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Terranova y el caos: el Titanic y otros naufragios del mar que se tragó al barco Villa de Pitanxo
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Terranova y el caos: el Titanic y otros naufragios del mar que se tragó al barco Villa de Pitanxo

Desgraciadamente, no es la primera vez que un barco español tiene que enfrentarse a la fuerza de la naturaleza en este punto estratégico de búsqueda de ballenas y bacalao

Foto: Ilustración de Terranova, Canadá, en 1863. (iStock)
Ilustración de Terranova, Canadá, en 1863. (iStock)

Nueve son, por ahora, los tripulantes que ayer perdieron la vida en la tragedia del Villa de Pitanxo en Terranova. Galicia ha amanecido de luto oficial, y en Canadá las autoridades del país mantienen la búsqueda de los 12 marineros que aún continúan desaparecidos. Españoles, peruanos y ghaneses ("no eran gallegos de nacimiento, pero sí de adopción") formaban esta tripulación que ayer emitió dos alertas a las 5:24 horas, las cuales fueron recibidas en el Centro Nacional de Coordinación de Salvamento Marítimo (CNCS) de Madrid. A pesar de que las autoridades intentaron contactar con ellos en varias ocasiones, nadie respondió.

Se sabe de sobra que las condiciones climáticas en Terranova son peligrosas y desafiantes. Desgraciadamente, no es la primera vez que un barco tiene que enfrentarse a la fuerza de la naturaleza en ese punto estratégico e histórico: es un caladero que, durante siglos, ha visto faenar a numerosas tripulaciones del norte de España en busca de bacalao principalmente, y también ballenas. La tragedia del Villa de Pitanxo, desgraciadamente, se suma a la leyenda negra que está ligada a esta zona tan lejana de forma irremediable, donde incluso el Titanic tuvo que hacer frente a su aciago destino.

Foto: Tareas de búsqueda en la costa de Terranova. (Salvamento Marítimo de Canadá)

El ballenero San Juan

En la primavera del año 1565, el ballenero San Juan se hundió en las profundas aguas del Atlántico Norte tras haber salido de Guipúzcoa en busca, como tantos otros barcos con su mismo cometido, de ballenas y bacalao en aquel punto estratégico donde hoy se encuentra Canadá. Su construcción también era similar a la de otros barcos de la época, hechos principalmente con madera de roble. Tras surcar el Atlántico, llegaron a la bahía de Terranova. Cuando iban a volver a España, les sorprendió una fuerte tormenta que causó el naufragio de la nave. Por suerte, no hubo que lamentar pérdidas humanas y los miembros de la tripulación pudieron volver a casa sanos y salvos en otras embarcaciones.

En esta ocasión, no hubo que lamentar pérdidas y los miembros de la tripulación pudieron volver a casa sanos y salvos en otras embarcaciones

La anécdota quedó silenciada en el irremediable paso del tiempo, hasta que en 1978 un grupo de arqueólogos canadienses se toparon con una parte del San Juan en Red Bay, que se encontraba gracias a las bajas temperaturas en muy buen estado de conservación, según el estudio 'La aventura del ballenero San Juan y la arqueología subacuática'. Tras el hallazgo, la institución guipuzcoana Albaola trabaja en la reconstrucción de una réplica del ballenero, con la esperanza de que su memoria no se olvide.

Titanic

Alrededor de las 23:36 del 14 de abril de 1912, el vigía Frederick Fleet vislumbró algo que, tan solo momentos después, reconoció como un iceberg. El tiempo que tardó en reaccionar y avisar, hasta que el primer oficial Murdoch ordenó maniobrar a estribor, no fue suficiente para que el barco pudiera evitar la colisión. Aquel enorme trozo de hielo que se interponía en el camino del Titanic lo golpeó por un lado, la colisión dañó el casco por debajo de la línea de flotación (es decir, la línea que forma la intersección del agua con el casco) a través de seis compartimentos estancos: el Titanic había sido diseñado para permanecer a flote con cuatro compartimentos rotos, pero no con seis, según informa 'The History Press'.

placeholder El Titanic cerca de Southampton. (Wikimedia)
El Titanic cerca de Southampton. (Wikimedia)

El buque de los sueños se hundió la madrugada del 15 de abril, tras una agonía de dos horas y media: se había estado hundiendo gradualmente por la sección de proa mientras la popa se elevaba. El estricto protocolo de evacuación (mujeres y niños primero) fue un desastre, y casi ninguno de los botes salvavidas fue llenado hasta su máxima capacidad. Finalmente, a las 2:20, se sumergió en la profundidad del océano, a 600 kilómetros de la costa de Terranova y, aunque la mayoría de los que se quedaron en la superficie fallecieron de hipotermia, algunos consiguieron ser rescatados.

