ESTRENOS de cine

'Ralph rompe internet': todas las princesas Disney... ¡reunidas por primera vez!

En la secuela de '¡Rompe Ralph!', Disney aprovecha las aventuras del grandullón y la corredora protagonistas por la red para pegarse un autohomenaje a lo grande

Foto: 'Ralph rompe internet'.
'Ralph rompe internet'.

En los 'blockbusters' de dibujos más recientes se adivina una tendencia lógica. En el afán por explotar las posibilidades de la animación digital para ofrecer un espectáculo más grande que la realidad física, cada vez más películas se embarcan en recrear universos alternativos o reales pero intangibles. En 'Del revés', nos sumergíamos en el espacio de las emociones y el subconsciente. Con 'Coco', viajábamos al mundo de los muertos reconstruido a partir del imaginario popular mexicano. En 'Zootrópolis', la gran urbe futurista reproducía una suerte de ecosistema multicultural compuesto por todo tipo de especies de mamíferos.

Y '¡Rompe Ralph!' expandía los escenarios de diferentes videojuegos de la era Arcade en un entorno común habitado por sus personajes. Rich Moore, codirector de 'Zootrópolis' y '¡Rompe Ralph!', y Phil Johnstone, coguionista de ambas, cofirman ahora también como realizadores la segunda entrega de las aventuras de este grandullón que trabaja como villano en un entorno lúdico similar al de 'Super Mario Bros.', en otra inmersión en un paradigma concreto, internet, visualizado como universo habitable.

Seis años después de que Ralph se revelase contra su sino de ejercer siempre de malvado sin psicología en un juego donde encima no se reconocía su aportación, el gigante buenazo ha consolidad su amistad con Vanellope, la audaz conductora de carreras de 'Sugar Rush Speedway'. Ahora es la llegada de internet la que amenaza el futuro del juego donde trabaja Vanellope. Por lo que la pareja de amigos decide adentrarse en el universo digital en línea para adquirir el volante necesario para que esa máquina del Arcade ahora estropeada y sin esperanza de reposición siga en funcionamiento. Ralph y Vanellope navegarán así por un mundo físico donde el buscador de Google, el notificador de eBay, el correo 'spam' o el algoritmo de YouTube aparecen antropomorfizados. La gracia del filme reside en parte en el acierto a la hora de convertir características tecnológicas en rasgos humanos, desde el sabiondo que siempre intenta adelantarse en la concreción de tu búsqueda específica a la cazadora de tendencias en el consumo de vídeos efímeros. La película también retrata con acierto internet como esa oscura caja de resonancia que expande nuestros miedos, vanidades, inseguridades y rencores, y nos los retorna en forma de monstruo incontrolable y (auto)destructivo. La caída hacia el abismo en este sentido de Ralph es en parte consecuencia de la crisis de su relación con Vanellope, cuando la muchacha se da cuenta de que su horizonte de futuro vital ya no coincide con el de su mejor amigo.

'Ralph rompe internet'.
'Ralph rompe internet'.

'Ralph rompe internet' es también un filme en que Disney pone en evidencia con todo el desparpajo su reinado en el imaginario dominante del espectáculo digital. Como es habitual en este tipo de obras, la creación de un universo que referencia una realidad existente se llena de continuos guiños a un canon de personajes populares. Y aquí Disney se dedica a autocitarse continuamente, de manera que las princesas de sus películas se cruzan con los 'stormtroopers' de 'Star Wars' mientras el cameo póstumo de Stan Lee pasa por allí, y todo queda en casa en lo que a derechos se refiere. Además, la naturaleza metaficcional de 'Ralph rompe internet' le permite reservar metraje para un acontecimiento histórico: la primera reunión de todas las princesas Disney en una película en que la protagonista no ejerce este tipo de rol. Los guionistas dirimen con cierto encanto autoconsciente la oportuna reflexión sobre qué significa ser princesa y rematan la jugada con una secuencia posterior donde son las chicas quienes salvan al protagonista a través de esas herramientas tradicionalmente femeninas que hasta el momento no habían podido ejercer semejante función heroica.

Sin embargo, 'Ralph rompe internet' no va más allá de esta actualización de los roles acorde con los nuevos tiempos

Sin embargo, 'Ralph rompe internet' no va más allá de esta actualización de los roles acorde con los nuevos tiempos, y eso que su propia propuesta apuntaba a un mayor recorrido en la autocrítica. Por ejemplo, la coincidencia de todas las princesas en un único espacio subraya hasta qué punto su diversidad de procedencias no es más que una forma de repetir con variaciones una encarnación estética de la mujer muy homogénea y limitada. Una equivalencia física, la de la princesa-mujer-Barbie, que sí que rompe Vanellope. Y si la película ahonda en el abismo oscuro que puede resultar internet para quien se sumerge demasiado en su vorágine de gratificación compulsiva e instantánea, en cambio tampoco parece darse cuenta de que ofrece indirectamente un retrato distópico de la red desde un punto de vista empresarial.

Cartel de 'Ralph rompe internet'.
Cartel de 'Ralph rompe internet'.

Además de que Disney pueble un mundo digital con referencias en mayor parte de su catálogo, 'Ralph rompe internet' también muestra hasta qué punto puedes recorrer todas las latitudes del universo en línea con solo adentrarte en cuatro o cinco grandes marcas. Cuando al final de la historia, (¡'spoiler'!) Ralph y Vanellope deciden mantener su amistad pero desde mundos paralelos, otro gran abismo se pone en evidencia. Mientras que el calendario de Ralph se sigue adaptando a una jornada laboral tradicional y su ciclo de actividad concuerda con las horas de luz solar, Vanellope ha optado por quedarse en un mundo donde todo está siempre encendido y le toca currar 24 horas al día, 365 días al año hasta que no la actualicen...

Cine

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios