Novedad editorial

El enigma de la escritora fantasma: ¿qué hay detrás de esta extraña moda editorial?

Greta Alonso es el pseudónimo de una ingeniera del norte de España que publica el thriller 'El cielo de tus días'. Confiesa su existencia real, pero prefiere mantenerse al margen por cuestiones personales

Foto: Greta Alonso en una imagen proporcionada por Planeta
Greta Alonso en una imagen proporcionada por Planeta

En la imagen, una mujer mira de espaldas hacia una fuente. Lleva un vestido de verano y un amplio sombrero. Otra fotografía muestra unos pies. Otra unas manos. Otra unas piernas enfundadas en unos vaqueros en una playa. Nunca se le ve el rostro, pero según nos cuenta la autora de la página web en la que aparecen las imágenes -gretaalonso.com- se trata de una ingeniera nacida en el norte de España que se hace llamar Greta Alonso, aunque no es su verdadero nombre, que tiene unos treinta y algo, y que acaba de publicar una novela, el thriller ‘El cielo de tus días’ con el sello Planeta. Greta se marca así un 'gretagarbismo' puro (como la misteriosa y esquiva Greta Garbo) y desencadena las preguntas: ¿Existe? ¿Quién es? ¿Una estrategia de la editorial?

[Misericordia en la iglesia de San Sebastián: las colas del hambre en el Madrid de Galdós]

“Existo, existo”, dice a El Confidencial la propia Alonso -aceptaremos la convención del pseudónimo- al otro lado del teléfono. Suena una voz femenina, joven, acorde con las imágenes que también aparecen en su cuenta de Instagram, en la que dice ser también muy activa y que ha llegado a colgar “más de cuatro fotos al día”. La suya real confiesa que la cerró cuando comenzó con todo el tema de la novela. En esa cuenta y en su página web, en blogs que ya la han entrevistado desliza algo más de sí misma como que uno de sus libros favoritos es ‘La edad de la inocencia’, de Edith Wharton o que Paolo Sorrentino es uno de sus directores preferidos, que se siente más analógica que digital, que solo lee en papel, ”y como Natalia [la protagonista de la novela] uso lápices para todo. Estamos delegando demasiado en la tecnología, y acabaremos pagándolo”.

'El cielo de tus días'
'El cielo de tus días'

Pese a toda esa actividad en redes, ella cuenta que fue decisión propia la de firmar con pseudónimo y no dar la cara para las entrevistas. Y sabía que también era un riesgo para Planeta, que fue la editorial que finalmente se hizo con su manuscrito a comienzos de 2018 -”pero tenía que esperar a que se publicaran otras novelas, ya sabía que no saldría hasta 2020”- por no poder hacer una promoción normal. “Es un riesgo para ellos, pero en mi caso es imposible. Yo sufrí hace unos años un episodio de estrés, no lo supe gestionar, y ahora me estoy dando cuenta de lo bien que he hecho porque lo estoy viendo todo con distancia, sigo mi día a día, solo saben nueve personas quién soy. Es algo que me reconforta. Tenemos reuniones y es una maravilla, como si no fuera Greta. Eso es lo que yo quería, no exponerme públicamente”, confiesa esta escritora primeriza.

Su editora, Raquel Gisbert, también revela a este periódico que al principio no les cuadró demasiado que Greta no quisiera firmar con su propia identidad y que tampoco se prestara a la promoción con su rostro. “No conocíamos a Greta, no sabíamos quién era, pero su agente nos pasó su manuscrito y nos dijo que firmaba con pseudónimo y que no podríamos publicar con su nombre, y al principio pensamos que quizá más tarde la convenceríamos”, comenta. Meses más tarde, cuando el manuscrito ya había pasado por los lectores que habitualmente leen estos textos antes de ser publicados -y con los cuales trabajan muchas editoriales- y por otras editoras de la casa, “vimos que nos estábamos enamorando de este libro todos y ya nos daba igual si Greta firmaba con su nombre o no porque lo que teníamos era algo que un editor busca con ansiedad, que es una buena historia bien contada, y esta lo es, con una buena intriga y unos personajes maravillosos”.

Para que lo sepa el lector: es la historia de la investigación de un crimen que se desarrolla entre Madrid y Bilbao y cómo dos personas, que están en un momento de su vida bastante desolador, acaban juntando su trayectoria. “Es una crítica al conformismo y cómo nos sumergimos en la rutina y no sabemos qué era lo que buscábamos”, añade la propia Alonso.

Un agencia original

Precisamente su agente literaria Justyna Rzewuska, de la agencia Hanska, la que llevó el manuscrito a Planeta, sabe bien lo que es trabajar con autores que piden publicar bajo pseudónimo. Y es conocida en el mundo editorial por llevar a sus autores “con cierta originalidad”, según comentan fuentes de la industria. De hecho, Hanska es la agencia de Carmen Mola, otra autora de novela negra publicada en este caso por Alfaguara, que ahora saca su tercer libro ‘La nena’, y de la cual también se desconoce su verdadera identidad. Y que se ha posicionado muy bien en el mercado en los últimos años.

Greta Alonso con su novela. Foto cedida por Planeta
Greta Alonso con su novela. Foto cedida por Planeta

“El deseo de Carmen Mola y de Greta Alonso es el la permanecer en el anonimato. Tienen sus motivos, aunque son muy diferentes. Tanto desde la agencia como desde la editorial nuestra labor es proteger las decisiones de los autores, entender sus motivos y apoyarlos, sin dejar de contribuir a que sus obras lleguen a los corazones de los lectores. Una buena novela siempre lo hará, sea quien sea su autor”, comenta la propia Justyna a El Confidencial.

El deseo de Carmen Mola y de Greta Alonso es el la permanecer en el anonimato. Tienen sus motivos, aunque son muy diferentes

Esta agente, que conoce bastante bien el panorama editorial, revela que la elección del anonimato “siempre es del autor” y nunca de la editorial. Para ello puede haber motivos muy distintos. “Puede ser el vértigo ante la publicación que siente un autor novel, puede tratarse de autores que quieran diferenciar sus obras escritas que pertenecen a diferentes géneros y puede haber motivos mucho más personales – que tu entorno más íntimo familiar o profesional no sepa que hayas publicado una novela es un motivo más que válido. Y, por último, está la pregunta de siempre: ¿qué es más importante: la novela o el autor?”, señala la agente. En el caso de Greta Alonso, como ella misma ha señado, es una cuestión de índole personal.

Por otro lado, Justyna también defiende que haya autores que prefieran no dar la cara en estos tiempos en los que la privacidad se vende cara: “Hay escritores que no tienen ni les interesa tener perfiles en redes sociales, que no se asoman a esa ventana porque no se sienten cómodos exponiendo sus vidas”. En el caso de Greta Alonso sí tiene perfil en redes, aunque apenas salgan manos y pies.

Juegos editoriales

Por supuesto, la elección de un pseudónimo no es algo novedoso. Uno de los casos recientes más famosos es el de la italiana Elena Ferrante, que estuvo años publicando con un gran éxito novelas como ‘Las dos amigas’ sin que nadie supiera quién era. Hasta que en 2016 varias investigaciones periodísticas que siguieron el rastro del dinero de los ingresos por derechos de autor -ahí hay que dar siempre el nombre real- descubrieron que se trataba de Anita Raja, una traductora que confirmó que era ella, pero que prefirió seguir estando en la sombra.

Otro caso es el del holandés Henrik Groen, que se convirtió en un bestseller, y tras el cual se encontraba Peter de Smet, un hombre que prefería seguir escribiendo en su casa, feliz y sin publicidad. “Es que hay autores que son tímidos o no quieren tener toda esa atención mediática que a veces se produce al publicar un libro. De hecho, alguno nos ha dicho que ojalá hubiera publicado con pseudónimo. Es una forma de protegerte para no tener que hacer firmas… Es que también puede resultar muy cansado”, comenta a El Confidencial, Hilde Gersen, de la agencia literaria Antonia Kerrigan.

Hasta que no haya firmas puede ser un juego divertido, y el sector necesita ahora de propuestas divertidas

También puede que todo entre dentro de un juego. Sobre todo ahora cuando todavía va a pasar un cierto tiempo hasta que se hagan presentaciones y firmas de libros. En este sentido, nada es como antes del 14 de marzo. “Si el lector lee este libro, le encanta, se va a quedar con el nombre de la autora. Hasta que no haya firmas puede ser un juego divertido, y el sector necesita ahora de propuestas divertidas”, señala a su vez Claudia Casanova, de la editorial Ático de los Libros, que cree que este tipo de cosas “rompen con la idea de que somos muy tradicionales en el sector”.

De momento, el libro de Greta Alonso ya está en las librerías recién abiertas. A ella lo único que le preocupa ahora es cierto vértigo.”Ahora la gente lo va a leer, lo va a saber. Temo que me sobrepase, así que he hecho muy bien con el pseudónimo”, zanja.

Cultura

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios

Lo más leído