La animación española exhibe su músculo en el MoMA
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españa es el quinto productor de animación

La animación española exhibe su músculo en el MoMA

'Del trazo al píxel' llega al museo neoyorquino para seguir demostrando la fuerza de la animación patria, una industria que sigue conquistando más fuera que dentro de nuestras fronteras

Más de 49 millones de dólares recaudó'Las aventuras de Tadeo Jones' desde que se estrenó en agosto de2012, según datos de Boxofficemojo. Se convertía en la película de animación más taquillera de la historia del cine español. 'Atrapa la bandera' sumó otros más de 20 millones de dólares.Ambos éxitos de la animación española tienen un nombre propio detrás: Enrique Gato. El director, que está preparando nuevaentregade Tadeo Jones parael próximo año, es una de las puntas de lanza de la animación española, pero no la única. Nombres como Rodrigo Blass, Sam, Juan Carlos NavarrooGuillermo García Carsí resuenan desde la escena internacional junto a otros históricos como Javier Marsical,José Luis Moro, Francisco Macián o Segundo de Chomón para demostrar que la animación española, pese a la escasez de ayudas e incentivos fiscales de España,conquista dentro y, especialmente,fuera de nuestras fronteras.

"Ahora vivimos un momento muy interesante en la animación española porquehay una cantera de talento brutal. Sinceramente creo que podemos sacar pecho. No compararnos con Estados Unidos, claro, pero si miramos al talento y, sobre todo, al independente, no tenemos nada que envidiar absolutamente a nivel internacional".¿Nada? Una cosa sí, defiende Carolina López, comisaria del ciclo 'Del trazo al píxel. Más de cien años de animación española' que se puede ver desde hoy en el MoMA de Nueva York:apoyo institucional.

"Tenemos excelentes productos y excelente talento, lo que pasa es que no se pueden comparar los incentivos fiscales de España con los de Francia o los de Colombia, por mirar a otro país fuera de nuestro entorno más cercano. Nos pasan la mano por la cara. La animación no es que tenga futuro, es que tiene un presente muy potente porque llega a todos los sitios -no nace para el mercado español- y genera algo que no tiene el cine de imagen real: 'merchandising' y productos paralelos. Por tanto, claro que podemos hablar deindustria de la animación española y con músculo,pero existemuy poca consciencia por parte delas instituciones de que hay que apoyar a la animación española porque hay talento y, sobre todo, porque hay ideas que ya se exportan a otros países", garantiza.

Su opinión coincide con muchas de las voces del sector. Gato aseguraba el año pasado a este periódico que la animación española vive "el mejor momento de su historia" pero es necesario pensar en un nuevo sistema de incentivos fiscales que tenga en cuenta los tiempos dilatados de las producciones de animación y mejores cuantías para poder competir con el resto de industrias.“En España hay una industria emergente, y si continuamos así será muy competitiva. Además, es una industria muy valiente", añadía en otra entrevista Sam recalcando la necesidad de que el cine en general deje de ver a la animación como "el hijo bastardo" y le dé el peso que realmente tiene.

Según los datos del Observatorio Audiovisual Europeo, España es el quinto productor de animación del mundo, con 28 títulos entre 2010 y 2014. Este informe, presentado en el festival galo de Annecy(apodado el Cannes de la animación) de 2015, resaltaba también que la animación española vendióal extranjero 11,3 millones de entradas frente a los 8,8 millones de espectadores de la francesa. La industria y los resultados, por tanto, están ahí. Solo falta que España crea en su animación.

"Las instituciones tienen que reconocer que en la animación española hay un presente muy potente y debe cuidarlaporque funciona sola. Es más, la animación independiente es el vivero que hay que cuidar. Lo que pasa es que a veces hace falta que nos lo reconozcan fuera o ir al MoMA para que tenga repercusión aquí", apostilla López. Precisamente el ciclo 'Del trazo al píxel', producido por el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB) y Acción Cultural Española,exhibe el músculo y la historiade la animación española en Nueva York trasvisitarvarias ciudades del mundo. Esta muestra recopilalo mejor del animación española desde 1908 hasta la actualidad,poniendo el foco en los primeros trabajos que estaban perdidos, y que se han recuperado durante un proceso de investigación de dos años, y las producciones más desconocidas e independientes.

