LA DIRECTORA DEL ICAA SE DEFIENDE

Estalla la guerra: Susana de la Sierra denuncia amenazas de productores

Se acabó el noviazgo entre los productores españoles y el Instituto del Cine. Después de dos años de negociaciones y buenos propósitos, la guerra ha estallado.

Foto: Mesa redonda sobre documenta La pantalla herida (EFE)
Mesa redonda sobre documenta "La pantalla herida" (EFE)

Se acabó el noviazgo entre los productores españoles y el Instituto de la Cinematografía y las Artes Audiovisuales (ICAA). Después de dos años de negociaciones y buenos propósitos, la guerra ha estallado. La mecha se encendía el pasado sábado cuando el presidente de los productores españoles (FAPAE), Ramón Colom, arremetía contra la directora del ICAA, Susana de la Sierra, a la que atribuía una gran responsabilidad en el bloqueo administrativo que ahoga al sector y lo llena de incertidumbre.

 

Sólo unos días después, De la Sierra ha hablado. Lo ha hecho además con contundencia y con el apoyo tácito de una parte de jóvenes productores que no se sienten representados por la citada confederación. El lugar donde quedó representada esta brecha no podía ser mejor: la presentación este jueves del documental La pantalla herida, una brillante reflexión sobre el estado actual del cine español que levantará ampollas en el sector.

 

"Necesitamos pactos a largo término. Siempre he sido favorable a un pacto de Estado donde todas los actores estén incluidos. Sin embargo, hay determinadas personas que llevan sus cuestiones personales al debate general. Estos interlocutores no representan los intereses del sector por lo que es difícil articular una política general", se defendía De la Sierra en la charla posterior a la emisión del documental dentro del marco del 17 Festival de Málaga.

 

"Hemos hecho cosas mal, pero el sector también. The New York Times publicó un artículo durísimo el pasado año y algunos medios nacionales también. ¿Hay fraude en nuestro cine? Es un sector muy profesional, pero a título individual sí hay gente que hace cosas de forma irregular. ¿Perseguimos el fraude? Sí. ¿Tenemos en cuenta el peso de la persona? No. ¿Eso genera enemigos? Sí. Sobre todo si llevan sus problemas personales al debate", añadía.

 

Hay un productor que pidió mi cabeza porque no se le daba el dinero que pedíaPero aún quedaban sus declaraciones más duras. "Hay un productor muy conocido que llamó a mis colaboradoras para decir que iba a pedir mi cabeza. ¿Y por qué? Porque antes pedía dinero y se lo daban, y ahora no se lo dan. En el ICAA recibimos cada días presiones, gritos y amenazas. Hay interlocutores no accesibles", explicaba. "No soy tan clara como puedo ser porque, por mi puesto institucional, me tengo que detener donde me tengo que detener porque se está hablando de irregularidades. Nunca me refiero a ello porque son casos excepcionales y porque es una información confidencial", aclaraba después a El Confidencial.

 

"Estamos viviendo unos momentos difíciles, pero conviene descubrir todas las cartas. Hay qye ver dónde están exactamente las piedras porque, por una parte, unas vendrán de las administraciones públicas, pero también las hay en el sector, que entorpecen las negociaciones", confesaba. "Y cuando me refiero a instancias superiores, y lo digo en plural, es porque no siempre dependemos de la misma instancia", contestaba De la Sierra cuando se le preguntaba si se refería al Ministerio de Hacienda.

 

"El consenso tuvo lugar en diciembre. A pesar de ello, hay algunas voces dentro el sector que no están conformes con lo acordado. No obstante, son opiniones minoritarias que están dando mucha guerra, pero conviene subrayar que se ha llegado a acuerdos, que se ha hecho el trabajo previo que se tenía que hacer y que estamos esperando a que se pulsen esas teclas verdes", zanjaba. 

 

En lo que no se ha llegado a un acuerdo ha sido en la idea de implantar una tasa a las compañías de telecomunicaciones, como así han solicitado los productores catalanes y estudian desde las asociaciones de productores de Galicia, Andalucía, País Vasco y Comunitat Valenciana. "En esta nueva ley de financiación no nos planteamos de momento este canon", aclaró. 

Una dura autocrítica

 

Por su parte, el director del documental, Luis María Ferrández, denunció que algunos productores como él están "cansados de tantas siglas. Sobran siglas y faltan oídos. Está bien que nos asociemos, pero hay 300.000 asociaciones y no llegamos nunca a un acuerdo. No quiero ser crítico, pero no nos sentimos representados. '¿Qué hace toda esa gente?', nos preguntamos a veces".

 

"Tenemos que empezar todos a dejar el ego detrás de las puertas. Siempre estamos rodeados de ego", dijo ante el aplauso de los asistentes al acto entre los que se encontraban guionistas, pequeños productores y otro profesionales del sector poco dados a aparecer en medios. "El mercado no da para más. Pero quizá muchos de los que hablan, deberían dejarnos hablar a otros".

 

"Lo triste es que este documental se hace porque no podía hacer películas. Llevo unos cuantos años trabajando en productoras grandes, con directores reconocidos, pero no he encontrado ayuda para sacar mis propios proyectos. Cuando empecé esto, lo empecé sólo. Todo eran noes. 'Nadie va a querer hablar, está la profesion como para hacer cosas de estas', me decían. Lo que hace falta es echarle narices", defendió. 

 

Rodada con sus recursos, con sus amigos y con su dinero, La pantalla herida es una mirada directa, incisiva y crucial a la crisis actual en el modelo de financiación, producción, distribución y exhibición del cine español, sin censura alguna. Allí se dan cita de forma excepcional productores, directores, actores, distribuidores y exhibidores, además de representantes de entidades y administraciones nacionales como el Ministerio de Cultura, SGAE, FAPAE o Academia del cine.

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