el film fantástico se lleva cuatro premios

'La forma del agua' y Guillermo del Toro rompen el muro y conquistan los Oscar 2018

Los premios más mexicanos de la Academia de Hollywood dejan como gran derrotada con solo dos estatuillas a 'Tres anuncios en las afueras'

Foto: Benicio del Toro, triunfador de los Oscar 2018 con 'La forma del agua'. (Reuters)
Benicio del Toro, triunfador de los Oscar 2018 con 'La forma del agua'. (Reuters)

Se rompió la racha de lo que en Hollywood ya llamaban “el reparto” (“el split”), que distribuía los premios principales entre dos títulos y parecía condenado a repetirse eternamente. Los premios Oscar 2018 de Mejor dirección y Mejor película han caído en las mismas manos: las del mexicano Guillermo del Toro y su fantástica historia de amor en 'La forma del agua'. 'Tres anuncios a las afueras', que parecía la más cerca de arrebatar el Oscar principal al director mexicano, se ha quedado al final con dos estatuillas: Mejor actriz y Mejor actor de reparto. Los Oscar más mexicanos de la historia han roto así el muro en los Estados Unidos de Trump.

'La forma del agua' se ha llevado dos premios más: Mejor banda sonora y Mejor diseño de producción, con un total de cuatro estatuillas. 'Tres anuncios' se ha quedado con dos, detrás de 'Dunkerque', la segunda más premiada de la noche con tres (montaje y mezcla de sonido y edición). Casi todas las demás nominadas a Mejor película se han llevado algún Oscar: 'El instante más oscuro', Mejor actor para Gary Oldman y Mejor maquillaje; 'Déjame salir', Mejor guión original, para su también director Jordan Peele; 'Call me by your name', Mejor guión adaptado; 'El hilo invisible' Mejor vestuario. Las únicas del grupo que se ha ido con las manos vacías han sido 'Lady Bird' y 'Los papeles del pentágono'.

Solo cinco de las nueve nominadas a mejor película repetían en la categoría de Mejor director, y estaba prácticamente cantado que el mexicano Del Toro, adorado en Hollywood y ganador de todos los premios previos, se llevaría la estatuilla. La duda estaba en si 'La forma del agua' había gustado a los académicos más que otros títulos de este año más actuales o con un mensaje más obvio, más “del momento”.

La película de Martin McDonagh, además, contaba con el apoyo del gremio de actores, que premiaron la cinta con su SAG, y que forman el grupo más numeroso de la Academia. Sin embargo, Del Toro ha conseguido emular a su colega Alejandro González Iñárritu como segundo mexicano que gana dirección y película en el mismo año (Iñárritu lo hizo con 'Birman' en 2015). 'Tres anuncios a las afueras', una especie de western actual y femenino, una historia dramática con tintes cómicos que se ríe al mismo tiempo que denuncia la paletería y el atraso de la América más profunda con un estilo que no ha sido del gusto de todos, se ha llevado dos de los siete premios a los que aspiraba.

Empoderamiento femenino

De lo que casi nadie dudaba era de que Frances McDormand saldría esta noche con un Oscar debajo del brazo. McDormand, quien se inspiró entre otros en el John Wayne de 'Centauros del desierto', se ha erigido como la imagen del empoderamiento femenino con su retrato de una madre coraje violenta e irracional, y ha conseguido su segundo Oscar (tras el que ganó por 'Fargo' en 1997). Aprovechó su discurso para hacer levantarse a todas las mujeres en la platea nominadas para reivindicar paridad de género en la industria. Su compañero de reparto Sam Rockwell, se llevó el primer Oscar de la noche, el de Mejor actor secundario. El actor de 49 años era el gran favorito por su interpretación del policía brutal y racista, que tiene, en el fondo, su corazoncito.

Frances McDormand recoge el Oscar a Mjeor Actriz en la gala de los Oscar 2018
Frances McDormand recoge el Oscar a Mjeor Actriz en la gala de los Oscar 2018

La mejor canción y mejor largometraje de animación han sido para 'Coco'. El gran éxito del año de Disney, una historia muy mexicana con el día de los muertos de fondo, cuenta entre su elenco con Gael García Bernal, que interpretó su éxito 'Remember me' (compuesta por el matrimonio Robert Lopez y Kristen Anderson Lopez, los autores de 'Let it go' de 'Frozen').

Además del triunfo de Del Toro, que se convierte en el cuarto mexicano consecutivo en ganar la mejor dirección tras Alfonso Cuarón, y Alejandro González Iñárritu (este último dos años seguidos), y de la mucha mención que se hizo de la riqueza cultural que aporta la inmigración mexicana con el oscar a 'Coco' (“¡Viva Latinoamérica!”, gritó Oscar Isaac al leer el título ganador, aunque la cinta es casi netamente estadounidense), los países de habla hispana se han visto representados este año en la categoría de Mejor película de habla no inglesa. La chilena 'Una mujer fantástica', de Sebastián Lelio (y producida por los hermanos Larraín), se ha hecho con la estatuilla, el primer Oscar para Chile. Su protagonista, la actriz transexual Daniela Vega, fue además presentadora de una de las canciones nominadas.

