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La 'chinoiserie' y el 'japonismo': por qué Oriente siempre nos ha fascinado tanto
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De la época Meiji a Marie Kondo

La 'chinoiserie' y el 'japonismo': por qué Oriente siempre nos ha fascinado tanto

El destacado interés por una parte de Asia (y particularmente por Japón) llegó mucho antes del manga o la famosa ola coreana

Foto: Cartel publicitario de la ópera 'El Mikado', ambientada en Japón, de 1885.
Cartel publicitario de la ópera 'El Mikado', ambientada en Japón, de 1885.

Durante los meses de octubre a diciembre de este año, Madrid se convertirá en la capital japonesa del diseño gracias a la propuesta Japan Desu. Exposiciones y encuentros que acercarán el país nipón a la capital de nuestro país, proponiendo un acercamiento desde distintos puntos de vista al actual diseño japonés y sus claves de fascinación o desarrollo. La propuesta llenará la Central de Diseño de Matadero y otros espacios de la ciudad con las últimas vanguardias japonesas en diseño: gráfica, branding, interiorismo, automoción, robótica, videojuegos, moda y arquitectura, entre otras. Incluso brindarán al público, entre otras iniciativas, la exposición 'Kimono Joya' (kimonos intervenidos por grandes diseñadores y artistas españoles japoneses).

El interés por una parte de Asia (y particularmente por Japón) no llegó con el manga o la ola coreana. La restauración Meiji en 1868 llevó a que Japón, que había estado históricamente aislada durante un largo periodo, se abriera a las importaciones y el comercio con Occidente, lo que incluía fotografías, láminas ukiyo-e (estampas), tejidos o cerámica japonesa que pronto fueron ganando popularidad en Europa y Estados Unidos. Empezaría así el japonismo: la moda de coleccionar arte japonés.

Que llegan los japoneses

Eso se sumó a que en 1856 el artista francés Félix Bracquemond encontrase una copia de un libro del famoso artista Katsushika Hokusai en un taller (había sido usado en un principio como material de embalaje en un pedido de porcelana), convirtiéndole en ese primer contacto inicial occidental con las obras venidas del lejano Oriente, que todavía tardarían un poco en 'cuajar'. En 1861 en la Exposición Internacional de París se sirvió té venido de esas lejanas tierras, pero por aquel entonces muchos intelectuales afirmaban que los grabados Edo eran "una forma de arte vulgar". Varios sucesos simultáneos sembraron el interés posterior por el japonismo: 'La Porte Chinoise', una tienda que vendía productos y estampas japonesas en la calle de Rivoli, una de las más famosas de París, y la creación de la ópera de 'La princesse jaune' de Camille Saint-Saëns en 1871.

La occidentalización de las estampas japonesas o 'bunmeikaika' las hizo perder, paradójicamente, prestigio en su país de origen

Las obras de los artistas posteriores (desde Monet al austríaco Klimt, pasando por el holandés Van Gogh o Tolouse Lautrec) tuvieron mucha mayor influencia del arte venido de Japón, que fue revalorizándose a ojos de Occidente, mientras que en el país nipón sucedía paradójicamente lo contrario. La occidentalización de esas estampas o 'bunmeikaika' las hizo perder prestigio en su país de origen. Además de inspirar el modernismo, pronto el coleccionismo dejó de basarse solo en estampas y Japón pasó a dar su toque de idiosincrasia a mobiliario, joyas o tejidos. Hasta la música se dejó inspirar: la ópera 'Madame Butterfly', de Giacomo Puccini (basada a su vez en un cuento) cuenta la historia de amor y desamor entre una mujer japonesa y un oficial americano destinado en Nagasaki. Fue estrenada en 1904, por lo que la fascinación por Oriente no fue una moda pasajera ni mucho menos, sino que duró hasta bien entrados los años 30 del pasado siglo.

placeholder Las estampas japonesas de Van Gogh, imitando las obras del dibujante Ando Hiroshige.
Las estampas japonesas de Van Gogh, imitando las obras del dibujante Ando Hiroshige.

Y a nuestro país, aunque posterior, el 'japonismo' también llegó con fuerza. En Barcelona, la Exposición Universal de 1888 trajo objetos artísticos japoneses, y algunos artistas como Santiago Rusiñol o Mariano Fortuny, aunque en menor medida que los franceses (no llegaron a tener grandes colecciones, aunque sí algunos objetos) también se vieron influidos por el país nipón. Al fin y al cabo, para España nunca fue Asia una desconocida: desde el siglo XVI las relaciones entre Europa y Asia se vieron influidas por la presencia de la península ibérica en China, Filipinas o Japón.

"Desde la Antigüedad, la seda y la porcelana fueron lujosas mercancías que sirvieron para recrear una imagen de China construida desde la imaginación y la fantasía"

Explica David Almazán Tomás en 'La seducción de Oriente: de la Chinoiserie al Japonismo' que es posible el conocimiento de ese Oriente difuso y un poco estereotípico gracias a las colecciones (primero de reyes, los indicados para conseguir los bienes más preciados) y los grabados. "El 'japonismo' lo equiparaban, voces entusiastas de la época, a la influencia de griegos y romanos en el Renacimiento. Sin embargo, no fue esta la primera vez que Oriente sedujo a Europa. Desde la Antigüedad, la seda y la porcelana fueron lujosas mercancías que sirvieron para recrear una imagen de China construida desde la imaginación y la fantasía".

placeholder Miss Finney bailando, Montreal, Quebec, 1923.
Miss Finney bailando, Montreal, Quebec, 1923.

La 'chinoiseire', (que florece en España entre los siglos XVII y XVIII), provee a Occidente de objetos de lujo y virtuosa decoración, mientras continúa con la imagen arquetípica de lo que en aquellos momentos Oriente representaba para Occidente: el emperador chino, sabio, misterioso, poderoso. Con la llegada del 'japonismo', esta misma búsqueda de algo que a Occidente le falta se basa no ya en los objetos de lujo (o no tanto) sino en la influencia estética y visual. Del emperador pasamos a la geisha, como figura idealizada. Ya no son los ambientes cortesanos los únicos que pueden gozar de la lujosa decoración venida de muy lejos, sino que se expande a la cultura burguesa. Se democratiza.

Oriente vs. Occidente

¿Puede que esa fascinación venga de nuestros caracteres tan diferentes? Las dos cunas de la civilización (griega y china) no podrían haber sido más dispares. No nos referimos solo al carácter colectivista y confuciano de unos (Oriente) frente al individualista de otros (Occidente), sino porque psicológicamente somos diametralmente opuestos. Y ya sabemos que los opuestos se atraen. Por ejemplo: mientras que los griegos siguieron la 'ley del tercero excluido', que establece que si dos personas están discutiendo, entonces una de ellas debe tener exclusivamente la razón y la otra debe estar equivocada, los chinos siguieron 'la doctrina de la media', que establece que si dos personas están debatiendo probablemente la verdad se encuentre en algún punto intermedio.

Para los antiguos griegos, si dos personas discutían, una estaba en lo cierto y la otra equivocada. Los chinos pensaban que la verdad se encontraba en algún punto intermedio

Porque como decíamos al principio del artículo, esa amalgama que para nosotros supone Asia (aunque solo la conforme una parte de la misma que corresponde a China, Japón y Corea) sigue fascinando tanto como lo hizo en el siglo XIX. La propuesta Japan Desu es solo un ejemplo más, en nuestro país ya son famosas y congregan a miles de personas las 'Japan Weekend' y 'Expomangas', la gastronomía china, japonesa y coreana son cada día más populares y se inventan más nuevas 'fusiones', todo el mundo conoce a BTS, 'El juego del calamar' o 'Parásitos', Marie Kondo fue durante un tiempo una celebridad y siguen triunfando los libros del estilo 'El método 'Ikigai' para conseguir eso que justo te estabas proponiendo'.

