Se desencadenó con un solo minuto en la CBS

Un día terrible: cómo nació el movimiento antivacunas y por qué es una amenaza

El origen del temor hacia la vacunación comenzó con la de la tosferina a finales de los 70 y con la paranoia del autismo en los años 90 generada por la Triple Vírica

Foto: Vacunación de viruela, Nueva York, 1947.
Vacunación de viruela, Nueva York, 1947.

Tras una alarmista presentación de no más de un minuto en la que la periodista Lea Thompson aseguraba que había seguridad absoluta sobre el peligro de la vacuna DPT contra la tosferina y después una sucesión de imágenes de niños y adolescentes con claros signos de retraso mental, la secuencia se detuvo en un joven. Sobreimpreso en la pantalla "Scott Grant, 21 años: profundamente discapacitado y retrasado". Así comenzaba el documental 'DPT: Vaccine Roulette', emitido en EEUU el 29 de abril de 1982 en la popular cadena CBS.

Un programa de una hora que sentó las bases del movimiento moderno de los antivacunas en EEUU suscitando una alarma nacional ya que hablaba de una vacuna recomendada por el gobierno. Sin ninguna prueba científica, el documental recogía el testigo de un par de años antes en Reino Unido, en 1974, cuando una asociación de familias inició su cruzada contra la vacuna de la tosferina. El movimiento antivacunas moderno había nacido para quedarse. Pfizer ha anunciado ahora el éxito en la fase de estudio de su vacuna contra el covid, pero no servirá de nada si comienzan las sospechas infundadas.

Aunque tal y como explica a El Confidencial el experto en biología y medicina José Miguel Mulet, el fenómeno de las antivacunas es tan antiguo como las vacunas mismas, "desde la época de Edward Jenner en el siglo XIX, con la que se considera la primera de la historia que era contra la viruela", en aquella época era obligatoria y a finales de los 70 no. Ni en Reino Unido, ni EEUU, ni en España.

A la paranoia de los 70 contra el DPT que prevenía la tosferina, se le sumó, en los 90, la de la Triple Vírica cuando se dijo que provocaba autismo

A la paranoia contra el DPT, como era conocida la vacuna que prevenía la tosferina, por prevenir además la difteria y el tétanos, se le sumarían años después, en los 90, la de la Triple Viríca, que protege contra el sarampión, la rubeola y las paperas. Surgió en Holanda y se dispersó por todo el mundo: el bulo del autismo generado en los niños por una reacción adversa.

Un cóctel peligroso

De nuevo daños neurológicos, como veinte años antes con el fake de que la DPT generaba retraso. Antes, en España también a principios de los 80, el pediatra Juan Casado, del Hospital Niño Jesús de Madrid, luchó contra familias e incluso autoridades médicas, para imponer la vacunación contra la meningitis bacteriana, que amenazaba con convertirse en una epidemia en España.

Fotograma del documental 'DPT: Vaccine Roulette'.
Fotograma del documental 'DPT: Vaccine Roulette'.

La historia de las vacunas indica que protegen contra las enfermedades pero también que lo más difícil es esquivar la estupidez. Cuando Pfizer ponga a disposición de las autoridades la nueva contra el Covid podría aparecer la desinformación y como en las crisis anteriores el problema es que no se puede obligar a la gente a vacunarse.

Se debió a la mezcla de un terrible incidente, una investigación mal digerida y el dolor de unos padres que crearon una asociación definitiva

¿De donde surgió el movimiento contra la vacuna de la difteria, tétanos y tosferina, la DPT que denunciaba el documental de la CBS? De la mezcla de un terrible incidente, el dolor de las familias afectadas y un desafortunado estudio clínico, que fue evaluado por un grupo de padres en el papel de improvisados científicos

Grupo organizado

Todo comenzó en 1955 cuando una partida defectuosa de la vacuna contra la polio del laboratorio Cutter and Wyeth produjo once muertes y la parálisis de algunos niños. Aunque sirvió para reforzar los controles -no volvió a ourrir-, en Reino Unido, el incidente de la polio sirvió para que Rosemary Fox y Renne Lennon que culpaban a la vacuna de la polio del daño cerebral de sus hijos, fundaran la asociación la APVCD -Asociación de Padres de Niños Dañados por las Vacunas por sus siglas en inglés-.

