reacciones a lo publicado por el confidencial

Los trabajadores del Cervantes: "Lo hemos visto tanto tiempo que ya no nos sorprende"

La plantilla muestra "insatisfacción y frustración" por las irregularidades y defectos en la selección de personal: "Todos los equipos directivos han cometido los mismos errores"

Foto: Sede del Instituto Cervantes en Madrid. (Luis García, Wikipedia)
Sede del Instituto Cervantes en Madrid. (Luis García, Wikipedia)

“No es solo un equipo directivo sino que todos los que han pasado por el Instituto Cervantes han cometido los mismos errores”. Las revelaciones publicadas en los dos últimos días por El Confidencial sobre las irregularidades, defectos y falta de transparencia en los procesos de selección de personal para las vacantes de director y subdirectora de Cultura no han pillado por sorpresa a la plantilla de la institución dependiente de Exteriores. Desde el anonimato para evitar “represalias”, varios empleados han manifestado su “insatisfacción y frustración” por el desarrollo y el resultado final de estas convocatorias. “Lo hemos visto durante tanto tiempo que ya no nos sorprende”, coinciden en señalar.

“En el historial del Cervantes siempre se ha hecho así y ya entra un poco dentro de la normalidad”, se resigna un empleado de la sede madrileña. Otro trabajador, en este caso de un centro en el exterior, afirma que “vemos este tipo de cosas todos los días, e internamente ya sabemos que los puestos están elegidos”. Y un tercero añade: “Es muy común y va a seguir siéndolo. La realidad es que los procesos de selección son totalmente opacos”.

Los puestos de alta dirección convocados durante este año por el nuevo director, Juan Manuel Bonet, tienen la consideración de plazas laborales, por lo que, pese a ser de libre designación, cualquier persona que cumpla con los requisitos mínimos de la convocatoria puede postularse para la vacante. Sin embargo, los empleados del Cervantes tachan de “paripé” estos procesos. “Desde que se ha instaurado este sistema se lavan la conciencia, pero la realidad es que se dan tan pocas oportunidades de ascender y son tan a dedo como antes”, señala otro aspirante. Y concluye: “La mayoría pensamos que sería más honesto que dijeran que ponen a quien quieren. El dedazo sigue siendo la forma habitual de nuestros directores”.

“En lugar de profesionalizar estos puestos está sucediendo lo contrario: cada vez más dependen del político de turno y de las amistades”, considera otro trabajador contactado por El Confidencial, al tiempo que profundiza en su reflexión: “Te das cuenta de que se te van cerrando puertas pero siempre hay caminos más cortos para llegar a esos puestos. Por ello, el Cervantes no funciona con la profesionalización, la trayectoria y el currículum sino con amistades y momentos políticos concretos”.

En este sentido, los empleados de la institución cultural en el exterior lamentan “que haya gente que hacen su propia carrera a costa del Cervantes”, mientras otros trabajadores con plaza de funcionario y mayor experiencia en el ámbito de la gestión cultural no son considerados para ocupar los altos cargos. “Si nos presentamos igualmente para estos puestos es porque se nos ofrecen pocas oportunidades para ascender y tener una proyección”, expresa un trabajador de un centro europeo. Y otro, desde Madrid, añade: “No estamos resignados, porque cada vez que ocurren estas cosas nos enfadamos. Si nos presentamos es porque pensamos que puede haber alguna manera de conseguir la plaza”.

Para evitar la discrecionalidad en el nombramiento de los altos cargos del Instituto Cervantes y garantizar la transparencia del proceso y el cumplimiento del principio de idoneidad, los trabajadores abogan por reducir el peso de las entrevista personales al tener un carácter subjetivo. “Cuando se publicó la convocatoria, ya vimos que con la entrevista podían hacer lo que quisieran”, señala uno. Respecto a los informes de fiscalización del Tribunal de Cuentas, dudan de su eficacia “al tratarse de recomendaciones”.

Lo que es evidente es que la publicación por parte de El Confidencial de los procesos de selección de personal cuestionados por los propios trabajadores del Cervantes ha enrarecido el ambiente en los centros culturales. Es más, la noticia relativa a la designación de Raquel Caleya como subdirectora de Cultura se publicó el mismo día en que comenzó a trabajar en la sede madrileña. “La tensión se podía cortar con un cuchillo”, afirma un empleado.

No obstante, los aspirantes que se presentaron a la plaza ocupada por Caleya también se muestran molestos y disgustados por el resultado final de la convocatoria. “Cuesta mucho volver cada día al Cervantes y sonreír cuando ves que sistemáticamente en todos los procesos están pasando estas cosas”.

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¿Tienes información sobre este u otros casos relativos a procesos de selección de personal en el sector público? Envíanosla de forma anónima a través de buzon.elconfidencial.com o ponte en contacto con nosotros en investigacion@elconfidencial.com.

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