Cinco motivos (muy serios) para odiar a los Rolling Stones
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cuenta atrás de su gira española

Cinco motivos (muy serios) para odiar a los Rolling Stones

Un repaso a la cara oscura del grupo antes de su concierto del día 25 en el Santiago Bernabéu

Foto: Concierto de Rolling Stones en Düsseldorf el pasado jueves (EFE)
Concierto de Rolling Stones en Düsseldorf el pasado jueves (EFE)

Son la mejor banda de rock and roll de la historia. Han compuesto canciones que millones de personas de tres generaciones no se cansan de escuchar. Sin los Rolling Stones, las décadas de los sesenta y los setenta hubieran sido mucho más aburridas. Afirmaciones como estas son ciertas, pero no son toda la verdad, ya que el grupo también tiene un lado cuestionable, que abarca desde el enfoque de algunas letras hasta su tremenda avaricia para exprimir cada euro de sus seguidores. Proponemos un repaso a los argumentos en contra de Sus Satánicas Majestades.

Tienen letras racistas

Siempre han sobrevolado sobre el grupo acusaciones de racismo, recordemos aquel verso de 'Some Girls'(1978) que dice "Las chicas blancas son bastante graciosas a veces, me vuelven loco / las chicas negras solo quieren follar toda la noche / pero no tengo tanto aguante". El activista Jesse Jackson se quejó en público del uso de este estereotipo racista. Jagger contestó balbuceante que era "una broma", para luego decir que era "una parodia de actitudes racistas", pero no convenció a muchos.

Tienen letras machistas

Ante una pregunta del periodista Jonathan Cott, el propio Mick Jagger lo admitió en 1978: "Lo que tú estás diciendo es que en mis canciones solo hay chicas angelicales o bien putas viciosas. Quizá hay un par más, pero…, en fin…, tienes razón…En mis canciones mandan esos dos tipos… Nunca lo había pensado hasta ahora…Veo que no soy capaz de integrarlas como es debido".

Ejemplos hay a patadas: 'Out Of Time'retrata a las mujeres como bienes con fecha de caducidad, 'Under My Thumb'las degrada a mascotas y 'Have you seen your mother, baby, standing in the shadows?'es de una crueldad asombrosa. Un fragmento de letra: "Cuéntame una historia sobre cómo me adoras / vive en la sombra, mira a través de la sombra / odia en la sombra y ama tu vida sombría".

placeholder Mick Jagger en directo (EFE)

Que quede claro: ellos son estrellas del rock y tú una pulga insignificante en su larga lista de conquistas. De vez en cuando, para variar, escriben canciones de amor para alguna dama etérea y misteriosa ('Lady Jane') o encendidos tributos a las groupies ('Ruby Tuesday'). Los prestigiosos críticos Simon Reynolds y Joy Press, autores del libro The Sex Revolts (1995), lo tienen claro: 'Los Rolling Stones son el grupo más misógino de la historia'.

Se dejan patrocinar por cualquiera (incluyendo timadores financieros)

Antes de los Rolling Stones no existían giras de rock patrocinadas. Ellos abrieron la puerta en 1981. Su primer mecenas fue la colonia Jovan Musk, que les pagó medio millón de dólares de la época. Como el trato funcionó bien, Sprite y Budweiser soltaron mucho más para que sus logos presidieran tours posteriores.

Mienten a sus seguidores

El argumento eterno de los Stones es que son partidarios de los patrociniosporque ayudan a mantener los precios de los conciertos en niveles razonables.

Los Rolling cobran las entradas más caras de la historia del rock y los precios suben gira tras gira

La realidad es que cobran las entradas más caras de la historia del rock y los precios suben gira tras gira. Para el concierto del Bernabéuvan desde 85 a 225 euros, gastos de gestión no incluidos. Por poner un ejemplo, las entradas de 125 euros tienen unos gastos de gestión adicionales de catorce euros. Ya explicamos en un artículo anterior cómo funciona el timo de los gastos de gestión.

Bruce Springsteen y Neil Young, entre otros artistas,se las han arreglado para mantener precios más bajos sin recurrir nunca a patrocinios. Además, los conciertos de los Stones son una lotería. Lo mismo están pletóricos como en la gira Forty Licks(2003) que te encuentras a un Keith Richards errático que emborrona el impacto de las canciones de su show madrileño en 2007. "O le han quedado secuelas de la caída del cocotero o es que ha vuelto a las andadas", decía la crónica de Efe. Si vas a cobrar ese dineral a tu público, lo mínimo es ser profesional.

Keith Richards apoyó la invasión de Iraq

Lo admitió en 2010 en una entrevista con el periódico británico The Times. "Escribí una nota a Tony Blair diciendo que era demasiado tarde para volverse atrás, que debía mantenerse firme en su alianza EEUU. Me devolvió una nota dándome las gracias". ¿No hubiera sido brutal ver al guitarra de los Stones en la foto de las Azores? La periodista que entrevistaba a Richards era Caitlin Moran, que luego cargó contra el culto al guitarrista en su libro superventas Cómo ser mujer (Anagrama, 2013):

"Piensa en sus días esnifando, fumando, pinchándose, bebiendo y follando a todo lo que veía. ¡Todo el mundo le ama! ¿A Keef? ¿Tan pasado que no se enteró de que dos groupies, follando delante de él, se prendían accidentalmente fuego al pelo? ¡Rock and roll! Para muchos esto es lo mejor de los Stones. A pesar de que, se mire por donde se mire, debió de ser una verdadera pesadilla estar cerca de él: paranóico, débil, poco fiable, propenso al malhumor, obsesivo y casi siempre en un estado tal de inconsciencia que la única forma de llevarle de un sitio a otro era agarrado por los tobillos. Aún sentimos un ligero estremecimiento cultural -¡Uau… genial!- cuando la gente recuerda esta mierda". ¿De verdad es un icono que merezca adoración?

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