"bestiario ilustrado"

Animales y bestias: el libro en que Sánchez Ferlosio trabajaba antes de morir

Se publica 'De algunos animales. Bestiario ilustrado', una selección de textos que tienen a los animales por protagonistas y recorren sus obsesiones principales

Foto: Rafael Sánchez Ferlosio durante el homenaje que recibió en Madrid por su 90 cumpleaños. (EFE)
Rafael Sánchez Ferlosio durante el homenaje que recibió en Madrid por su 90 cumpleaños. (EFE)

Rafael Sánchez Ferlosio llegó a escribir que Walt Disney es “el gran corruptor de menores y la mayor catástrofe estética, moral y cultural del siglo XX”. Despreciaba las formas y fórmulas de un “derecho narrativo” que, desde ‘Lo que el viento se llevó’ hasta los dibujantes de Disney, actúan como “un instrumento pedagógico y potenciador de ideologías”. A Ferlosio le inquietaba la ideología en la niñez, “antaño un mero apéndice de la confeccionada para adultos” y ahora un campo de trabajo especializado. Y de Walt Disney no sólo le preocupaban las manos enguantadas de Mickey Mouse maleando las mentes infantiles, sino su representación del mundo animal.

[Muere Rafael Sánchez Ferlosio a los 91 años]

Un ratón bípedo, con ojos grandes y pantalones para cubrir sus vergüenzas. Así el pudor, entre otras expresiones de lo humano, se hacía pasar por “natural” en el mundo animal. Las representaciones antropomórficas de los animales Disney alimentaron la antipatía de Sánchez Ferlosio por el dibujante. El escritor valoró la "impenetrable alteridad" del reino animal, "en su extrañeza, en su soberanía irreductible". “La historia natural, y en especial la zoología, es el terreno de elección para manipular las mentes infantiles”, escribió en un ensayo de 1962.

Cubierta de 'De algunos animales'. (Literatura Random House)
Cubierta de 'De algunos animales'. (Literatura Random House)

En su artículo ‘De los orígenes del perro’, Ferlosio escribió: “Para Marta Sánchez, en recuerdo de nuestras largas noches con ‘La vida de los animales’, de Alfredo Brehm”. La dedicatoria era para su hija, con la que hojeó y leyó la gran enciclopedia ilustrada del zoólogo Alfred Edmund Brehm.

Marta Sánchez Martín, hija de Ferlosio y Carmen Martín Gaite, fue quien apartó al escritor de su afición a la caza. En un día en el que regresaba con alguna pieza, ella preguntó qué daño le había hecho a aquel animal. También terminó por abjurar de la tauromaquia. Esta faceta de la vida de Sánchez Ferlosio puede servir "para desmarcar el tipo de atención que presta a los animales de la que les prestan los animalistas".

La intensa relación que tuvo Ferlosio con su hija durante la infancia se plasmó en la dedicatoria de 'La homilía del ratón': "A la memoria de quien más he querido en este mundo, Marta Sánchez Martín, que tantas veces metió baza en estas páginas, con su palabra aguda y redicha como una campanita de convento, que, a despecho del mundo, todavía me sonaba a amanecer".

Rafael Sánchez Ferlosio en su 90 cumpleaños. (EFE)
Rafael Sánchez Ferlosio en su 90 cumpleaños. (EFE)

Marta murió en 1985, con 28 años, víctima del SIDA que contrajo en su adicción a la heroína. Cuando la muerte le llegó a Ferlosio, 34 años después, se encontraba revisando la selección de pecios, artículos, relatos, poemas y ensayos que se recogen hoy en 'De algunos animales. Bestiario ilustrado’ (Literatura Random House, 2019).

Algunos de los grabados y litografías de la enciclopedia de Alfred Brehm, la que hojeó en la niñez de su hija, acompañan a los textos. Su elemento común es el protagonismo de los animales, alguno de ellos imaginario, a los que el escritor dedicó una “mirada atenta y respetuosa”. Los editores confiesan que no han podido descifrar algunas de las correcciones de Ferlosio a sus textos, pero sí las tachaduras.

En los textos viven caballos y ciervos, zorros y liebres, reptiles, insectos y el bestiario fantástico de Alfanhuí. Recogemos una selección de los animales que convivieron en la obra de Rafael Sánchez Ferlosio.

Perros

Cuando yo era muchacho y tenía perros, en el ansia de hacerme comprender mejor por ellos, me echaba a cuatro patas y trataba, en la voz y en el movimiento, de perrificarme como Dios me daba a entender; pero mi madre, al sorprenderme una vez en semejante indigna tesitura, me dijo con sorna:

-¿Sabes lo que estarán pensando ahora los perros?

- No. ¿Qué estarán pensando?

- Pues estarán pensando: "¿Pero qué es lo que hace este cretino?".

Lobos

El estigma que connota la palabra "terrorista" es, de hecho -aunque no sé si de derecho-, análogo al que Bismarck proyectaba sobre el lobo: "Ya sabemos que el lobo no tiene la culpa de que el buen Dios lo hiciera como es, pero cuando nos lo encontramos lo matamos.

Monos

A ti, pequeño babuino chillón, que tienes en don de ira lo que te falta en fuerzas, a ti te toca, cuando venga el leopardo de la negra razón, no decir ‘vade retro vade retro’, sino plantarle cara y aguantarle la mirada.

Topos

Pero hasta el topo, cuando se va muriendo, sube de su guarida soterraña, para sentir el sol sobre sus ojos ciegos.

Ratones

Problema biológico: si teniendo la rendija el ancho de diez ratones han pasado por ella diez ratones, ¿cuántos ratones pasarán teniendo aquélla el ancho de un ratón? Solución: diez ratones.

Serpientes

Que la serpiente coral sea tan mortífera es una necesidad de su color: la naturaleza no puede mentir por mucho tiempo.

Insectos

Todo pura comedia: ni la cigarra era feliz cantando ni la hormiga necesitaba para nada el trigo almacenado, por necedad cantaba la primera, por necedad se afanaba la segunda.

Liebres

Hasta muerta y colgada boca abajo de un clavo en la despensa conservaba la liebre su esquiva, perseguida y dolorosa dignidad.

Cultura

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