1.500 personas murieron, la mayoría pertenecientes a la tripulación o pasajeros de tercera clase, aunque las aguas heladas no discriminaron a nadie

1.500 personas murieron, la mayoría pertenecientes a la tripulación o pasajeros de tercera clase, aunque el mar helado no discriminó a nadie, fuera cual fuera su condición social. Los errores que se podrían haber subsanado y que agravaron la tragedia conmocionaron al mundo entero, y los numerosos libros, películas e incluso canciones que vinieron después le han servido para convertirse en el barco más famoso de todos los tiempos. "Caballeros, ha sido un placer tocar con ustedes esta noche".

Más tragedias en el siglo XX

Aunque menos famosos, en la zona se han producido otros hundimientos. También un 15 de febrero de 1982, una tormenta demolió una plataforma petrolífera en el mar en lo que se conoce como el desastre del Ocean Ranger. Murieron 84 hombres. Paradójicamente, como sucedió con el Titanic, la tragedia sirvió para concienciar sobre la importancia de las medidas de seguridad en las plataformas petrolíferas. En el momento de su hundimiento, la tripulación no disponía de trajes de supervivencia ni habían tenido ningún entrenamiento básico.

La tragedia del Ocean Ranger sirvió para concienciar sobre la importancia de la seguridad en las plataformas petrolíferas. La tripulación no disponía de trajes de supervivencia

Tan solo dos días después, muy cerca de donde se había producido el desastre del Ocean Ranger, un total de 33 marineros fallecían en el naufragio del carguero soviético Mejanik Tarasof, por culpa de los fuertes vientos y las olas de hasta 15 metros. El 24 de marzo del 92, la desgracia volvió a azotar la zona, en esta ocasión, como con el ballenero San Juan, con un resquicio de esperanza: los 23 marineros gallegos del Izarra I fueron rescatados por el pesquero Arcay, de Vigo.

placeholder HMS Cleopatra, crucero del siglo XIX, pasando por la zona.
HMS Cleopatra, crucero del siglo XIX, pasando por la zona.

El Arcay fue salvador y también salvado, pues en 2003 quedó a la deriva a 500 kilómetros de Terranova por una avería y tuvo que ser salvado a su vez por la Marina canadiense. De nuevo y por suerte, sin lamentar pérdidas. Cuando los marineros llegaron a Cangas, hablaron de su dura lucha para evitar la congelación como "gajes del oficio".

Cuando los marineros del Arcay llegaron a casa en 2003, tras su dura travesía y la lucha para evitar la congelación, dijeron que eran "gajes del oficio"

Y el último en sufrir un aciago destino en las inmediaciones de Terranova fue el bacaladero vigués Monte Galiñeiro en 2009. Los 22 tripulantes, que se dedicaban a la pesca del fletán negro, pudieron ser rescatados por los guardacostas. Estas son tan solo unas breves pinceladas sobre los peligros a los que tienen que someterse estos trabajadores cuando se adentran en las profundidades del océano en busca de un producto adquirido por todos. Gajes del oficio en los que, sometidos a la volubilidad de la naturaleza, pueden perderlo todo. Incluso la vida.

Nueve son, por ahora, los tripulantes que ayer perdieron la vida en la tragedia del Villa de Pitanxo en Terranova. Galicia ha amanecido de luto oficial, y en Canadá las autoridades del país mantienen la búsqueda de los 12 marineros que aún continúan desaparecidos. Españoles, peruanos y ghaneses ("no eran gallegos de nacimiento, pero sí de adopción") formaban esta tripulación que ayer emitió dos alertas a las 5:24 horas, las cuales fueron recibidas en el Centro Nacional de Coordinación de Salvamento Marítimo (CNCS) de Madrid. A pesar de que las autoridades intentaron contactar con ellos en varias ocasiones, nadie respondió.

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