en la noche del triunfo de 'la forma del agua'

Los momentazos de los Oscar 2018: de la moto de agua a la 'maría' de Jimmy Kimmel

En una gala integradora pero no demasiado reivindicativa, los momentos más memorables estuvieron rozando el absurdo

Foto: La actriz Helen Mirren y el diseñador Mark Bridges en la ceremonia de los Oscar. (Reuters)
La actriz Helen Mirren y el diseñador Mark Bridges en la ceremonia de los Oscar. (Reuters)

Los Oscar 2018 preveían unos discursos de lengua afilada. Pero a diferencia del año anterior y de los pasados Globos de Oro, la ceremonia se decidió por un tono más festivo y menos beligerante, con escasas menciones a Trump y a Harvey Weinstein. Si Ricky Gervais hubiese cogido el micrófono no hubiese dejado títere con cabeza, pero por segundo año consecutivo el presentador ha sido Jimmy Kimmel, la estrella del 'late night' de la cadena ABC —encargada de retransmitir la gala en Estados Unidos—, más amigo de un humor blanco y de digestión fácil que de los dardos políticos. Los premios también siguieron el esquema previsto, con 'La forma del agua' como triunfadora con cuatro de los trece galardones a los que aspiraba y un recuento final muy repartido, con las tres estatuillas de 'Dunkerque' y las dos de 'Coco', 'Blade Runner 2049', 'El instante más oscuro' y 'Tres anuncios en las afueras', la gran damnificada de la noche. Así que lo más memorable de unos Oscar más que blanditos fueron algunos momentos tan absurdos como estos:

Kimmel le pide marihuana a Spielberg

La última película de Steven Spielberg, 'Los archivos del Pentágono' participaba en dos categorías —Mejor película y Mejor actriz principal—, pero el veterano director californiano se fue con los bolsillos vacíos. ¿O no? En un momento de la gala, antes de presentar el Oscar a Mejor diseño de producción, Kimmel se dirigió a Spielberg desde lo alto del escenario. "¡Hey! ¿Cómo te llamas? ¿Tú qué haces?" le preguntó al cineasta, ganador de tres premios de la Academia por 'Salvar al soldado Ryan' y 'La lista de Schindler', además de un busto de Irving Thandler.

La siguiente pregunta de Kimmel desconcertó todavía más al director, a quien le preguntó varias veces: "Eh, ¿tienes maría? ¿Tienes maría?". Después de unos segundos de duda, Spielberg decidió entrar al juego sin mucho entusiasmo, haciendo como que escondía drogas en el bolsillo de su chaqueta. Kimmel, dirigiéndose a la cámara ha cerrado este torpe 'sketch' con un "¡Ay! ¡Lo siento! No me he dado cuenta de que estamos en directo...".

Una moto de agua para el discurso más corto

sta es una ceremonia de entrega muy larga", avisaba Kimmel en su monólogo de apertura. "Así que esto es lo que vamos a hacer. No digo que no haya discursos de agradecimiento largos, pero quien haga el más corto esta noche se llevará a casa... Johnny, ¡diles lo que pueden ganar!". "¡Una moto de agua nuevecita!", anunció una voz en off mientras Helen Mirren hacía las veces de azafata de 'El precio justo' mostrando una moto de agua Kawasaki valorada en unos 14.000 euros, "Helen Mirren no incluida".

"¿Por qué perder el tiempo dándole las gracias a tu madre cuando podrías llevártela a dar la vuelta de su vida en esta moto de agua?", preguntó el presentador. Además, al premio se le añadió a mitad de ceremonia in viaje "al soleado Lago Havasu", una especie de playa de pueblo situada entre California y Arizona. "En el caso de que haya un empate, el ganador será Christopher Plummer, uno de los nominados de más edad de la 90 edición, aunque por debajo del director y guionista James Ivory, ganador del Oscar a Mejor guión adaptado por 'Call Me By Your Name' a sus 90 años.

Al final el afortunado fue el diseñador Mark Bridges, ganador del Oscar a Mejor vestuario por 'El hilo invisible' —su segunda estatuilla tras la obtenida en 2012 por 'The Artist'—, que acabó la noche subido a la Kawasaki pertrechado con un chaleco salvavidas y con Helen Mirren de paquete.

Los actores se van al cine... en medio de la gala

Si el año pasado una excursión por Hollywood acabó con un grupo de turistas metidos en el Dolby Theater donde se celebran los Oscar, este año Kimmel ha querido invertir el orden de los factores y se ha llevado a un grupo de actores a unas salas de cine cercanas, donde el público estaba viendo 'Un pliegue en el tiempo' ajeno a la entrega de premios. Ante la estupefacción de los asistentes, Gal Gadot, Ansel Elgort, Mark Hamil, Lupita Nyong’o, Guillermo del Toro, Emily Blunt, Armie Hammer y Lin-Manuel Miranda interrumpieron una proyección en el Teatro Chino TCL para repartir cestas de caramelos, perritos calientes y sándwiches gigantes en medio de un mar de gritos de sorpresa.

Kimmel le pidió además a uno de los espectadores, un tipo llamado Mike Young, que presentase la categoría de Mejor corto de acción real, para dar paso a las actrices Tiffany Haddish y Maya Rudolph, encargadas de entregar la estatuilla.

"¿Unos Oscar demasiado negros?"

Y fueron estas dos actrices, Haddish y Rudolph, las que interpretaron uno de los monólogos más —por fin— divertidos de la noche. Después de quejarse de juanete y ampollas —incluso de haber perdido el dedo meñique del pie— por llevar tacones de aguja, estas dos mujeres de ascendencia afroamericana quisieron recordar la polémica que precedió a los Oscar hace dos años, a los que se acusó de ser "demasiado blancos" con la campaña #OscarsSoWhite. "Estoy un poco nerviosa porque hace algunos años la gente iba diciendo que si los Oscar eran demasiado blancos", comenzó Rudolph. "Y desde entonces hemos progresado muy seriamente"

"Cuando hemos salido aquí las dos juntas, sabemos que algunos de vosotros habéis pensado: '¿Ahora no son los Oscar demasiado negros?'"

"Cuando hemos salido aquí las dos juntas, sabemos que algunos de vosotros habéis pensado: '¿Ahora no son los Oscar demasiado negros?'", continuó Haddish. "Pero sólo queremos deciros que no os preocupéis", prosiguió Rudolph. "Va a venir por aquí mucha más gente blanca esta noche. Acabamos de pasar por el 'backstage' y hay miles de personas blancas ahí atrás. No sólo las estrellas; hay mucha gente blanca con el pinganillo y mucha gente blanca sujetando papeles y carpetas".

Warren Beatty y Faye Dunaway leen el sobre correcto

El mundo es de los audaces y, aunque el año pasado protagonizaron uno de los momentos más bochornosos de la historia de los Oscar leyendo el sobre equivocado y dándole el Oscar a Mejor película a 'La La Land' en vez de a 'Moonlight', Warren Beatty y Faye Dunaway se atrevieron a volver a entregar el premio gordo de la 90 edición de los Premios de la Academia. "A partir de aquí nada puede ir mal. Lo que pasó el otro año es Waterhouse pasada —'water' significa agua, para los menos duchos en las artes del sajón, y es el nombre de la empresa que custodia los sobres—", bromeó Kimmel. "En el 51 aniversario del clásico del cine 'Bonnie y Clyde', por favor demos la bienvenida a Warren Beatty y Faye Dunaway".

"Muchas gracias, me alegro de veros... otro año más", empezó el actor. "Como dicen, presentar es mejor cuando lo haces una segunda vez", añadió Dunaway. Y tras la proyección de un extracto de las nueve películas nominadas, Beatty sacó el nombre del ganador con mano temblorosa. Esta vez no hubo sorpresas y 'La forma del agua' se coronó como la reina de la noche.

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