En un origen se estableció con el indiscutible objetivo de lograr una compensación por parte del gobierno para las familias de los afectados -Jonathan. M. Bermann, 'Anti-Vaxxers: How to Challenge a Misinformed Movement', (MIT Press, 2020)-. El problema fue que lejos de limitar sus demandas a que el gobierno asumiera el error, se convirtieron además en el primer grupo realmente organizado contra las vacunas.

Un pequeño ensayo clínico, 'Complicaciones neurológicas por la inoculación de tosferina', publicado en 1974, desató la tormenta

Justo en 1974 sus creencias parecieron confirmarse cuando los investigadores Kulenkampff, Schwartzmann y Wilson publicaron 'Neurological of Pertussis Inoculation' -Complicaciones neurológicas por la inoculación de Tos Ferina-. El estudio argumentaba que la DPT había causado encefalopatía -enfermedad cerebral- en 36 niños incluyendo convulsiones, espasmos, gritos, vómitos o incosnciencia en las primeras semanas.

Teléfono roto

Tal y como explica Bermann en su reciente 'Anti-Vaxxers, How to...' el estudio resultó no ser cierto, "como ocurre a menudo con pequeños estudios clínicos que pueden servir como advertencia a los científicos y que sin embargo en manos del público general y más aún en uno hipersensibilizado hace que se forma una bola de nieve de desinformación trágica".

Una dosis de la vacuna de la polio del laboratorio Cutter.
Una dosis de la vacuna de la polio del laboratorio Cutter.

Eran los mismos síntomas y complicaciones que encontrarían compatibles muchos padres con los de sus hijos -por causas distintas- y que de forma nada casual reprodujo años más tarde el documental que abre este artículo 'DPT: Vaccine Roulette': es decir, se había creado una leyenda. En Reino Unido fue una bomba y la APVDC lo incorporó a su demandas. Todo se complicó cuando el gobierno británico pareció darles a las cuando asumieron los errores de la partida defectuosoa de la Polio lo que dio la sensación falsa por supuesto de que reconocían de alguna forma el total de sus creencias.

La campaña anti vacunación del DPT tuvo éxito ya que la tasa cayó un 50% y como resultado se desató en poco tiempo un nuevo brote peligroso

Se desató una alarma paranoide cuando se completó la desastrosa suma de dos más dos igual a cinco. ¿El resultado? que la campaña anti DPT en Inglaterra tuvo éxito y hacia 1977 la vacunación había caído un 50%. El documental de la CBS no había dedicado más que un minuto a mostrar la complicaciones de la tosferina, un peligro real y lo que produjo fue que el descenso en la vacunación desató un brote: murieron algunos niños por las complicaciones y otros tantos tuvieron daños neurológicos graves por la enfermedad.

Perros antes que niños

¿Qué ocurrió inmediatamente después? Al existir un brote peligroso y alarmante de verdad se volvió a la vacunación y subieron inmediatamente los porcentajes. Es la predicción que hace para El Confidencial J. M. Mulet: "Ahora con el covid lo más probable es que todo el mundo se vacune: funciona así cuando existe una epidemia, un brote y la enfermedad es palpable la gente tiene miedo, muy real por cierto, y aceptan mayoritariamente la vacunación que es lo que puede salvarnos de cualquier epidemia, pero claro, es importante remarcar que sólo si se llega a un 70% de la población es eficaz".

En 1998 se desató un nuevo bulo, esta vez respecto a la vacuna Triple Vírica, destinada a inmunizar contra el sarampión, la rubeola y las paperas

Aún así el modelo siguió repitiéndose. En 1998 se desató un nuevo bulo, esta vez respecto a la vacuna Triple Vírica, destinada a inmunizar contra el sarampión, la rubeola y las paperas. El máximo responsable fue un médico inglés, Andrew Wakefield, aunque tuvo su epicentro en Holanda: una vez que se genera la desinformación puede rodar por muchos países. La historia de Wakefield sigue siendo asombrosa por lo trágico. Junto a diez investigadores publicaron en The Lancet un estudio en el que se afirmaba que los niños vacunados con la Triple Vírica desarrollaban autismo. Una de las efermedades neurológicas más desconocidas y complejas por la variación que existen de síntomas y características entre los que la padecen.

Wakefield en rueda de prensa tras su expulsión de la carrera médica.
Wakefield en rueda de prensa tras su expulsión de la carrera médica.