Foto: Fuente: iStock

Todo ello en un momento en que se unen la pasión y la admiración con la polémica de debates que antes no existían. Mientras la gente comparte en twitter fotografías mostrando la belleza utópica de algunos barrios de Tokio, hace unos meses se criticó a la cantante Ariana Grande tras publicar unas polémicas fotografías en las que, supuestamente, se apropiaba culturalmente de la estética asiática o hacía 'asian fishing' (una variante del 'black fishing', otra polémica que acusaba a varias influencers de 'hacerse pasar por negras'). Cuando Monet o cualquier otro retrataba a alguien con kimono, estas polémicas, simplemente, no existían.

"Japón llama tanto la atención por por el impresionante y sólido referente visual en prácticamente todas las manifestaciones de su cultura", me cuenta Byron Barón Valero, Secretario del Agregado de Seguridad y Defensa Oficial Consular en la Embajada del Japón en Venezuela y fundador de 'Contacto Japón'. "En el vestuario civil, militar y religioso, en las comidas, en el aspecto de sus rituales para beber té, hacer caligrafía o practicar artes marciales, en las ceremonias religiosas y paganas, en sus artes gráficas, musicales, escénicas, arquitectónicas y artesanales. Es todo un vasto compendio cultural, prácticamente único en el mundo. Y mientras se cuiden este patrimonio, esas costumbres, el arte del monozukuri en lo tradicional, tecnológico y lo digital, la cultura japonesa seguirá fascinando al resto del mundo".

"La influencia de la religión y de un estricto orden social han levantado una sociedad culta, organizada, trabajadora y con visión de desarrollo, pero también hay un lado oscuro"

Pero, ¿puede estar basada esta fascinación en los estereotipos? "Sin duda, una parte considerable de esta fascinación está sembrada en ellos, en lugares comunes, en mitos. Hay una visión de Japón arraigada a sus clásicos del cine o anime. A partir de allí no han sido pocos quienes han viajado para vivirlo en primera persona, pero también para darse grandes sorpresas e inclusos desencantos. La influencia de la religión y de un estricto orden social han levantado una sociedad culta, organizada, trabajadora y con visión de desarrollo, pero también existe el lado oscuro de la luna, serios problemas sociales que deben ser y están siendo abordados; y con ello, muchos conceptos que descubres que, para bien o para mal, no son lo que esperabas".

¿Sienten ellos lo mismo por nosotros? "¿Por nosotros como occidentales o como españoles? A partir de su apertura al resto del mundo, los japoneses siempre han sentido genuino interés por el resto del mundo. Sin embargo, hay matices. Pueden sentir atracción por cualidades muy puntuales de españoles, brasileños, mexicanos; fascinación por valores culturales como los de Francia o Italia; admiración por el acervo tecnológico alemán, suizo o inglés; y un respeto que a veces raya en algo devocional por los estadounidenses (particularmente la juventud). En cualquier caso, el magnetismo suele ser hacia el Occidente nórdico. Pero nunca en la misma proporción y hacia un único país como lo que despierta Japón al resto del mundo", concluye.

Durante los meses de octubre a diciembre de este año, Madrid se convertirá en la capital japonesa del diseño gracias a la propuesta Japan Desu. Exposiciones y encuentros que acercarán el país nipón a la capital de nuestro país, proponiendo un acercamiento desde distintos puntos de vista al actual diseño japonés y sus claves de fascinación o desarrollo. La propuesta llenará la Central de Diseño de Matadero y otros espacios de la ciudad con las últimas vanguardias japonesas en diseño: gráfica, branding, interiorismo, automoción, robótica, videojuegos, moda y arquitectura, entre otras. Incluso brindarán al público, entre otras iniciativas, la exposición 'Kimono Joya' (kimonos intervenidos por grandes diseñadores y artistas españoles japoneses).

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