Están, por ejemplo, Enrique Gato o Javier Marsical pero no con Tadeo Jones o 'Chico & Rita' sino con sus obras menos conocidas. Tampoco falta Guillermo García Carsí, uno de los padres de Pocoyó, pero con el corto para adultos 'Doomed: a biological cartoon!'.En total, en el MoMA se pondrán ver 63 títulos de autores españoles, además de una selección de 17 spots de los Estudios Moro. También estará el trabajo deJordi Amorós, Josep Escobar, Francisco Macián (padre del anuncio de 'La canción del Cola-Cao' o 'El mago de los sueños' con la familia Telerín),Gabriel Blanco yChumy Chúmez, y de animadores contemporáneos con gran repercusión internacional como ​Juan Pablo Etcheberry, Rocío Álvarez, Marcel.lí Antúnez, Dvein, Laura Ginés, César Díaz Meléndezo Trimono.

De hecho, el ciclo se inauguracon la presencia en Nueva York deRodrigo Blaas, que ha trabajado en 'Wall-E' de Pixar y acaba de dirigir la serie de Netflix 'Trollhunters', de Guillermo del Toro, con su corto'Alma'; Alberto Vázquez, otro de los grandes nombres de la animación españolaque, tras su primera y exitosa película 'Psiconautas, los niños olvidados',está ahora coproduciendo con Francia un largometraje sobre su corto 'Sangre de Unicornio'; yAnna Solanas, que junto a Marc Riba, presenta 'Las gemelas de la calle de Poniente', un oscurocorto en 'stop motion' que ha destacado elcurator del MoMA como lo que más le ha llamado la atención del ciclo.

Una historia intermitente y de supervivencia

Aunque 'Del trazo al píxel' no es una antología histórica sobre la animación española, el ciclo sí hace un repaso a la evolución de la industria desde hace más de un siglo."Se creía que no había tal cosa como una historia de la animación española, pero hemos visto que ha habido piezas muy importantes en cada década a pesar de las carencias y la discontinuidad existente. Contamos quiénes somos, de dónde venimos y qué ha pasado en la industria y en nuestra sociedad.Hoy la animación española goza de una salud creativa impresionante", asegura López.

Esos elementos eran entonceslafaltade una industria y de mediosy son hoy la falta de presupuesto y de una apuesta institucional decidida. "La constante de nuestra industria ha sido ladiscontinuidad. Se ha perdido el conocimiento y se ha tenido que ir reinventando. Otra constante es que muchos autores, como José Escobar o Joaquim Montaloña, vienen del mundo de lahistorieta", resume.

De este modo el ciclo va desde 'L'Araignée d'or', deSegundo de Chomón en los albores del siglo XX, y se detiene en obras como 'Garbancito de La Mancha', el primer filme de animación en color de Europa. Lo hizo Arturo Moreno en 1945. "Fue un trabajo titánico. Imagínate en una España de posguerra, de carencias y en la que no había de nada, pero el régimen apoyó la película porque vieron en la animación una forma de hacer llegar los ideales franquistas de niño bueno y cristiano al público joven", explica López. Estas fueron las razones porlas que este 'Garbancito de La Mancha' contó con un presupuesto nada usual. "Prácticamente el doble que las películas de imagen real de la época", matiza López sobre un filme que tuvo otra peculiaridad: artistas republicanos salidos de las escuelasde dibujo de Barcelona yjefe franquistas.

A partir de los años setenta y, en especial, en los ochenta y noventala animación española se volvió a reinventar y es cuando empieza la evolución no solo en la calidad sino en la cantidad de técnicas utilizadas. "Se hizo animación de forma muy experimental y gracias a eso surgió un grupo de gente dando soluciones muy diversas a los problemas a los que se enfrentaban y un trabajo desacomplejado y libre. El resultado de eso ha sido que España tiene una de las cinematografías más variadas en cuanto a técnicas", explica López. Algo que, además, ha ayudado a terminar con los tópicos de 'lo español'.

La otra característica destacable de la animación española actual es la internacionalización y las coproducciones. "Este ciclo demuestra que en los últimos años el talento español se ha exportado no solo en piezas hechas aquí sino engente que se ha ido a Pixar o Dreamworks. Ha habido una fuga de talento, algo que debería hacernos pensar pero que también ha ayudado a que los animadores españoles formen parte de producciones muy importantes". Aunque, matiza López, la fuga de cerebros es algo fundacional de la animación española porque De Chomón ya se tuvo que ir a Francia a hacer sus filmes.

Porque si algo recalca hoy CarolinaLópez es precisamente esa globalización del mercado. "Hoy en día el talento puede estar en cualquier lugar del mundo.Vivimos un momento en el que todos miramos a todos. La gran industria americana o francesa influyen en la creación internacional pero es un camino de ida y vuelta, no solo de ida como lo era en la España de los años cuarenta". Por eso, añade, hay que aprovechar este buen momento y la visibilidad de la animación española en el mundo. Este ciclo, tras visitar por el museo neoyorquino, parará también en Bucarest, Taiwan, Quebec o Filipinas.

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