La actriz transexual chilena Daniela Vega en la gala de los Oscar 2018. (Reuters)
La actriz transexual chilena Daniela Vega en la gala de los Oscar 2018. (Reuters)

Los premios de este año, muy repartidos, coinciden con una Academia cada año más variada y extendida geográficamente. Criticada en años anteriores por estar constituida en un 90% por hombres blancos no particularmente jóvenes (aquellos que todavía controlan los grandes estudios), la organización se ha abrazado al lema “renovarse y morir” y de sus casi 7.300 miembros, 1.400 han entrado en los últimos años, muchos de ellos de fuera de EEUU. Esta es para muchos la razón por la que películas “pequeñas” como 'Déjame salir' (una historia de suspense/horror/ciencia ficción) o 'Lady Bird' (la historia de una adolescente rebelde y sus desventuras familiares y amorosas) hayan alcanzado sendas nominaciones a Mejor película y Mejor director, categorías en épocas anteriores reservadas a los “super peliculones”, aunque 'Lady Bird' haya terminado quedándose sin ningún premio.

'Call me by your name' dio su primer Oscar, aunque parezca increíble, al veteranísimo James Ivory, por su guión adaptado. La película, dirigida por el italiano Luca Guadagnino, está basada en la novela del mismo nombre de Andre Aciman, y es, en palabras de Ivory, “una encantadora historia de amor que me daba la excusa para volver a Italia”. Ivory ha estado nominado cuatro veces como director por 'Regreso a Howards End', 'Una habitación con vistas' y 'Lo que queda del día' y es a sus 89 años el ganador de un Oscar más senior de la historia.

El veterano James Ivory recoge el Oscar al Mejor guion adaptado por 'Call Me by Your Name'. (Reuters)
El veterano James Ivory recoge el Oscar al Mejor guion adaptado por 'Call Me by Your Name'. (Reuters)

Uno de los momentos más emocionantes de la noche fue el premio a Mejor guión original para Jordan Peele, el director y productor de 'Déjame salir'. Una película de suspense/terror con mensaje, el largometraje es el primero de este guionista y director novel que viene del mundo de la comedia (y que se hizo famoso, entre otras cosas, por su imitación de Obama en la serie de sketches de Key and Peele). Una historia ágil, sin complicaciones pero con suficiente fondo para desatar interminables debates sobre las relaciones raciales en EEUU, que ha sido uno de los fenómenos del año y que se lleva este único Oscar.

Pocos premios para los grandes

Grandes del cine de autor independiente como Paul Thomas Anderson y Christopher Nolan no se han ido con las manos vacías. La cinta del británico Nolan, 'Dunkerque', una inmersiva incursión en el cine bélico, y la más taquillera de las nominadas, se ha llevado los premios al Mejor montaje de sonido, mezcla de sonido, y edición, lo que la ha convertido, en realidad, en una de las más premiadas de la noche.

'El hilo invisible' de Thomas Anderson, nominada a seis categorías, ha conseguido solamente el Oscar a Mejor vestuario. Daniel Day Lewis, su protagonista, se ha quedado sin premio en la que asegura que será la última interpretación de su vida, la del maniático y psicótico diseñador Reynolds Woodkock.

'El instante más oscuro', que narra la versión política del mismo episodio histórico que la película de Nolan (la evacuación de Dunkerque), se ha llevado, como se esperaba, el premio a mejor interpretación protagonista masculina por un Gary Oldman irreconocible como Winston Churchill. Horas de maquillaje y memorables líneas de diálogo daban como triunfador al actor británico, de 59 años, en todas las encuestas. El instante más oscuro se ha llevado además, con toda lógica, el premio a mejor maquillaje. Dos de las seis categorías a las que aspiraba.

Otro episodio histórico relativamente menor elevado a guión cinematográfico, 'Los papeles del pentágono', se ha quedado sin el Oscar en la única otra categoría aparte de Mejor película a la que estaba nominado, la de Mejor actriz protagonista. Era la nominación número 21 de Meryl Streep (un récord). 'Blade Runner 2049', la esperada secuela a la película de culto, se hizo con el premio a Mejores efectos especiales y el de Mejor dirección de fotografía: un merecido Oscar para Roger Deakins tras sus 13 nominaciones.

La categoría de Mejor actriz de reparto trajo el único Oscar para 'Yo, Tonya', la película sobre la patinadora olímpica Tonya Harding. Allison Janney, absoluta favorita, secundaria televisiva de lujo y premiada con Emmys y Globos de Oro, estaba nominada al Oscar por primera vez a sus 58 años por su interpretación de la madre (terrible y abusiva) de la patinadora. 'The Florida Project', de Sean Baker, una de las maltratadas de este año, se quedó sin el único premio al que estaba nominada, el de mejor actor de reparto para Willem Dafoe.

Allison Janney muestra su Oscar como Mejor actriz de reparto en los Oscar 2018. (EFE)
Allison Janney muestra su Oscar como Mejor actriz de reparto en los Oscar 2018. (EFE)

El premio al Mejor documental ha sido para 'Icarus', un trabajo que sacrifica la forma, casi amateur, por el contenido. El ciclista Bryan Fogel comenzó el documental con la idea de demostrar que era posible doparse y no ser descubierto, pero se encontró con la exclusiva de su vida al descubrir todo un entramado institucional de dopaje de deportistas olímpicos en Rusia.

90 años de Oscar

Con sus montajes que ponen un nudo en la garganta, la ceremonia ha sido a partes iguales deslumbrante (incluso demasiado: 45 millones de cristales Swarovski convirtieron el escenario en una especie de Krypton glamuroso) y plúmbea (esos continuos cortes publicitarios, ese homenaje a las películas de guerra), como suele suceder con los Oscar, cada año blanco de críticas y objeto de fascinación global. Mientras que su relevancia puede estar disminuyendo (la audiencia televisiva, por ejemplo, no ha dejado de bajar en EEUU, situándose el año pasado en casi 33 millones) lo cierto es que no hay competencia frente a su poder de convocatoria y su interminable lista de celebrities.

El presentador de los Oscar 2018 Jimmy Kimmel. (Reuters)
El presentador de los Oscar 2018 Jimmy Kimmel. (Reuters)

El presentador Jimmy Kimmel se encargó de recordarnos a todos que el viejo Oscar, que cumple 90 años, sigue siendo el premio preferido (bromeando sobre el hecho de que la estatuilla no tiene pene, “este eso tipo de hombre que necesitamos en esta ciudad”). Su monólogo de inicio de la ceremonia fue una especie de lectura de cartilla de lo que Hollywood ha mejorado y lo que todavía tiene que mejorar. Dedicó la noche a la historia de la Academia, leyendo el primer chiste de la primera ceremonia en 1929 (una que, según dijo, había durado solo 15 minutos y había dado dos premios a la mejor película, “más o menos lo que hicimos el año pasado”).

Kimmel puso en marcha una especie de “secuela” a su sketch del año pasado en el que traía a gente de la calle al teatro Dolby. Escogió a un grupo de nominados y famosos que llevaron chucherías a los espectadores del teatro Chino, vecino del Dolby, quienes, supuestamente sin sospechar nada, veían un preestreno de “A wrinkle in time”. El resultado de la sorpresa fue más espectacular y simpático que el año pasado, con el objetivo más claro de dar las gracias en general a los espectadores que siguen yendo al cine. Nadie pareció molesto porque les hubiera interrumpido la película.

Jodie Foster en muletas junto a Jennifer Lawrence entregan el Oscar a la Mejor Actriz. (Reuters)
Jodie Foster en muletas junto a Jennifer Lawrence entregan el Oscar a la Mejor Actriz. (Reuters)

En tiempos de hashtags, además, los organizadores se han subido al tren del #MeToo y del #TimesUp, ofreciendo a los famosos la mejor plataforma para mostrar su lado más solidario (Kimmel prometió, no obstante, que al ganador que diera el discurso de agradecimiento más corto le regalaría una moto acuática, por aquello de que “la ceremonia es muuuuy larga”). Los espectadores han disfrutado de la pasarela de moda de más alto perfil del año, pero en la alfombra roja pocos periodistas se han atrevido a preguntar a nadie de qué diseñador era el traje que llevaban. Por fortuna, la alta costura es perfectamente compatible con los pins y los detalles que apoyan a los diferentes movimientos reivindicativos.

Ha habido espacio para récords y primeras veces (”Si eres un nominado que no está haciendo historia, muy mal”, bromeó Kimmel): primera mujer nominada al mejor dirección de fotografía (Rachel Morrison, Mudbound), primera presentadora trans (la chilena Daniela Vega), el nominado a actor de reparto más mayor de la historia (con 88 años, Christopher Plummer), primera nominada por canción y por interpretación de reparto en el mismo año (Mary J Blige), el premiado más mayor de la historia (Ivory). Encorsetados y predecibles, pero con sus pequeñas dosis de sorpresas (como una Jodie Foster en muletas presentando, junto a Jennifer Lawrence, el premio a mejor actriz tras la retirada estratégica del actor al que tocaba presentar el premio este año, Cassey Affleck) y salidas de guión, siguen siendo parada obligatoria para todo el que disfrute con el cine. Si no existieran, los echaríamos de menos.

Cultura

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
12 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios