De 111 euros a 32.500 por una entrada de Adele: así funcionan las mafias de la reventa
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una investigación de 'the observer'

De 111 euros a 32.500 por una entrada de Adele: así funcionan las mafias de la reventa

Un pase para ver a la cantante británica se dispara estrepitosamente por culpa de las empresas intermediarias

Foto: Adele en concierto en el Arena de Londres el pasado 24 de febrero. Foto: Reuters/Stefan Wermuth
Adele en concierto en el Arena de Londres el pasado 24 de febrero. Foto: Reuters/Stefan Wermuth

Adele actuó el pasado 21 de marzo en el O2 de Londres. Una entrada de 85 libras (111 euros) terminó vendiéndose por 24.840 (32.500 euros) en la web de reventa Get Me In (al escribir estas lineas, cada libra equivale a 1,3 euros). Es un caso extremo, de acuerdo, pero no aislado. También ocurrió con Radiohead el 28 de mayo, donde la entrada de 65 libras terminó cotizando a 3.934 en Vivagogo. El delirio no se detiene. Quien quiera ver a Coldplay el próximo 15 de junio en el estadio de Wembley puede hacerlo por 549 libras, que es lo que se pide por un asiento de los que se pusieron a la venta por 50. Quien prefiera a Beyoncé el 2 julio, tiene las entradas de 50 libras por 825.

[Guerra total contra la reventa tras el fiasco de las entradas de Springsteen]

Y no, no se trata de particulares intentando sacar un extra en tiempos de crisis, sino de mafias organizadas que ingresan cantidades millonarias, según una detallada investigación del semanario 'The Observer'. ¿El principal perjudicado? Como siempre, los aficionados a la música, tan enganchados a sus ídolos que hacen gastos de locura para no perderse una actuación.

Adele en concierto en el Arena de Londres

Beneficios medios del 550%

¿Cuál es el principal modus operandi? Acumular decenas o centenas de tarjetas de crédito para evitar los límites por persona que marcan los promotores de grandes giras. “Algunos reventas montan empresas de entre ocho y diez empleados, cada uno con un taco de tarjetas de crédito”, explica David Bennett, ex trabajador de la industria discográfica. ¿Qué canales utilizan para su actividad? Las llamadas webs de venta secundaria, entre ellas StubHub, Viagogo, Get Me In y Seatwave (las dos últimas, propiedad de Ticketmaster).

Revenden una entrada de 90 libras para ver a Elton John por 500. ¿Su truco favorito? Apuntarse a los clubes de fans de las estrellas más vendedoras

¿Cuál es el monto de una operación normal? Revender una entrada de 90 libras para ver a Elton John por alrededor de 500. ¿Su truco favorito? Apuntarse a los clubes de fans de las estrellas más vendedoras, ya que suelen dar acceso a las entradas con 24 horas de antelación respecto al público general. ¿Cuáles son los márgenes de las operaciones? Por cada 50.000 libras que “inviertes” en entradas, puedes esperar obtener un beneficio de 12.500.

Millonario a los veinticinco

La investigación pone nombre y apellidos a estas empresas. Por ejemplo, Newman Corporation, que opera desde Glasgow y está valorada en más de un millón y medio de libras. Su director, Andrew Newman, tiene solo veinticinco años y gestiona las reventas desde su propia casa. Un poco por debajo está Peter Hunter, copropietario de Ticketwiz, que pasó de declarar activos de 157.000 libras en 2013 a 270.000 en 2014. Casi un cien por cien de crecimiento anual en tiempos de crisis para la mayoría de los negocios. La empresa Ticket Queen de Norwich también pasó de 395.000 a 543.000 en un solo año, mientras que Double 8 Tickets cuenta con activos de alrededor de 405.000 libras.

El semanario británico sospecha que no hay “decenas, sino centenares” de sitios similares. El pasado noviembre, el grupo de defensa de los consumidores Which? dedicó ocho semanas a investigar este sector y concluyó que “las leyes están siendo violadas en todas las páginas webs de venta secundaria” (léase reventa). Todas ellas se llevan comisiones por los intercambios, que pueden llegar hasta un 25%.

Estrellas enfadadas

Algunos superventas se han declarado abiertamente en contra de este tipo de prácticas. Entre ellos, destacan Elton John, Adele y Coldplay. A finales del año pasado, Chris Martin firmó una carta colectiva dirigida al gobierno británico donde lamentaba los abusos que sufrían los fans a la música por culpa de estas páginas de Internet. El debate ha llegado al Parlamento, donde diputados conservadores como Philip Davies califican de “socialistas” a quienes pretenden terminar con la venta secundaria.

El debate ha llegado al Parlamento: los diputados conservadores califican de “socialistas” a quienes pretenden terminar con la venta secundaria

De momento, la mejor solución para no ser desplumado se llama Twickets, que permite ofrecer entradas al mismo precio que se compraron, más una pequeña comisión por las molestias. Allí también se venden debajo del precio marcado, provenientes de compradores que a última hora no pueden acudir a ver a su ídolo y quieren recuperar parte de lo que gastaron.

¿Cómo afecta esto a España?

Por supuesto, en tiempos de Internet, la hinchazón artificial de los precios vía reventa tiene consecuencias en giras europea completas. Ya lo explicamos con detalle en este artículo, a raíz del fiasco de la venta en las entradas para ver a Bruce Springsteen. Facua, asociación de defensa de los consumidores, ha puesto una demanda para evitar este tipo de abusos y otras organizaciones del sector meditan sumarse. “En realidad, la demanda es doble, ya que también denunciamos los llamados gastos de gestión o distribución arbitrarios que se aplican a las entradas.

En el caso de los sitios de reventa, estos gastos son mucho mayores. No tenemos ni idea de cuando habrá resolución, ya que es nuestra primera demanda contra este tipo de empresas, pero las autoridades de consumo suelen ser extraordinariamente lentas para resolver este tipo de expedientes”, lamenta Rubén Sánchez, portavoz de la asociación.

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