En este caso el daño era exponencial ya que tal y como explica Steve Silberman en 'Una tribu propia', un libro dedicado al supuesto auge del autismo hace veinte años, los padres eran especialmente sensibles a manipulaciones de este tipo por la complejidad de la enfermedad la ausencia de una información única para todos los casos lo que hacía que muchos se convirtieran "en investigadores médicos y científicos para curar o tratar a sus hijos desconfiando de los verdaderos expertos que habían identificado la enfermedad y que seguían trabajando en ella".

La aceleración de Internet

En 1998 el problema fue aún peor porque además existía ya internet que se mejoró exponencialemnte en pocos años lo que facilitaba la dispersión del bulo en foros, blogs, chats y demás entre padres y entusiastas de las teoría de Wakefield. Aún así, al igual que 20 años antes con el DDT, Wakefield salió en el programa '60 minutos' y volvió a alarmar a la población. Sin embargo, no estaba avalado por un estudio riguroso tal y como demostraría el periodista Brian Deer. Poco después, El British Medical Journal y otras revistas académicas destaparon numeroras irregularidades, pero el daño ya estaba hecho -Steve Silberman 'Una tribu propia'-.

Se habían manipulado los datos de forma obvia: los coautores se retractaron, en 2004 Lancet retiró el artículo y a Wakefield le quitaron la licencia

Wakefield había manipulado los datos de tal forma que incluía en el estudio a niños que calificaba como 'sanos' cuando en realidad el mismo establecía que ya habían mostrado síntomas y signos anteriormente, al igual que en el caso de la ventana entre la admisnitración de la vacuna y la aparación de las primeras evidencias. Con todo mucha gente creyó las teorías de Wakefield y se produjeron entre algunas familias escenas tan aberrantes como las 'fiestas del contagio'.

Básicamente se trataban de reuniones infantiles para pasarse el sarampión, por ejemplo, y quedar inmunizados tras pasarlo. Pronto, diez de los coautores solicitaron que su nombre se borrara del artículo y se estudiaron más a fondo las irregularidades. La propia revista The Lancet acabó por revocar el estudio en su conjunto en 2004 y a Wakefield el Consejo General de Medicina del Reino Unido le retiró la licencia médica.

Dinero de las farmacéuticas

Más aún, los editores del British Medical Journal lo denunciaron como un fraude elaborado en 2011. ¿Elaborado por qué? Se descubrió además que Wakefield tenía trato con una serie de firmas de abogados para un litigio millonario contra los laboratorios que fabricaban la vacuna: es decir, justamente lo contrario de lo que se denunciaba también en el mundo antivacunas, que éstas eran un invento para que las grandes compañías del sector se enriquecieran a costa de la salud de los niños. Precedieron a ideas más delirantes como la del control mental y demás. De nuevo el resultado fue previsible: aparecieron nuevos brotes y con ellos graves riesgos para la salud de todos los niños.

Se tardaron 180 años en erradicar la viruela, la única con la que se ha conseguido, aunque están a punto también la polio y el sarampión

Después de que se hayan desmontado cientos de veces los supuestos riesgos para la salud lo que se puede esperar ahora con la futura y esperada vacuna para inmunizar frente al covid es que se siga, por la actual virulencia de la epidemia y las graves consecuenicas que están acarreando no sólo para la salud sino también para la economía, pero aún así como explica Mulet a El Confidencial:

"Siguen existiendo núcleos en los que es muy difícil convencer y en los que habrá un refugio como son algunas comunidades religiosas. ¿Qué no es obligatoria?, efectivamente porque nuestro sistema legal es así aunque no debería serlo, pero se pueden tomar otras medidas, por ejemplo que no pueda entrar a ningún colegio ningún niño y como la escolarización es obligatoria podríamos crear un dilema irresoluble. Lo que no tiene sentido es que en este país sea obligatorio vacunar a tu mascota, a tu perro por ejemplo y a los niños no. Trasladamos que nos importan más los animales que las personas."

Desde que Edward Jenner descubriera el moderno aunque entonces rudimentario método de la vacunación, se ha convertido en el medio más efectivo para combatir enfermedades epidémicas. Se tardaron 180 años en erradicar la viruela, la única con la que se ha conseguido hasta ahora aunque se está a punto también con la polio y hasta hace pocos años el otro candidato era el sarampión. La historia y la ciencia son muy claras con esto sólo a través de una intensa campaña de vacunación es posible inmunizar a toda la población, y con los años, aspirar a erradicarlas.

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