Es noticia
Menú
Descubren una parte anatómica nueva que está detrás de los pulmones
  1. Alma, Corazón, Vida
PUBLICADO EN 'NATURE'

Descubren una parte anatómica nueva que está detrás de los pulmones

Un nuevo estudio halla las células RAS dentro de los bronquiolos, las cuales ayudan a la regeneración celular y a reparar el tejido pulmonar dañado

Foto: Foto: iStock.
Foto: iStock.

Un nuevo estudio científico ha descubierto un tipo de células que se esconden dentro de los delicados conductos ramificados de los pulmones y cuya función es mantener el correcto funcionamiento del sistema respiratorio, revirtiendo los efectos de ciertas afecciones relacionadas con el tabaquismo incluso, como el EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica).

A este conjunto celular le han llamado "células secretoras de las vías respiratorias" (RAS, por sus siglas en inglés). Concretamente, se encuentran dentro de los bronquiolos, unas vías aéreas diminutas (un milímetro o menos) localizadas en los bronquios, los encargados de llevar a cabo el intercambio de oxígeno y dióxido de carbono, la última fase del sistema respiratorio. Estas nuevas células, según los científicos, son similares a las células madre, ya que son capaces de regenerar y reparar a sus hermanas que han sido dañadas, pudiendo originar otras nuevas y sanas.

"Las RAS actúan como células madre y tienen funciones importantes a la hora de mantener el buen estado de las vías respiratorias"

El estudio, publicado en la prestigiosa revista 'Nature', se marcó de objetivo conocer más a fondo el complejo sistema respiratorio humano, para lo que los científicos extrajeron muestras de tejido pulmonar de donantes sanos del que se examinó el material genético de sus células. Hasta ahora, la mayoría de las investigaciones sobre el sistema respiratorio se efectuaban en ratones y mamíferos pequeños, lo cual reducía mucho la obtención de resultados fiables.

En todos los mamíferos

"Se sabe desde hace tiempo que las vías respiratorias del pulmón humano son diferentes a las del ratón", asegura Edward Morrisey, profesor de Medicina de la Universidad de Pensilvania, en declaraciones recogidas por 'Live Science'. "Gracias a las nuevas tecnologías, hemos podido tomar muestras e identificar distintos tipos de células únicos". Él y su equipo también encontró células RAS en hurones, cuyo sistema respiratorio es más similar al humano que el de los ratones. Esto les ha llevado a deducir que es probable que la mayoría de los mamíferos, tanto pequeños como grandes, disponen de este grupo celular en sus bronquiolos.

"Aún no sabemos si este descubrimiento podría algún día servir para encontrar una cura a la EPOC"

Las células RAS cumplen con dos funciones: en primer lugar, secretan moléculas que mantienen húmedo el revestimiento líquido de los bronquiolos, lo que ayuda a evitar que colapsen estas diminutas vías respiratorias, además de maximizar la eficiencia de los pulmones y, en segundo lugar, actúan como progenitoras de las células alveolares tipo 2 (llamadas acrónicamente AT2), un tipo especial que producen una sustancia química que repara otros alvéolos dañados.

"Las hemos llamado progenitoras facultativas", explica Morrisey, "lo que significa que actúan como células madre y que tienen funciones importantes a la hora de mantener el buen estado de salud de las vías respiratorias". Es por ello por lo que los investigadores creen que las células RAS pueden desempeñar un papel clave a la hora de paliar los efectos de enfermedades relacionadas con el tabaquismo, como la EPOC.

Foto: Radiografía. (iStock)

Esta afección consiste en la inflamación de las vías intrapulmonares y suele estar causada mayoritariamente por fumar y, en ocasiones, por la contaminación ambiental, tal y como explica la Clínica Mayo. Al estar inflamados, los pulmones no pueden absorber suficiente oxígeno, lo que hace que el paciente desarrolle síntomas similares al asma. Si se agrava, la EPOC puede provocar un enfisema, un proceso por el cual los alveolos se destruyen de forma permanente, o en su defecto, bronquitis crónica, una tos intensa y prolongada que suele ir acompañada de un exceso de flema. Según la OMS, al año mueren más de 3 millones de personas en el mundo por EPOC.

Según el estudio, las células RAS pueden paralizar, o al menos aliviar, los efectos de la EPOC, ya que su función es reparar los alveolos dañados. Pero esto no es del todo así, ya que los científicos sospechan que muchas de estas células pueden llegar a destruirse por completo en el caso de los fumadores crónicos. Lo peor de esta afección pulmonar es que muchos de sus efectos son irreversibles, de ahí la necesidad de dejar de fumar cuanto antes mejor, pues es el único remedio efectivo contra este problema. "Aún no sabemos si este descubrimiento podría algún día servir para encontrar una cura a la EPOC", concluyó Morrisey. "Sin embargo, dado que tampoco sabemos mucho todavía de esta enfermedad, cualquier hallazgo nuevo debería ayudarnos a pensar nuevos enfoques terapéuticos contra este mal que podrían llevarnos a mejores tratamientos".

Un nuevo estudio científico ha descubierto un tipo de células que se esconden dentro de los delicados conductos ramificados de los pulmones y cuya función es mantener el correcto funcionamiento del sistema respiratorio, revirtiendo los efectos de ciertas afecciones relacionadas con el tabaquismo incluso, como el EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica).

Ciencia Tabaquismo Estudio científico OMS
El redactor recomienda