezó por todo lo alto en un encuentro que ya se prevía vibrante tras el ‘caso Heurtel’. Con una puntuación muy generosa en los primeros compases del choque, el intercambio de golpes fue el resultado directo de la combinación entre la propuesta ofensiva de ambos conjuntos y la relajación defensiva. Y es que el Real Madrid de Pablo Laso no dudó en aumentar el ritmo del partido desde el principio y encontrar canastas rápidas gracias a su buena circulación del balón. Una situación que provocó que Laprovittola y Causeur hallasen opciones de hacer daño e inflar la puntuación al aglutinar defensores con sus internadas.

placeholder Nick Calathes y Nikola Mirotic recuperan un balón. (Efe)
Nick Calathes y Nikola Mirotic recuperan un balón. (Efe)

Sin Facundo Campazzo y Anthony Randolph en los blancos y sin Víctor Claver ni Brandon Davies en los culés, el tercer Clásico de la temporada estuvo marcado por la igualdad de principio a fin. De este modo, la responsabilidad anotadora madridista en el primer cuarto se repartió en el WiZink Center a través del juego exterior y las transiciones veloces. Mientras el técnico visistante, Saras Jasikevicius, trataba de corregir desde el banquillo la frágil defensa individual azulgrana, un motivadísimo Nikola Mirotic reafirmaba sus ganas de jugar este duelo tras perderse el último enfrentamiento de Euroliga por la Covid-19 y firmaba 14 de los 23 puntos azulgranas en el primer cuarto. Sobre la bocina, los catalanes lograron irse por delante en el primer asalto (22-23).

El atrevimiento inicial continuó en el segundo cuarto pese al intento de aumentar la intensidad defensiva. Eso sí, con distintos protagonistas. El Barça aumentó su exigencia en campo propio con el objetivo de frenar la velocidad con la que atacaba el cuadro local, mientras que en campo rival, activó a más anotadores y repartió la responsabilidad ofensiva. Ahí surgieron Higgins, Oriola, Hanga o Calathes para acompañar a Mirotic.

La aparición de Llull no fue suficiente

Tuvo que aparecer el tiempo muerto de Pablo Laso como síntoma de los errores defensivos blancos en el poste bajo, donde Jasikevicius cargaba el juego interior ante la ausencia de Tavares (tan solo disputó 10 minutos en la primera parte). Si en el Barça emergió Higgins, Sergio Llull acudió a la ayuda de su equipo cuando más lo necesitaba con sus canastas inverosímiles y su dirección del juego. La extrema igualdad se tradujo en un empate a 46-46 en el segundo cuarto.

placeholder Saras Jasikevicius pide más intensidad a sus jugadores. (Efe)
Saras Jasikevicius pide más intensidad a sus jugadores. (Efe)

El partido no bajó de revoluciones tras pasar por el túnel de vestuarios. Los dos equipos querían jugar a mucha velocidad y ninguno era capaz de controlar las embestidas de su rival en el tercer asalto. Así, después de unos minutos marcados por la imprecisión anotadora, el Barça incrementó su nivel defensivo tal como ansiaba su entrenador. El Real Madrid se topó con la espesura ofensiva y el Barça empezó a imponer su versión en el encuentro al final del tercer cuarto (65-64), algo que se agravaría en un último cuarto decisivo.

El Barça decantó el partido desde la defensa

Los de Pablo Laso concedían rebotes defensivos, no se acercaban a su puntería habitual y Kuric castigaba la tibieza blanca. Los jugadores del Barça no paraban de ofrecer ayudas defensivas y el Madrid se fue en el último cuarto, puesto que la mala toma de decisiones hizo que bajara la efectividad blanca. Las pérdidas locales y la falta de contudencia provocaron una brecha en el marcador al inicio del último cuarto que el Madrid no pudo recortar en ningún momento. Con un parcial de 7-18 y sin la presencia de la estrella azulgrana en pista, Nick Calathes, el Barça halló en la dupla Kuric-Higgins y la extraordinaria mejora defensiva un camino hacia la victoria, pese a que Llull trató de mantener a su equipo con vida en un final de partido muy gris de los blancos.

Con un grado de desacierto tan enorme en las filas blancas, el Madrid buscó meterse en el partido de nuevo a través de sus individualidades. Carroll anotó un triple, el Barça se precipitó en ataque dos veces consecutivas y Deck puso un 80-84 en los últimos minutos del Clásico para darle emoción al tramo final. La internada de Laprovittola se vio sentenciada por el tapón de Mirotic, que junto a los tres tiros libres que anotó, funcionó de guinda de un partido magnífico del español para cerrar el encuentro (82-87).

Nikola Mirotic Pablo Laso